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Felicidad Jueves, 31 Mayo, 2007

Posted by aliycia in Buena amiga, Embarazada, Profesora, Soñadora.
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Santarém. 23:30. Restaurante típico ribatejano con ambiente taurino y un aroma inconfundible, en el que se mezclan el olor del buen vino, del queso curado y los embutidos caseros. En una de las pequeñas salas que lo componen, dieciocho personas charlan animadamente tras el café, ya con las barrigas llenas y apurando los licores artesanales con que la casa suele obsequiar a sus clientes: licor de poleo, de menta, de leche, de miel, de almendras…

A las conversaciones con los vecinos más próximos, se unen los comentarios, bromas y desafíos que, en voz alta y entre risas, se lanzan de una punta a otra la mesa. A la jefa, a la recién casada, al alumno tímido, a la profe de alemán, a la preñá… Las carcajadas se suceden y hasta hay quien se lance a cantar, sin vergüenza, por muy desafinado que suene. El idioma es lo de menos: inglés, portugués, español, se entrelazan armoniosamente.

Para mi sorpresa, una de mis alumnas, abogada, se levanta dispuesta a lanzar un elocuente discurso en nombre de la clase y de mis compañeros de trabajo, presentes y ausentes. Tras declarar su alegría por haber conocido a alguien como yo y decir que me sienten ya parte de la familia, invita a todos a brindar por mí y por mi hija, por que todo vaya bien en Sevilla y pronto nos reencontremos.

Fue emocionante. Para colmo, aquello vino rematado con un ramo de flores precioso, de su jardín, y una bolsita rosa llena de sorpresas, regalo de todos: ropita y otras cosas para la canastilla de mi niña, todo en rosa y blanco y bordado con su nombre, “Ines” sin nada sobre la “e”, para que se leyese igual en español (Inés) y en portugués (Inês).

Llegó mi turno de hacer el brindis. En los segundos que pasaron mientras me levantaba y escogía las palabras que iba a decir, recorrí con la mirada a las personas que me rodeaban, venidas de tantos países diferentes. Pensé en cuánto me gustaba formar parte de un grupo así, tan variado y, al mismo tiempo, tan unido, por unos lazos que iban más allá de las cuatro paredes de la academia. Pensé en el privilegio que era trabajar en algo que te gusta, con personas con las que puedes aprender tanto y que, encima, te devuelven multiplicado todo lo bueno que les das. Pensé en lo feliz que sería viendo a mis hijos crecer en ese ambiente sin fronteras.

Fue inevitable recordar la reacción de mi jefa, cuando dos meses después de empezar a trabajar para ella, tuve que confesarle que me había quedado embarazada. Me dejó boquiabierta cuando le quitó importancia a algo que consideró pasajero, dejándome claro que tenía ambiciosos planes para mí a largo plazo. Darle a alguien tan maltratado como yo en mi anterior empleo, ese voto de confianza, expresado verbalmente y mirándote a los ojos, fue un regalo inesperado que nunca acabaré de agradecerle, ya que marcó el fin de una etapa negra de mi vida y el renacer de lo mejor de mí.

Era difícil sintetizar en pocas palabras todo aquel cúmulo de emociones, todo lo vivido durante el curso, mis sentimientos hacia cada una de las personas que me miraban expectantes. Emocionada, sólo logré decir que tras unos años muy duros, ahora me sentía profundamente feliz, porque sabía que, finalmente, había encontrado mi sitio. Les di las gracias a todos por ello y volvimos a brindar. Fue algo inolvidable.

La noche se remató con besos, abrazos y promesas de que enviaría fotos de la niña en cuanto naciera. Mientras algunas de mis compañeras organizaban el próximo encuentro del grupo, una comilona que me perderé, se me ocurrió invitarlas a venir a casa, tras mi vuelta. La excusa era que conocieran a Inés. La realidad, que estaba deseando compartir con ellas mi mundo; recibirlas en mi jardín, lleno de velitas, habiendo preparado un buffet que disfrutaríamos bajo las estrellas, me pareció, de repente, un plan maravilloso, un sueño hecho realidad. No quería que la baja maternal fuera, otra vez, ese tiempo de soledad que viví tras tener a Alejandro. No quería desconectarme de mi nueva vida, que adoro.

Imposible hacerlo, de todos modos. No dejo de pensar en el después, en todo lo que quiero hacer el año que viene. Sobre todo, después de escuchar las propuestas de Eduarda, la directora, justo antes de que nos despidiéramos. Entre otras cosas, quiere que sea la pionera del e-learning en la academia. Que me forme e informe, que le pida lo que necesite para formar grupos de enseñanza de idiomas on-line. Pensando, sobre todo, en el mercado empresarial.

Así que llevo desde anoche con la cabeza a rebosar de ideas, proyectos e ilusiones. Personales y profesionales.

Ah, y que sepáis que lo de mi Mitsubishi Colt, parece que también va “pa’lante”. Si no, al tiempo… ;)

Como para poner en duda aquello de que los niños vienen con un pan debajo del brazo. Inés no trae un pan, viene con la panadería a cuestas.

Me persiguen Miércoles, 30 Mayo, 2007

Posted by aliycia in Embarazada, Fiel / Infiel, Mujer, Profesora, Trabajadora.
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Lo sé. Lo noto. Me acechan. A veces los siento especialmente cerca. Más tarde o más temprano me atraparán, de nada sirve resistirse. Ya he visto caer a muchos.

Tan sólo podré aguantar el acoso dos años y un mes más. Luego, tendré que rendirme. Se acabó. Hasta entonces, a gozar de los treintaytantos, que, de los cuarenta, ya me ocuparé luego.

Así que, esta noche, como me llamo Alicia, que me voy de juerga con mis compañeros de trabajo y mis alumnos. Sin marido y sin niño.

Y la barriga no la dejo en casa, porque no puedo, que si no…

Treinta y cuatro Martes, 29 Mayo, 2007

Posted by aliycia in Embarazada.
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Dicen que los bebés, en la fase final del embarazo, es normal que tengan hipo, algo que indica que están plenamente saludables. Se trata de una especie de tick, que les hace absorber y expulsar líquido amniótico, como forma de ejercitar los pulmones para el día en que les toque respirar de verdad por primera vez.

Pues bien, por la frecuencia y la dimensión de los saltos que da mi barriga últimamente, de una cosa estoy segura: de que Inés es tan independiente como su madre. Se la nota ya desesperaíta por iniciar su propia vida.

Qué energía respirando, dio pío!! Como diciendo “Que yo ya estoy prepará, mamiiiii. Sacadme de aquiiiiii…”

Paciencia, cariño. Ya nos falta menos…

Seis semanas.

Nada.

Qué apostamos? Lunes, 28 Mayo, 2007

Posted by aliycia in Buena amiga, Cáncer, Embarazada, Payasita.
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Las dos nacimos en el verano de 1969, con cuatro días de diferencia.
Las dos nos conocimos en un blog.
Nos unió el hecho de estar pasando por una situación similar.
En su caso, no ser capaz de romper con su marido.
En el mío, no ser capaz de romper con mi profesión.
A las dos nos costó casi un año más liberarnos y empezar una nueva vida.
Fue muy difícil, pero lo conseguimos.
Las dos nos quedamos embarazadas, sin pretenderlo, muy poco después.
En ambos casos, fue un cambio de rumbo, inicialmente inoportuno. Hoy, muy deseado.
Las dos somos Cáncer. Nuestros hijos también lo serán.
Ella, que tiene dos niñas, espera ahora un niño, Unai (4 letras).
Yo, que tengo un niño, espero ahora una niña, Inés (4 letras).
A los papás, las dos los conocimos por internet.
Ella y yo, nos hemos encontrado en persona. Nuestras parejas no se conocen.
A las dos nos queda un mes y medio para parir.
Maggie sale de cuentas el día 17 de Julio.
Yo, una semana antes.

Y aquí va mi apuesta: apuesto a que a ella se le adelanta y a mí se me retrasa.

Imagináos la escena: Maggie y yo, una en Madrid, la otra en Sevilla, móvil en mano.

- Niñaaaa, cómo vas?
- Aaaaahhh… otra contracción, espera… Inspirar, expirar….. Inspirar, expirar…
- Yo ya tengo cinco centímetros de dilatación, y tú?… Aaaahhh.. ahí voy yo ahoraaaaa….
- Ufff, a mí ya me ha pasado!!… Cuántos? Espera, que le pregunto a la matrona… Que dice que cuatro, pero que va rápido…
- Joé, no corras, que yo también estoy casi… Espera un pocoooo…

Sería el post del año, eh? jajajajaja…

Obrigada, amor Lunes, 28 Mayo, 2007

Posted by aliycia in Embarazada, Esposa.
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Gracias por haberte hecho cargo hoy de todo. Por haberme dejado descansar. Por haber cuidado de mí.

Sé que ha sido un día duro. Sé que no ha sido fácil.

Te quiero.

Shhh… Domingo, 27 Mayo, 2007

Posted by aliycia in Embarazada, Madre, Noctámbula.
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Cuatro de la madrugada. Por fin se me empiezan a cerrar los ojos. Y no sólo a mí.

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Las patadas han cesado. Mi niña se ha quedado dormida. Shhh…

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Me voy de puntillas a la cama. Buenas noches a todos.

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(Más imágenes: aquí. Más información sobre lo que Inés y yo estamos viviendo, en este vídeo, a partir del minuto 6:33)

Mi corazón tiene nuevo dueño Sábado, 26 Mayo, 2007

Posted by aliycia in Fiel / Infiel, Mujer, Payasita.
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Paseaba sola por la ciudad cuando lo vi. No sé bien por qué, tuve que acercarme para observarlo mejor, más de cerca, de arriba a abajo. Era alto, diferente, tenía un brillo especial, no sé. Empezaba a babearme sólo de pensar en lo bien que lo podríamos pasar juntos, cuando me saltó la alarma: “No seas gilipollas, Alicia; está fuera de tu alcance. De qué te vale desear lo que no puedes tener?” Hice lo que debía: volver con el de siempre, aunque empezara a estar harta de él; intenté conformarme con mi suerte en espera de que vinieran tiempos mejores.

Es verdad. Lo confieso. En varias ocasiones, lo busqué de reojo al pasar junto al lugar de nuestro primer encuentro. Si llego a ver a otra poniéndole las manos encima, me da algo. Pero no. Volví a verlo alguna que otra vez. Solito; como esperándome, pensaba yo. Mi deseo de poseerlo se volvió más y más intenso a base de reprimirlo. Fue entonces cuando el otro, como si adivinara mi deseo de abandonarlo, comenzó a hacerme la vida imposible. Qué podría haberle dicho en mi defensa? Que tenía que aceptarlo, que nuestra relación agonizaba y que a su lado, estaba muy limitada? Era verdad. Con él, había muchas cosas que quería y no podía hacer. Yo deseaba ir más lejos, no limitarme recorrer caminos que ya tenía tan trillados, salir de aquella monotonía, correr en busca de nuevas emociones.

Acabé obsesionada; de nada me valía negarme a reconocerlo: mi corazón tenía un nuevo dueño. Estaba segura de que, con él, sería muy feliz, haría cosas que no había hecho nunca, viviría experiencias únicas; pero, claro, también me daba cuenta de que aquella aventura podía acabar complicándome mucho la vida.

Tuve la oportunidad de olvidarme para siempre de él. Otros, más atractivos y codiciados por las mujeres, se cruzaron en mi camino. En justo pago por las penas que mi habitual compañero me estaba haciendo pasar, debería haberle puesto los cuernos con uno de aquellos potentes y jóvenes especímenes. Pero al verlos, no sentía nada. Ni siquiera ante los que me hubieran resultado tan seductores algún tiempo atrás

Hoy fui contra mis propios principios y caí en la tentación de poner a mi marido y al objeto de mi deseo frente a frente. Paulo se dio cuenta enseguida de que había algo especial en él. A duras penas pude seguir disimulando indiferencia ante unos encantos que saltaban a la vista. Cómo decirle que, a pesar de saber que aquello podría desequilibrar nuestras vidas, estaba dispuesta a hacer lo que fuera, a pagar un alto precio, con tal de poder saciar mis ya irrefrenables deseos?

Porque si algo tengo claro es que quiero ese coche, aunque se salga un poco de nuestro presupuesto. No tiene nada que ver con el montón de chatarra que conduzco ahora. Es del 2006, negro metalizado, precioso. Estupendo para los niños, amplio, con isofix, un montón de virguerías y el aire acondicionado imprescindible para ir a ver a los abuelos. Tiene espacio de sobra para mis piernas largas. Y un toquecito salvaje que agradece alguien que detesta los coches pensados para las madres con hijos, como si una fuera sólo eso.

Así que, si a alguien le sobran 4000 euros y quiere contribuir a financiar el proyecto a favor de la liberación femenina (bueno, de esta fémina en particular) “Alicia necesita un buga nuevo”, que no se corte y me haga saber su intención tan rápidamente como pueda. Es muy urgente, plissssss…

Atentamente,

La mua.

Fin de curso Viernes, 25 Mayo, 2007

Posted by aliycia in Profesora, Sureña, Trabajadora.
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Las diez de la mañana y yo, en pie (sentada, más bien), desde hace ocho horas. Rematando asuntos, poniendo notas, acabando informes. Es el precio que tengo que pagar para poder librarme de las clases un mes antes de lo habitual.

Gracias a ese esfuerzo, en un par de semanas estaré cruzando la frontera, emprendiendo un viaje del que volveré distinta, madre de nuevo.

Tan poco tiempo para todo lo que tengo que hacer y organizar. Tanto aún para mi cuerpo cansado, que me pide a gritos que pise el freno de una vez.

Me gusta esto de volver a vivir en un mundo hecho de ciclos anuales, trimestrales. Períodos breves que empiezan y acaban. Los resultados no se hacen esperar y eso te ayuda a sentirte satisfecha contigo misma, por el deber cumplido, por los objetivos alcanzados. Incluso, si algo sale mal, pronto cuentas una nueva oportunidad para hacer las cosas mejor. Y no dejas de aprender.

Me pasé demasiados años embarcada en proyectos a los que no les veía el fin. Comenzaba con muchas ganas, pero las iba perdiendo por el camino. Ahora, vuelvo a sentir aquella vieja pasión y me parece que esta vez ha llegado para quedarse.

Otra cosa buena de esta nueva carrera que he emprendido, es que las vacaciones vuelven a tener el sabor de antaño. Ya no me apetece hacer la mochila en julio y pasarme los veranos trabajando al sol. Ahora sólo quiero gandulear como cuando era una cría, dormir la siesta después de comer y esperar que llegue el frescor de la noche para salir a la calle sin prisas, sin programa. Simplemente a disfrutar del buen tiempo, de un ratito charlando con las vecinas mientras los niños juegan en la plaza, de un tapeo a la luz de la luna, del aroma de los jazmines en flor.

Otra nochecita inolvidable Jueves, 24 Mayo, 2007

Posted by aliycia in Bocazas, Embarazada, Esposa, Fiel / Infiel, Mujer.
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Dos hechos han marcado la noche.

El primero de ellos, el dolor insoportable que me provocó, a eso de las cinco y media de la madrugada, un calambre bestial en la planta del pie izquierdo, que empezó a extenderse cruelmente, pierna arriba, y me hizo aullar de dolor.

Es un síntoma que padecen muchas mujeres embarazadas, creo que por cansancio y por carencia de no sé qué minerales (calcio y magnesio?). Mi ginecólogo me recetó unas ampollas para eso cuando le comenté que me había pasado mientras iba en el coche y lo difícil que fue conducir hasta mi casa. No pensé que el problema fuera para tanto y decidí no comprarlas siquiera, a no ser que se repitiera con frecuencia. Esta noche, mientras intentaba inútilmente relajar la pierna, me arrepentí mil veces de esa decisión.

Pasados varios minutos, viendo como la cosa iba a más, desperté a Paulo pidiéndole desesperadamente que hiciera algo, que me masajeara los músculos, que llamara al doctor House o que me cortara la pierna, no sé…

Ni que decir tiene que intenté aplicar los conocimientos aprendidos en las clases de parto “sin” dolor, toda esa teoría de que el dolor tiene un fuerte componente subjetivo, que se puede vencer con autocontrol y una respiración adecuada. Y un güevooooo… Otra decisión firme: epidural, pero es que sin duda alguna. No soy ninguna heroína empeñada en ganarle el pulso al dolor; que se coma la victoria con papas fritas. Yo me rindo antes de empezar.

Poco a poco, después de diez minutos terribles, la pierna se fue relajando; intenté entonces ponerme de pie y salir corriendo para aliviar otro de los síntomas típicos del embarazo (que me meaba viva, vamos) y casi me caigo. Para más inri, ahora que podía ya mover un poco el pie izquierdo, comenzó a ponerse como una piedra el muslo derecho. De nuevo a aullar. Me iba a dar algo. No sabía si reírme, si llorar… Y Paulo, a mi lado, sin tener tampoco muy claro qué hacer… “Qué bonito va a ser mi parto y qué peaso de ayudante”, pensé entre preocupada y partida de risa, pese al dolor. “Y esto es sólo para que me vaya haciendo una idea… La que me espera…”

Resumindo e concluíndo, que tras unos quince o veinte minutos sufriendo esta agonía, conseguí, al fin, tranquilizarme un poco y el dolor fue pasando. Hasta llegar a ese punto, lo confieso, estuve a punto de tomar una nueva decisión: a la mierda el parto natural, las doce horas de dilatación, el bisturí deshaciendo mis bajos… Mi reino por otra cesárea programadaaaaa!! Con lo monísima que te dejan la cicatriz esa, que casi no se nota, que hasta te puedes poner un biquini (otra cosa es que ni te atrevas, porque la barriga suele quedarte de pena, mollas aparte…).

Pero pasemos al segundo momento cumbre de la noche, mucho más agradable y con otro tipo de musculos envueltos: el de la imaginación y el “sexuarl”.

Tuve un sueñoooooooooooo………………uauuuuuuuuuu…………………….. No daré muchos detalles. Quien leyó el famoso post bocazas podrá deducir quiénes eran los protagonistas y de qué iba, aunque debo aclarar que, si fue especialmente estimulante, fue por apenas ir más allá de ese límite del “quiero y no puedo, pero, joé, lo que me apetece…” Apenas… lo suficiente, mmmmm…

Y ya me callo.

Besitos a tope de estrógenos. Voy a tomarme una ampolla.

Treinta y tres Miércoles, 23 Mayo, 2007

Posted by aliycia in Embarazada.
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El día se cierra con un balance de lo más positivo:

1) Esta mañana soñé por segunda vez con mi hija. La primera fue meses antes de quedarme embarazada. La recuerdo con una o dos semanas, en brazos de mi madre y rodeadas, las tres, por toda la familia; llevaba un vestidito blanco de pleno verano (boquiabierta me quedé cuando vi la rayita en el Predictor, en noviembre, estando en Alemania, os acordáis?; más aún cuando calculé que venía para Julio). Esta vez estaba conmigo, en la cama del hospital, al poco de nacer; la vi pequeñita, parecida a mí, pero con el pelo moreno del padre. Todo había salido bien. Le ofrecí el pecho por primera vez y lo cogió sin problemas. Con Alejandro, no había sido tan fácil. Me sentí estupendamente. Me desperté muy feliz.

2) Al despertar, me sorprendió la sensación de haber ganado, de repente, una talla-extra de sujetador (más detalles en el post anterior). Supongo que fue una consecuencia de la escena de lactancia recreada por mi subconsciente.

3) Después de almorzar, sentí, por fin, las famosas contracciones que preparan el útero para el parto. No recuerdo haberlas tenido en mi primer embarazo. Empezaba a preocuparme. La barriga se me puso dura como una piedra y eso es una buena señal.

4) Por la tarde, el obstetra me confirmó lo que yo ya sospechaba: que Inés se había dado la vuelta y estaba bien colocada, no como pasó con su hermano. Aleluya!! Así que es posible que esta vez me libre del mal trago de la cesárea y que pueda compartir con Paulo el nacimiento de nuestra hija. Ojalá.

Para inmortalizar este punto sin retorno de mi embarazo, aquí va un reportaje gráfico de mi efímero estado actual (De frente, disimulo el barrigón; pero el perfil es tremendo, no os parece?. Crucemos los dedos para que todo vuelva pronto a su sitio.).

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Cambio radical Martes, 22 Mayo, 2007

Posted by aliycia in Embarazada, Payasita.
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33 semanas.

Hoy me he levantado con un sensación extraña.
Me he echado mano a las tetas y no me lo podía creer.
Qué volumen. Qué peso. Qué formas. Qué pedazo de pezones.

Sin cirugía, ni ná.

Los milagros (aunque sean efímeros) existen.
Los milagros de la maternidad… ;)

(Banda sonora del post: “Volver a los 17, después de vivir un siglo...”)

Fin de semana movidito Lunes, 21 Mayo, 2007

Posted by aliycia in Embarazada, Esposa, Familiar, Fiel / Infiel, Madre, Mujer, Ser humano.
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No es una novedad para nadie que, en un matrimonio, existen altos y bajos, momentos maravillosos y otros en que lo único que te apetece es un divorcio-express. Pues bien, el viernes pasado viví uno de éstos ultimos. Ya he escrito varios posts dando detalles sobre lo que pasó y por qué me entraron ganas de decirle a mi “partenaire”, “ahí te quedas, rey”. No he llegado a publicarlos porque una parte de mí sigue pensando que hay asuntos que es mejor que queden de puertas para adentro. Sobre todo porque, cuando el pico de tensión pasa, te arrepientes de algunas de las cosas que dijiste y el daño ya está hecho.

Lo que está claro es que mi marido, por una parte, debido a la intensidad repentina de su trabajo, a la presión añadida de su jefe para que ofrezca resultados sin importar las horas que sean necesarias para ello y a su miedo de ser tachado de irresponsable, o incluso de ser despedido, tan sólo por intentar cumplir con sus responsabilidades como padre y esposo; y yo, por la mía, por la cantidad de cosas que tengo que hacer, sola, antes de poder pedirme la baja, por la natural ansiedad ante la inminencia del parto y por la inquietud que me provoca el volver a perder, hasta quién sabe cuándo, mi libertad recién recuperada, mi cuerpo, mi independencia económica, mi descanso, mi vida social…. Pues, eso, que somos dos ollas a presión a punto de estallar. Y un pequeño roce provoca una discusión tan acalorada como la del viernes pasado.

Ahora que estoy más tranquila, aunque no puedo olvidar algunas de las cosas que nos dijimos, intento quitarles importancia y aguantar el tirón. No es que me sienta la mujer más feliz y apoyada del mundo, pero, joder, si algo he aprendido en mi vida es a valerme por mí misma. Nunca me he sentido tan débil e indefensa, como cuando he cedido el mando a otro, he confiado en él y me ha fallado. Eso pasó el viernes. Ahora, puedo deshacerme en reproches o bien pensar “vale, tú das un paso atrás?, pues yo tomo las riendas; luego no te quejes”.

Otra cosa es que tu marido se crea que así se ha resuelto el problema. Eso es un parche. Viable y hasta puede que duradero, pero volver a vivir, como lo hacíamos antes, dos vidas independientes, aunque bajo el mismo techo, desde luego no es la idea que yo tengo de una pareja.

A mí, para ser feliz ya sé que me basta con poder cuidar de mis hijos y sentirlos felices, sin que el papel de madre me haga renunciar del todo al de mujer, como ser individual y libre. El lazo que me une a un hombre nunca es tan fuerte como el lazo de sangre, por mucho que lo quiera. Soy una gata independiente que sólo se mantiene fiel a quien cuida bien de ella. Una leona que antepone el bien de sus cachorros a cualquier deseo de sometimiento o doma por parte del macho.

Así que, mi marido sabrá. Aún está a tiempo de corregir la situación. Y sería aconsejable que todo quedara resuelto y hablado antes de que Alex y yo cojamos carretera y manta, allá por el día 7. No le pido que se pase el mes de espera con nosotros, porque sé que es inviable, pero cuento con él para que lo deje todo y salga pitando para Sevilla en cuando le llame porque me he puesto de parto. Y al jefe, que le den.

Pero me gustaría que no pretendiera limitar a eso su participación en lo que me queda de embarazo. Sería triste. Sobre todo para él. Yo voy a estar entre algodones con mi familia y pienso disfrutar a tope de estos días previos a lo que luego se me vendrá encima. Pero él puede perder la oportunidad de reconquistarme en un momento clave de nuestra vida.

Puedo hacer esto sola, claro que sí; pero quiero hacerlo con él. No creo que se me pueda tachar de egoísta por ello. Es por nuestro bien, por nuestro futuro como pareja y como familia.

La pelota está en su tejado.

Esto se está poniendo serio Jueves, 17 Mayo, 2007

Posted by aliycia in Bética, Embarazada, Madre.
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De un día para otro, mi barriga ha cambiado de aspecto. Ahora parece el molde del cuerpo de mi niña que, cual sevillista loquita por haber ganado la copa de la UEFA, no deja de reproducir los patadones de los penalties contra mis entrañas. Si hasta parece que lleva unas botas con tacos de lo que me duele… (¿Tendrá algo que ver el que su madre sea bética de toa la vida?)

Ayer sentí la primera patada en plan bestia en plena madrugada. Me despertó justo cuando acababa de adormecer, poco antes de que amaneciera. Porque esa es otra, el insomnio que hace que no me apetezca nada meterme en la cama. Al menos, de noche. De día, parezco una zombie loca por pillar un sitio donde echarme un sueñecito entre clase y clase.

Espero que todo esto lo que quiera decir es que Inés ha decidido no seguir la estela de su padre, su tía o su hermano, quedándose sentadita. Ojalá los dolores que tengo en la zona del púbis se deban a que se ha dado la vuelta y a que se está encajando en mi pelvis. Lo he deseado tanto… Esta vez quiero parir, no que me “paran”.

Desde luego, los salientes que veo por la zona del ombligo me parecen sus codos. Su culete, la bola redondeada que, en cuanto me tumbo, asoma graciosamente en medio de mi abdomen. Y sus piernas rechonchas, las que me dejan molida la zona del estómago. Mi reino por una eco. Aunque no toque aún.

Mientras escribo estas líneas no dejo de sentir a Inés. No para. Menudo bicho va a ser mi princesa. Y yo, que quería una nena tranquilita, como la mua, para compensar los malos ratos pasados con el huracán Alex…

Sea como sea, la cuenta atrás, sigue. Tic-tac, tic-tac…

PD: Tres y media de la madrugada. Me voy a la cama. Es estupendo que mañana sea fiesta local. No hay que levantarse temprano. Así que, si os asomáis al blog antes de las once, shhhhh…. entrad de puntillas, por favor. Estaré durmiendo profundamente. Eso, claro, si consigo que Alejandro deje su cuarto, cuando se despierte a las ocho, y se acurruque a mi lado. Crucemos los dedos…

Pa curvas, las mías Domingo, 13 Mayo, 2007

Posted by aliycia in Embarazada, Mujer.
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7 meses. Curvas a diestro y siniestro. Por arriba y por abajo. Cóncavas y convexas. ¿Alguien da más?
(Yo mim-ma, me temo. Porque, anda que no queda ná hasta julio…)

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Estoy que me salgo Jueves, 10 Mayo, 2007

Posted by aliycia in Mujer.
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Alguna vez he comentado que esto de ser Cáncer, con ascendente Cáncer (vamos, una cangreja al 100%) es la única explicación que le encuentro a que los astrólogos de los periódicos, al hacer sus predicciones diarias, escriban sobre mi futuro como si tuvieran conocimiento de causa, como si la intimidad de mi casa y mi mente estuvieran siendo violadas por escuchas ilegales, a las que tuvieran acceso. Bueno, mi parte espiritual tiene otra versión del tema: piensa que es el modo en que mis angelitos de la guarda me mandan mensajes, sabiendo que tanta coincidencia me llamará la atención y me hará reflexionar antes de actuar o meter la pata.

Sea como sea, no leo el horóscopo todos los días, ni mucho menos, aunque me aparezca en una lista de correos, via Outlook Express, o cada vez que abro mi página de inicio del Internet Explorer: My Yahoo (una de mis manías, de siempre: personalizarlo todo; odio la monotonía, los uniformes, mostrarme igual que todo el mundo).

El caso es hoy he leído lo que le vaticinan a mi signo y no sé si debería preocuparme:

Venus transitando por Cáncer te puede traer un cambio en tu vida sentimental en forma de sorpresa. Lo mejor para tu salud es canalizar la enorme energía que tienes en este momento haciendo deporte.

Yo no sé qué entendéis vosotros pero, teniendo en cuenta que mi querido esposo ha salido hoy de viaje y estará unos días ausente, lo del cambio sentimental suena peligroso. Sobre todo, si tenemos en cuenta que el atracón temporal de trabajo por ambas partes ha hecho que haya poca actividad amorosa en mi dormitorio en las últimas semanas.

AAAAAhhhh, de ahí debe venir lo de la “enorme energía que tengo acumulada” (ahora lo llaman así, en mis tiempos se decía algo más vulgar, lo del churrero, ya sabéis, jajajajajaja). Pero, entonces, qué me están diciendo, que hoy estoy que me salgo?? (en un sentido diferente a Koti con su blog; el participio del pasado del mismo verbo, vamos). Que si no me pongo a hacer abdominales sola, pero ya, voy a acabar violando al primer especimen masculino que se cruce en mi camino??

En fin, no puedo pararme a pensarlo ahora, que me he levantado tarde y ya voy de culo. Os dejo.

Voy a darme una ducha… Fría, claro, jajajaja…

Yo te leo, tú me lees Martes, 8 Mayo, 2007

Posted by aliycia in Bocazas, Fiel / Infiel, Mujer, Ávida lectora.
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Siempre he sido una lectora empedernida. Precoz y entregada. Estar en la cama, en el cuarto de baño, en una sala de espera, en el metro, en un avión o en cualquier sitio, sin hacer nada, sin leer algo, me parece una soberana pérdida de tiempo. (Me adelanto a los graciosillos: de sobra sé que en la cama hay otras formas de entretenerse, sola o con compañía, pero creo que se entiende a lo que me refiero!!!)

Soy de las que se llevan una eternidad haciendo la compra en el súper, porque no compro nada de comer sin ver los colorantes o conservantes que tiene, disfruto dejándome seducir por la descripción del aroma de un gel de baño y se me hace la boca agua mientras selecciono un buen vino a partir de los textos que aparecen en las etiquetas traseras de las botellas; algunos son verdaderas obras de arte. Por supuesto, no paso por la caja sin llevar una revista en el carrito y no hay periódico, libro o folleto publicitario en casa que no haya pasado por mis manos.

Claro que, ahora, en una fase de mi vida en que apenas tengo tiempo libre, me he visto forzada a sustituir las novelas de cientos de páginas que tanto me gustaban, por artículos de revistas; los periódicos de papel, por los digitales; las largas cartas de mi puño y letra, por emails tecleados a velocidad de vértigo.

Por cierto, hablando del placer de la lectura, hoy me sorprendí a mí misma riéndome en voz alta mientras leía unas líneas, como cuando un libro sabe llevarte a su terreno y arrancarte todo tipo de emociones. Pero el texto era breve y no había sido publicado en papel, sino en un blog. Mi risa era el fruto más divertido de una mezcla infalible: la de complicidad e interactividad.

Pensando, pensando, si tuviera que señalar las cosas que más placer me dan hoy en día, en medio de mi ajetreada vida y más allá de “lo obvio” (sexo, maternidad, enseñar…), destacaría un juego. Sí, un juego que descubrí hace año y medio: el que me permite intercambiar con un grupo de personas los papeles de escritor y lector. Sin llegar al ritmo vertiginoso del chat, la rapidez con que en un blog se puede producir la sucesión de acción (escritura) y reacción (comentarios, ante los que se puede también reaccionar) convierte el, hasta ahora, pasivo acto de leer en un placer multiplicado. Para ello es necesario, claro, que el autor de la bitácora no se limite a publicar sus reflexiones, sino que también participe en el debate generado por lo escrito. Son ese tipo de blogs los que, de verdad, me gustan, los que no son un simple escaparate que puedes contemplar, sino aquellos en los que el responsable deja la puerta abierta y te da la posibilidad de conocer a la persona que está por detrás de las palabras.

Como en cualquier otro tipo de relación personal, entre autor y comentador puede haber mucha química desde el principio. Siempre resulta emocionante descubrir a alguien que nos toca especialmente, sea por su inteligencia, sensibilidad o sentido del humor; por haber pasado por experiencias como las nuestras o por compartir las que nos hubiera gustado vivir; por poner en palabras nuestra propia visión del mundo o por hacernos dudar de nuestras más arraigadas convicciones. Lo mejor de todo es que te puedes poner en contacto con él inmediatamente y, a partir de ese momento, integrar sus vivencias en tu propio día a día.

También emocionante es lo contrario, conocer a alguien en persona y, a partir del momento en el que te deja saber que tiene un blog, recibir carta blanca para entrar en su mundo personal, insospechado y, en ocasiones, mucho más rico de lo que imaginabas. Si ello da pie a un intercambio, vía Internet, de ideas, sensaciones y risas con alguien del otro sexo, es inevitable que la relación entre los dos cambie y se haga más profunda, aunque, luego, ni siquiera se mencionen los temas más personales cara a cara. Hacerlo haría pedazos el muro de contención necesario cuando esa persona con la que convives en tu barrio, en tu entorno familiar o en tu trabajo, empieza a atraerte, pero, por los motivos que sean, no quieres que la cosa vaya más allá. Cuando ni siquiera crees prudente averiguar si lo que sientes es correspondido.

Lo que es inevitable es el cruce de miradas cómplices cuando se está rodeado de gente próxima, ajena a la red y todo lo que la rodea. Y un pensamiento: “si ellos supieran todo lo que sé de ti…”

Lo que me faltaba Lunes, 7 Mayo, 2007

Posted by aliycia in Esposa, Madre, Profesora, Trabajadora.
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El Internet Explorer se me ha cerrado, de repente, antes de que tuviera el tiempo o la precaución de grabar el post que tenía ya casi acabado. Ahora no me sobra ni un minuto para repetirlo. Tengo que almorzar corriendo, dentro de una hora debo salir pitando para dar una clase de Historia Local; dentro de tres, comienzo el curso de preparación para el parto; dentro de cinco, carretera y manta para llegar a la academia, a media hora, y dar mis clases de español hasta las nueve. Luego, vuelta a casa y dos horas de niño-de-tres-años-hiperactivo-que-no-se-quiere-ir-a-dormir-ni-loco.

Y todo eso, sin ver a mi marío desde hace más de 24 horas. El pobre se ha pasado el fin de semana friendo patatas Matutano. Bueno, programando los robots que hacen que salgan en su punto. Y, por lo visto, ha sido complicao… Acordaos de eso cuando os zampéis un paquetito.

Y mi ginecólogo que no comprende como pierdo peso en lugar de ganarlo…

En fin, la embarazada barrigona, pero menguante, se despide de momento. Lo que quede de mí, igual se pasa por aquí esta noche.

O no.

Amor, te espero en la próxima Viernes, 4 Mayo, 2007

Posted by aliycia in Espiritual, Mujer, Ser humano.
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Hace unos años que empecé a creer en la reencarnación. En mi otro blog conté las experiencias que me llevaron a ese convencimiento.

Hoy no quiero hablar de eso, sino detenerme en algo curioso que me pasa últimamente. No sé si se debe al embarazo, que me ha vuelto más sensible, pero es como si, una parte de mí, reconociera entre la multitud a personas con las que tuve una relación cercana en otra vida. Naturalmente, no llego a la precisión del vidente capaz de reconstruir las circunstancias del encuentro anterior, visualizando los papeles que cada cual desempeñaba en esa ocasión (aspecto físico, edades relativas, relación que nos unía, etc.).

Esa imprecisión, a veces, me mata, lo reconozco. Quisiera saber más. A lo máximo que llego es a una especie de flashback durante el sueño, que me puede dar alguna pista, pero rara vez me sucede. Tendría que hacer hipnosis regresiva para acceder a esos recuerdos situados más allá de donde habitualmente llega mi memoria.

No por no creer en estas cosas, dejan de sentirse. Incluso los más escépticos habréis experimentado esa sensación de “conocer de siempre” a un extraño o de haber estado antes en una situación similar a la que estáis viviendo. La forma en que se etiquete esa vivencia es lo de menos. Lo que no sé si habéis sentido es lo que yo llamo un “desajuste temporal”.

Se produce cuando te cruzas con alguien y no puedes evitar pensar “ay, si nos hubiéramos conocido cuando yo tenía diez años menos”. O veinte más. Es como si esa persona y tú hubiérais quedado en veros en el futuro, aunque no lo recordéis, pero cada cual hubiera tomado un tren de diferente velocidad para acudir al encuentro. Quien llega antes, hace su vida, se enamora, forma una familia… El otro aparece cuando ya no hay lugar para él. En algún momento, os miráis y sentís que tendríais que deciros algo, pero no sabéis el qué. Notáis algo muy fuerte e inexplicable que os une y podéis llegar a descubrir que vuestras vidas tienen paralelismos sorprendentes, como si hubieran estado encaminadas desde el principio en el mismo sentido, aunque no debidamente sincronizadas.

Yo creo que algo así es lo que está por detrás de algunos de los grandes amores que nadie entiende por la gran diferencia de edades. No todos se conforman cuando descubren que la vida les ha hecho una jugada. Hay personas dispuestas a luchar para que ni el acné juvenil, ni unas patas de gallo, se interpongan en la felicidad de dos seres predestinados a amarse descontrolada e inevitablemente. Sin importar el qué dirán.

Yo no llego a tanto. Es más, tengo claro que en esta reencarnación no me tocaba estar con el hombre ideal, ese que te complementa al 100%. Necesito algunos ajustes antes de estar lista para eso. Por suerte, he sabido atraer a buenos compañeros de viaje, que me han ayudado, y me ayudan cada día, a crecer y desarrollarme como ser humano.

Entre tanto, si algún día me cruzo con mi alma gemela, no pienso retenerle; soy feliz con mi vida actual. Pero tampoco me pienso quedar sin hacer nada, ya me conocéis. Antes de dejarle marchar, intentaré propiciar situaciones que le permitan reconocerme. A ver si así, pa la próxima, nos coordinamos mejor…

Llueve Martes, 1 Mayo, 2007

Posted by aliycia in Espiritual, Madre.
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Llueve abundantemente en un martes festivo, que parece domingo. Paulo no está. Alejandro duerme la siesta en el sofá.

Mientras escucho el rítmico compás de la lluvia en el balcón, me quedo mirando a mi niño, mientras me pregunto qué ocurrió hace un par de horas. Será capaz de leerme el pensamiento?

Yo tenía en la mano una taza que me regaló la hermana de mi padre. No recuerdo cuándo, pero tuvo que ser cuando él era un bebé. No me suena haberlo mencionado nunca delante de él. Hoy la cogí y me preguntó “qué es eso?”. “Una taza de Papá Noel”, le dije, mientras pensaba, “qué de tiempo sin verla, cuándo me la dio mi tía?” Entonces Alex me miró y me dijo “Ah, es la taza de la tita Lola?”…