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Pobre Letizia Lunes, 30 Abril, 2007

Posted by aliycia in Embarazada, Mujer, Ser humano.
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No le tengo una simpatía especial a Letizia, pero en este momento me siento más cerca de ella que nunca.

Todos nos dicen que se encuentra estupendamente, “tan bien como la niña”, pero yo, que tuve una cesárea, sé de sobra lo mal que lo estará pasando. Más allá del alivio que se siente cuando tus temores no se han hecho realidad y tu hija ha nacido sana, lo más probable es que, en este momento, esté medio zombie, rabiando de dolor. A pesar de los analgésicos, le dolerá tanto el cuerpo y estará tan molesta y aturdida, que ni fuerzas tendrá para sostener a su Sofía en brazos y darle de mamar. Mucho menos para comérsela a besos. Eso vendrá más tarde.

Además, Letizia continuará muchas horas débil, porque no le dejarán comer, ni beber nada. Puede que sean dos, tres días, de agonía, con la boca seca y el estómago vacío. Hasta que no haga sus necesidades, prueba de que su aparato digestivo sigue funcionando, no le darán nada. A mí, esa espera me pareció una tortura-extra interminable.

Las visitas la agobiarán. Sólo deseará que la dejen sola, que la anestesien completamente para poder dormir y recuperarse. Pero como buena profesional, tendrá que hacer un esfuerzo extra para mantener el tipo, sin quejarse, ni perder la compostura.

Me duele la ligereza con que los periodistas insisten en preguntar cuándo va a llevar el padre a la infanta Leonor a conocer a su hermana. Qué quieren? que vea a su madre desgarrándose de dolor (ni siquiera podrá cogerla en brazos y aún es un bebé!) para después tener que separarse de ella sin comprender el motivo? Letizia estará muertecita por verla, pero seguro que preferirá que la niña la encuentre algo más recuperada.

Todo pasa. Dentro de un par de días, Letizia podrá al fin incorporarse, empezar a andar, ducharse (algo que deseas desesperadamente), comer (idem). Entonces sí empezará a disfrutar de su nueva hija y será capaz de atender a las visitas con una sonrisa. Pero las horas que le faltan para eso son muy duras y todo el mundo estará más pendiente de la infanta que de ella. El chollo se le acabó cuando dejó de ser una mujer embarazada.

A todo esto, con dos cesáreas ya en el cuerpo, el deseo de su marido de tener entre tres y cinco hijos comienza a parecer un plan poco motivador e, incluso, bastante peligroso. La opción de adoptar, en este caso, parece poco viable. Pobre Letizia.

Y aún hay quien se pregunta por qué hay mujeres que se hunden en una depresión post-parto. Sé de una que tiene todas las papeletas…

Comentarios»

1. kotinussa - Lunes, 30 Abril, 2007

Vaya, pues no sabía que una cesárea era tan terrible. Fíjate, yo pensaba incluso que sería mucho mejor que un parto. Lo que es no haber entrado en un paritorio en la vida.

2. mordandis - Lunes, 30 Abril, 2007

Estoy con Koti, yo había has oido que muchas mujeres “pudientes” se hacian cesáreas en lugar de partos naturales para recuperar mejor y más rápidamente “su figura”…cuán ignorante soy.

1beso

3. Ali y Cia - Lunes, 30 Abril, 2007

No es terrible si es como en mi caso, programada (el parto natural era peligroso para Alex, porque venía sentado): aunque te abran, puedes ver nacer a tu hijo sin sentir nada de dolor. Es fantástico. Lo malo viene después, aunque sólo dure tres días.

Pero a la mayor parte de las mujeres se las hacen de urgencia, después de varias horas agotadoras intentando parir. Fue el caso de Letizia cuando tuvo a Leonor. No sé esta vez. En esos casos pueden acabar teniéndote que abrir en vertical, hasta el ombligo, y no como a mí, que sólo tengo una pequeña cicatriz horizontal.

Las famosas programan las cesáreas porque es más cómodo saber exactamente el día en que vas a tener a tu hijo. Porque tienen miedo de que la episiotomía las deje con problemas de incontinencia urinaria o vuelva las relaciones sexuales dolorosas. Porque no quieren tener dolores de parto, porque no quieren que nadie las vea gritando, fuera de control (algo así dijo la Beckham, si mal no recuerdo).

En cuanto a la figura, a mi los abdominales se me quedaron separados. La solución para quitarme la barriga post-parto es quirúrgica. Se me ponen los pelos de punta sólo de pensarlo. Como cuando entré en el paritorio y vi a una enfermera colocar sobre una mesa todos los instrumentos que tendrían que usar para reanimarme a mí o a mi hijo, en el caso de la cosa salir mal.

No estoy en contra de la cirugía plástica, pero si en el programa ese de Cambio radical pusieran claramente lo que se sufre en el postoperatorio, la gente se lo pensaría dos veces.

4. Ali y Cia - Lunes, 30 Abril, 2007

Por cierto, Inés está sentada, como su hermano…

5. maricarmen - Lunes, 30 Abril, 2007

A ver, no me asustes a la gente!!!
Yo tuve cesárea(s) =) No sentí todo eso, eh? La verdad es que no me molestaron. La recuperación fue rapidísima, y al día siguiente ya fui de cuerpo (hice caca, bah)
Eso sí,menudo plan de vida, poniendo la cara todo el tiempo, cumpliendo con las obligaciones establecidas, pendiente de la imagen…
No quisiera yo estar en el lugar de Letizia…

Besotes, Ali

6. Ali y Cia - Martes, 1 Mayo, 2007

Dicen que el dolor del parto se olvida pronto… por la recompensa tan bonita que tiene. Yo, el mío, lo tengo recientito aún. Pero si no es eso, Mari, ya me estás dando el número del hospital donde te operaron (me dará tiempo a cruzar el Océano cuando rompa aguas? y cómo iré? en un avión nunca dejarían entrar a una embarazada de 9 meses…)

La recuperación es rápida. Tres días malos tan sólo. No hablo únicamente de mí. También de todas las mujeres que conocí en la misma situación: dos-tres días medio muertas. Cuando miras atrás, te parece algo que pasó muy rápido (unos días después paseaba por la calle con Alex en la mochilita), pero mientras estaba sumida en ellos, me parecieron eternos y mucho peores de lo que había imaginado.

Se pasa, pero joé, te lo venden tan bonito… Aunque igual me pareció todo más horrible porque estaba muerta de hambre. Yo siempre me he recuperado rápido de las peores enfermedades gracias a que no suelo perder el apetito. Sin nada en el estómago, no tenía fuerzas para reponerme.

Me pareció curioso que no sólo me doliera el vientre, sino también los puntos más insospechados de mi cuerpo, donde se había colado aire al abrirme el abdómen. Era como si tuviera agujas clavadas.

Ni que decir tiene, que me alegro de que tu experiencia fuera mejor.

7. Amaranta - Martes, 1 Mayo, 2007

Está claro que esto del dolor es siempre relativo. A mi también me hicieron cesárea y cuando salí de observación, apenas seis horas después yo ya estaba sentada en la cama y porque no me dejaban levantarme porque no soportaba estar tumbada. De madrugada ya no pude aguantar más y me levanté a hacer pis por lo menos, eso no me lo podían prohibir. Y ya a la mañana siguiente andando como si tal cosa, menos reir, qué jodía un poquito, allá que iba yo con mi gotero, pero de cama nada.

8. Ali y Cia - Martes, 1 Mayo, 2007

Desde hace años, en las revistas sobre embarazo y niños, he leído cientos de relatos de partos y cada uno es diferente. Me pido uno como el de la Campa, la mujer de Jesulín. Natural, sin puntos ni ná. A los dos días, tan pancha. Pero pocas tienen esa suerte.

Curiosamente, hasta ahora, todos los que había conocido, en persona, con cesárea, habían sido similares al mío, o peores. Me refiero a esos dos o tres primeros días tan sólo, aclaro de nuevo; luego, pasa y te olvidas.

Me anima ver que no necesariamente tiene que ser así, porque tengo muchas papeletas para repetir la experiencia.

Gracias, chicas. Besos!!

9. Ali y Cia - Martes, 1 Mayo, 2007

Si pasáis por aquí de nuevo, me pica la curiosidad: ya habíais roto aguas? Yo no y, por lo que pude escuchar al equipo médico durante la operación, me pareció entender que eso complicó algo las cosas. El cirujano decía “uff, cuánto líquido, cuánto líquido” o algo parecido. Sentí como que me toqueteaban mucho por dentro, no sé cómo explicarlo. No fue abrir, sacar al niño y coser.

Y Alex necesitó algo de reanimación. Unos segundos angustiosos para mí. Sentí la más absoluta felicidad cuando vi al pediatra sonreír al fin y traérmelo para que lo viera y le diera un beso. Me pareció odioso que me tuvieran los brazos atados (con suero y demás). No poder abrazarlo. P

or eso esta vez le pido al cielo un parto sin cesárea.

10. Amaranta - Martes, 1 Mayo, 2007

Bueno yo no llegué a romper aguas pero la tenía programada al día siguiente de la fecha real en que se produjo, y la tuvieron que hacer de prisa y corriendo un día antes porque empecé con las contracciones. Pero no llegué a romper aguas. Y todo fue muy rápido, pero fue con anestesia general y yo no me enteré de nada.

11. maggie - Miércoles, 2 Mayo, 2007

vaya, al final resulta q soy de las pocas q han parido en plan tradicional… mi sobrina nació por cesárea y estuvo una semana que parecía una zombie. yo me recuperé más rápido pero ahora ella sólo tiene una minúscula cicatriz encima de los pelillos y yo sin embargo no me reconozco entre las piernas (y que te cosan ahí abajo no veas lo que duele…maldita episiotomía.) Así que… no sé qué es peor. (y no te doy más detalles que entonces pides a gritos la cesárea).

12. Angela Müller - Martes, 27 Mayo, 2008

A mi también me da pena Letizia.
Yo tuve una cesárea y luego un parto- no del todo natural porque hubo episiotomía, pero si vaginal- y tengo que decir que no tiene nada que ver. mi cesárea (innecesarea, por desgracia) fue sin complicaciones, pero me dejó en una buena depresión y con un vacío en el cuerpo que es difícil de describir. El parto después de la cesárea (me tuve que volver a mi país natal porque aqui en España me hubieran hecho otra cesárea!) fue con bastantes molestias porque me hicieron episiotomía y además tuve un buen desgarro. Pero para mi autoestima fue lo mejor, por fin me sentía mujer, la lactancia materna pareció otro mundo, todo fue más fácil, más normal. La cicatríz de la cesárea ha destrozado mi tripa y los días que me separaron de mi hijo no las recuperé nunca, no recomiendo una cesárea “por si acaso” o “por curarse en salud” (como piensan tantas mujeres y médicos.) a nadie. Es una operación para salvar vidas, no para “no pasar dolor” o otras cosas sin sentido. De todos modos, en España esa discusión es muy difícil, porque también los “partos naturales” raras veces son naturales, son tan medicalizados y conllevan tanto dolor por las intervenciones rutinarias que tanto daño hacen que entiendo también a las mujeres que tras un parto completamente medicalizado digan: “jamás pasaré por esto otra vez”. es una pena. siempre digo: aqui gastamos más tiempo y dinero en comprarnos un vestido de novia que buscar un buen sitio para parir” …te paso os recomiendo una campaña que está actualmente en marcha: http://www.quenoosseparen.info

Por cierto,
tener el niño sentado no es razón para hacer una cesárea programada, vale toda la pena dejar que empiece el parto de forma espontánea.

13. Ali y Cia - Martes, 27 Mayo, 2008

Mi experiencia es similar a la tuya, cesárea y parto “seminatural”, aunque no tan dramática. No tuve esas complicaciones, no se me nota la cicatriz, y no sé lo que es la depresión (aunque sí el agotamiento y la frigidez) posparto. En cualquier caso, comprendo perfectamente lo que dices y lo comparto en gran medida.

Tuve la suerte (buscada) de que en Sevilla practicaran el método canguro. Nunca separan al bebé de la mamá. Bueno, miento. Estuve unas horas sin mi hijo, nacido por cesárea, pero sucedió algo muy bonito. Estuvo con su papá y fue una forma de implicarlo de forma casi mágica en un momento en el que el bebé y la mamá suelen ser los protagonistas absolutos.

Aunque, claro, con mi hija ese contacto fue mayor. Yo no estaba dolorida y la experiencia previa cuidando a mi hijo me ayudó a disfrutar mucho más de ese primer contacto, dándole el pecho y calor con mi cuerpo.

Respecto a lo último, si optamos por ello fue porque mi marido casi muere en un parto de nalgas. Mi cuñada también nació así y fue complicado. Fue una decisión muy meditada y, en absoluto, impuesta por los médicos. La última ginecóloga que me vio me sugirió que esperáramos un poco. Yo tuve la última palabra y mi sexto sentido me dijo que la cosa iba a acabar en cesárea de todos modos (casi me pasa con mi hija, también). Y mejor así, que de urgencia.

Ahora sé que las contracciones son importantes, pero me huelo que me lo hubieran tenido que provocar de todas formas, como con Inés (cumplida, no tenía ni una). Y mira, a lo hecho, pecho.

No digo que hoy hubiera decidido lo mismo. Tendría que pensarlo. Era una novata y estaba muerta de miedo. Mi madre perdió a su primera hija. Mi marido casi no lo cuenta… Fue una forma de evitarle sufrimiento al niño y, en cierto modo, a toda la familia. Era el primer miembro de la nueva generación por ambas partes.

Gracias por pasarte por aquí, Ángela. Espero que tus hijos estén hoy tan bien y tan guapos como los míos. Seguro que sí