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Dulce despertar Miércoles, 28 Marzo, 2007

Posted by aliycia in Esposa, Madre, Mujer.
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Mis amigos me avisaron: si lo dejas entrar de nuevo en tu cama, te vas a complicar la vida. Pero mi marido estaba ocupado y no me apetecía dormir sola. Caí en la tentación.

Echaba de menos sentir el olor de su piel, de madrugada. Su manera de besarme al despertar y de decirme al oído cuánto me quería. La forma mimosa en que se enroscaba en mi cuerpo y me acariciaba el pelo. Su resistencia a dejarme salir de entre las sábanas.

Lo mejor de todo, su mirada. Esa mirada de adoración que tu pareja perdió hace una eternidad. Esos ojos que no engañan, que te dejan claro que lo eres todo para él, su amor eterno; que no consigue perdonar al hombre que te alejó de su lado.

A ver cómo le pido a mi hijo de tres años que le dé unas clases a su rival de lo que, de verdad, nos hace felices a las mujeres.

Comentarios»

1. lois lain - Miércoles, 28 Marzo, 2007

ooooooohhhhhhh, que bonito!!!!
debe ser el embarazo , pero la sensibilidad de tus ultimos post es especial.

2. mordandis - Miércoles, 28 Marzo, 2007

Ays… con lo ñoña que estoy… lo que me faltaba!!!
jops

1beso

3. maricarmen - Jueves, 29 Marzo, 2007

jajajaja
mujer, que dejás a todo el mundo con ganitas de despertar junto a la cría… Maca está grande ya, diez años, sin embargo sigue siendo igual de mimosísima. Acá la estoy mirando, se acuesta en mi cama mientras yo tecleo. La oigo respirar…

4. Amaranta - Jueves, 29 Marzo, 2007

Uno de los primeros compañeros de trabajo que tuve, cuando me fui a casar me dijo que una de las cosas que más le molestó perder tras la boda fue la independencia al dormir. Y era algo que no superaba, a él le gustaba dormir sólo. Pues la verdad, coincidencias de la vida siempre me acordaré de lo que me dijo y es que yo también soy de las que prefieren dormir sola. No soporto nadie a mi alrededor cuando estoy durmiendo, cuando estoy despierta sí ;) .

5. Ali y Cia - Jueves, 29 Marzo, 2007

No llego al punto de no soportar a nadie a mi alrededor, ni mucho menos, pero a mí también me gusta dormir sola. La costumbre de tantos años…
Muchas veces sigo haciéndolo. Paulo comparte ese gusto. Tenemos la suerte de tener tres dormitorios y no hay que dar explicaciones, porque quedarse durmiendo en el sofá-nido del despacho, por ejemplo, no quiere decir que se esté enfadado con el otro, ni nada de eso.

He leído, además, que es algo muy saludable para los matrimonios. Dormir en camas separadas le da un encanto especial a los momentos en que se comparte cama. Y dormir juntos “después” sí me encanta; no tiene nada que ver con la necesidad de descansar, acostarte cuando te dé la gana, leer, ver la tele o lo que sea, que suele funcionar mejor cuando se está sola.

Lo de dormir con mi niño es otra historia; es puro instinto maternal y el enganche va por rachas. También para él; está muy enmadrado, pero es bastante independiente: le gusta tener su cuarto, su cama, su almohada, su muñeco, sus cuentos…