Dulce despertar Miércoles, 28 Marzo, 2007
Posted by aliycia in Esposa, Madre, Mujer.5 comments
Mis amigos me avisaron: si lo dejas entrar de nuevo en tu cama, te vas a complicar la vida. Pero mi marido estaba ocupado y no me apetecía dormir sola. Caí en la tentación.
Echaba de menos sentir el olor de su piel, de madrugada. Su manera de besarme al despertar y de decirme al oído cuánto me quería. La forma mimosa en que se enroscaba en mi cuerpo y me acariciaba el pelo. Su resistencia a dejarme salir de entre las sábanas.
Lo mejor de todo, su mirada. Esa mirada de adoración que tu pareja perdió hace una eternidad. Esos ojos que no engañan, que te dejan claro que lo eres todo para él, su amor eterno; que no consigue perdonar al hombre que te alejó de su lado.
A ver cómo le pido a mi hijo de tres años que le dé unas clases a su rival de lo que, de verdad, nos hace felices a las mujeres.
No “entiendo”, pero me gusta Domingo, 25 Marzo, 2007
Posted by aliycia in Bailona, Cantarina.7 comments
Aprendí las coreografías de Village People cuando era tan inocente que pensaba que el que estaba enfundado en cuero negro iba vestido de policía. Dejé atrás la infancia con los falsetes de los Bee Gees y Jimmy Somerville de fondo. Canté miles de veces el Karma Chameleon de Culture Club y el “exótico” Boy George. Me gusta Barbra Streisand y soy capaz de emocionarme representando ante el espejo la letra de himnos gay como “I will survive” o “A quién le importa“. Hay canciones de Elton John que me parecen obras maestras y me mantengo fiel a George Michael desde la época del instituto; me da igual que dejara de ser un superventas después de verse obligado a salir del armario.
Con semejante curriculum, no es extraño que me encante el “I don’t feel like dancing” de Scissor Sisters (nombre tomado de una postura lesbiana del Kamasutra). No puedo parar de tararearla. Los ochenta reinventados, puro glam sin caspa, divertidos y con mucha, mucha pluma. Nada mejor para dejarse llevar, olvidarse de las preocupaciones y bailar como el solista del grupo (y esto lo digo con mucho cariño:) como una verdadera “loca”.
Preguntita (con perdón) Lunes, 19 Marzo, 2007
Posted by aliycia in Friolera.5 comments
- Inviernooo, joputaaaaaaa…. Pero tú no te ibas ya?
Qué frío, joé!!
Oración Domingo, 18 Marzo, 2007
Posted by aliycia in De izquierdas, Espiritual.5 comments
No me considero religiosa, aunque sí espiritual. Lo mío nada tiene que ver con los sistemas de creencias organizados, cargados de prohibiciones y sujetos a reglas dictadas por una minoría con intereses creados, cuya validez como intermediarios o traductores de la voluntad divina, hace mucho que puse en duda. Tampoco soy de rezar, de soltar retahilas aprendidas de memoria y repetidas mecánicamente. Prefiero meditar libremente o pedirle orientación a mis guías: seres de luz, entre los que se encuentran personas de mi familia que me cuidan desde el otro lado.
Sólo ocasionalmente me atrevo a dirigirme directamente a Dios (un Dios muy diferente del que me fue presentado de niña y al que me reenganché hace sólo unos años). Estando el mundo como está, me parece una frivolidad molestarlo con mis cosillas sin importancia.
Hoy, sin embargo, algo me impulsa a remitirle, por escrito, una sencilla oración pidiéndole ayuda, porque falta nos hace. (Sería alucinante que el Destinatario me dejara un comentario…):
Padre nuestro, que estás en los Cielos,
santificado sea tu Nombre y no usado como bandera por presidentes hipócritas;
Venga a nosotros tu Reino, el de la Paz y el Amor, porque nosotros somos torpes a más no poder y siempre nos perdemos por el camino.
Hágase tu voluntad (y la de millones de personas) de que esta carnicería acabe
así en la tierra como en el cielo de Irak, Afganistán, Angola, Argelia, Armenia-Azerbaiján, Burundi, Colombia, República Democrática del Congo, Costa de Marfil, Chad, Chechenia, Etiopía-Eritrea, Filipinas, Georgia, India, India-Pakistán (Cachemira), Israel-Palestina, Kosovo, Líbano, Myanmar, Nepal, Sahara Occidental, Senegal, Somalia, Sri Lanka, Sudán, Turquía, Uganda…
Y España.
El pan nuestro de cada día repártelo entre los que pasan hambre; si es posible, con rellenos sanos, sabrosos y variados, bebidas y postre.
Perdónanos nuestras deudas,
pero sólo cuando los ricos dejemos de chuparle la sangre a nuestros deudores;
Y no nos dejes caer en la tentación de exculpar, sin más, a gente como Bush, Blair o Aznar.
Líbranos del mal generado por su codicia, ansia de poder e intereses políticos y geoestratégicos.
Amén
La primavera está ahí Viernes, 9 Marzo, 2007
Posted by aliycia in Optimista.10 comments
A la vuelta de la esquina. Almendros en flor, ropa más ligera y piel al sol, ganas de reír, de aparearse, de pasar más tiempo en la calle. Ganas de coger las maletas y romper con la rutina. Y huecos en la agenda para hacerlo. Increíble.
En mi vida, sueños en hibernación, comienzan a florecer. Nuevas amistades, equilibrio creciente entre familia y trabajo, ofertas de empleo inesperadas, proyectos personales que cuajan, lazos de amor que se renuevan, propuestas locas y maravillosas a las que me lanzo de cabeza…
Me siento mimada, entre algodones. El camino se hace más llano cada día que pasa y es un placer recorrerlo. No me da miedo tanta novedad. Es algo refrescante. Me gusta ponerme a prueba y no tener la vida programada. Resulta fácil cuando tienes la seguridad que todo lo que venga, en esta fase, será para bien. No sabría explicar por qué. Simplemente, lo presiento. Se acabaron los bloqueos. Mi vida fluye, por fin, sin tropiezos relevantes.
Hoy sé que puedo llegar a mis metas sin necesidad de correr o dejarme la piel. Sin pisar a nadie. A mi manera. Digan lo que digan y con un mínimo esfuerzo. Sólo hay que creer esas metas posibles y dejarte llevar. Si no le pones trabas tú misma, el universo acaba encontrando la forma de orquestarlo todo para que las cosas que deseas simplemente sucedan.
Si eres alegre, atraes alegría; si amas, atraes amor. Si te das entera, sin esperar nada a cambio, acabas recibiendo lo mismo, multiplicado. No hay misterio. Eso, y algo esencial: alejarse de la gente y los estados mentales tóxicos. A partir de ahí, todo cambia. Cambias tú y cambia tu mundo.
Lo mejor de todo esto es que es un fenómeno contagioso. Al menos en las distancias cortas. Lo veo, lo noto.
Ojalá pudiera contagiaros a todos!!
Tengo problemas, claro. Muchos. Pero me apasiona mi presente, aunque sencillo y, aparentemente, poco ambicioso. He conseguido acumular pocas rutinas, eso me gusta. Cada día es diferente. Y una vez superadas las dificultades económicas del año pasado, cuento con un gran margen de libertad para tomar decisiones respecto a mi futuro. Ya no me siento presionada, al no depender de mi sueldo el sustento de los míos. Eso me ha permitido elegir siguiendo mi instinto, y no la necesidad imperante de aumentar mis ingresos. Curiosamente, mi sueldo va creciendo despacito, pero sin pausa. Y son muchos los proyectos en mente para cuando regrese de la baja por maternidad.
Sería una desagradecida con la vida si no reconociera lo bien que me está tratando últimamente. Soy feliz.
Reencuentro con la felicidad Domingo, 4 Marzo, 2007
Posted by aliycia in Familiar.9 comments
Hace una semana pasé un momento muy duro. Estaba temblando por la fiebre, en mi cama, con Alejandro tumbado a mi lado, en un estado similar. Mi niño tenía el pañal sucio por culpa de la gastroenteritis y yo era incapaz de levantarme y cambiarlo. En aquel momento, no quería molestar a Paulo. Tras pasar todo el día cuidándonos, había tenido que ausentarse brevemente para resolver un asunto urgente de trabajo. Para colmo, tampoco podía llamar a un médico. En Portugal, o tienes un seguro privado, o nadie te viene a visitar a casa. A no ser que te estés muriendo, claro. Pero la situación no era para el 112.
Decidí llamar por teléfono a la persona que cuidó de mi hijo durante meses, cuando era un bebé, alguien casi de la familia, para ver si me podía echar una mano. No estaba. Era mi única opción. Mientras le dejaba un mensaje en el contestador, me eché a llorar.
La gente se pasa la vida soñando con ganar el cuponazo y dejar de trabajar. Con poder permitirse todo tipo de lujos y caprichos: aquella casa, aquel coche, aquellas joyas, aquel viaje… Yo sólo deseo estar sana y que lo estén los míos. Tener un trabajo que me guste y me permita pagarme un médico cuando lo necesite. Poder gestionar mi tiempo para estar con mi marido y mis hijos siempre que quiera. Y no tener a mi familia tan lejos. La distancia y la impotencia les dolieron aún más a ellos que a mí.
Afortunadamente, lo que no te mata, te hace fuerte. Cuidar de mi niño día y noche, estando yo embarazada, agotada y enferma, me ha puesto a prueba. Y me ha ayudado a apreciar aún más esos pequeños placeres de los que estuve privada durante algunos días, como comer las cosas que me gustan, salir de casa para recargar las pilas al sol (o a la luna) y dormir a pierna suelta, sin dolores, ni preocupaciones.
Mi ginecólogo me recomendó tres semanas de descanso para recuperar el peso y las fuerzas. No las necesito. He hecho algo mejor. Cambiar de microchip. Soy otra. Siento que me muevo a otra velocidad. Es como si hubiera pasado de ir en coche, a toda prisa y estresada, a conducir tal como lo haría un domingo, más despacio, recreándome en el paisaje.
Ese era el estado de mi espíritu hoy, cuando cogimos carretera y manta… o mejor, unas toallas, unas palas y un cubo. Alguna vez lo he contado. Para mí no hay mejor manera de pasar un soleado día de invierno que acercándose a la costa: comer marisquito y pescado fresco, hacer castillos de arena y echarse una siesta con el sonido de las olas de fondo… Me encanta….
Y luego, volver a casa cuando comienza a hacer frío y encender corriendo la chimenea. Y preparar un chocolate caliente. Y aprovechar que el niño duerme, agotado, para acomodarse en el sofá y ver algo adulto en la tele (mi cabeza apoyada en su pecho o usando sus piernas de almohada; su mano acariciándome). Y, entre escena y escena, hacer un intercambio de anécdotas del día, planes, mimos y besos.
Le doy las gracias “al de arriba” por haberme mostrado, de nuevo, el camino que lleva a la felicidad.


"En esta vida hay que morir varias veces para después renacer. Y las crisis, aunque atemorizan, nos sirven para cancelar una época e inaugurar otra".
Eugenio Trias, filósofo.