Penúltimo desahogo preparto Sábado, 7 Julio, 2007
Posted by aliycia in Embarazada.trackback
El final de una larga espera se acerca. Por mucho que intentes pensar en otra cosa, la impaciencia te asalta y las preguntas de siempre insisten en martillearte la cabeza: ¿cuándo comenzará todo?, ¿durará mucho?, ¿soportaré el dolor?, ¿me atenderán bien?, ¿respetarán mis deseos?, ¿llegará Paulo a tiempo?, ¿cómo será nuestra niña?, ¿estará sana?, ¿qué sentiré al tenerla al fin en mis brazos?, ¿cómo reaccionará Alex?…
Si hubiera un botón con el que activar el trabajo de parto, hace días que lo hubiera pulsado sin pensar. Nunca imaginé que desearía tanto que la próxima contracción sea dolorosa; y que le sigan otras muchas, cada vez más intensas y próximas. Pero, de momento, mi útero prefiere continuar con su programa de entrenamiento para el día D, sin que haya aún una fecha confirmada para tal acontecimiento. Inés, por su parte, también se esmera con la tabla de ejercicios habitual: estiramiento de piernas, codazo por aquí, rodillazo por allá… Maniobras con las que mi hija intenta crear algo de espacio extra en su cada día más estrecho habitáculo.
Me consuela pensar que todo apunta a un desenlace cercano. El tamaño y la forma de la barriga; las contracciones y los movimientos de la niña, en una zona cada vez más baja; la humedad vaginal casi permanente; el tamaño y color oscuro de mis pezones… Mi cuerpo rebosa maternidad por los cuatro costados. Y, aún así, cuesta creer que tenga dentro de mí un ser vivo igualito a los recién nacidos que últimamente veo por todas partes, paseando en sus cochecitos o en los brazos de sus seres queridos.
Lo más increíble de todo es que un hecho que se produce todos los días, desde siempre y en todas las partes del mundo, mantenga el misterio y la belleza de algo maravilloso que sucede por primera vez. Las madres seguimos enfrentándonos al parto sin saber lo que nos espera, teniendo que plantarle cara a nuestros miedos más profundos, cruzando los dedos e, incluso, rezando. Porque nada está garantizado. De nada sirven la experiencia previa, los consejos, la tecnología a nuestro alcance, si la suerte está en tu contra. Lo único que puedes hacer es intentar ahuyentar los malos pensamientos y entregarte a tu destino con el corazón lleno de esperanza.
Aún recuerdo el sudor frío que recorrió mi cuerpo hace tres años, cuando, tumbada en una camilla, atada y entubada para que me hicieran la cesárea, miré hacia la izquierda y vi perfectamente colocados sobre una mesa todos esos instrumentos de los que hace uso el equipo médico cuando las cosas no corren bien, con la madre o con el hijo. Por primera vez fui consciente de lo que suponía entrar en un quirófano y si hubiera estado allí por un motivo banal (como reafirmarme los pechos o quitarme celulitis) os juro que habría salido corriendo, arrepentida. Pero el objetivo lo justificaba todo y no dejaba el más mínimo resquicio a la duda.
Por eso mismo, aunque aún no haya asimilado que un ser vivo de tres o cuatro quilos pueda salir de mi vientre sin que me lo abran de lado a lado, aunque le tenga pavor a todo lo que rodea a un parto, al dolor, a la exposición total, a los errores médicos o los accidentes de la naturaleza, aquí estoy yo, a punto de salir de cuentas, harta de esperar y, por encima de todo, deseandito que el espectáculo empiece de una puñetera vez.
"En esta vida hay que morir varias veces para después renacer. Y las crisis, aunque atemorizan, nos sirven para cancelar una época e inaugurar otra".
Eugenio Trias, filósofo.
Pues aunque pase todos los días miles de veces, aunque nos hayamos acostumbrado a verlo como lo más normal del mundo, pienso que sois muy valientes. Nada más que pensarlo me tiemblan las piernas.
Besos y paciencia.
Pois é… adoro a forma como escreves! São frases directas do coração! Sem maquilhagem nem palavras complicadas! Neste momento tão positivo da minha vida, espero passar para ti, nem que seja mentalmente, alguma dessa energia para que tudo corra bem! Quando imagino o momento em que estarei a assistir a tudo ao lado da minha mulher, imagino eu mais nervoso e mais chorão que ela. Afinal, são voces, mulheres, o sexo forte, e mais do que provado está que suportam mais a dor que nós homens. VAI CORRER TUDO BEM!!!
Ya falta nadita.
Vos tenés estrategias para cuando te asalten miedos y dudas, pero por si no se te ocurren: tené algún libro entretenido a mano, o una de esas películas para pasar un buen rato sin pensar… o le echás mano a alguno de los de tu familia, y que se pongan a entretenerte… jejeje…
Besotes, Alicia linda… ta luego!!!
Todo llega , es inevitable.
Besos
Jajaja, Koti. Y suerte que, durante el parto, el cuerpo femenino segrega una hormona que provoca una especie de amnesia en relación a lo sufrido. Si no fuera por eso… o si los hombres tuvieran que parir, hace tiempo que la humanidad se hubiera extinguido, jajajaja…
Filipe, grande surpresa!! Obrigada pelas tuas palavras. Grande beijooooo…
Fico contente por esse momento tao bom que estás a viver. No fundo, no fundo, eu também nao tenho muitos motivos de queixa. É só que precisava desabafar un pouco. De uma coisa estou certa: a tua mulher vai ter uma sorte enooooorme. Tens todo o aspecto de vir a ser um superpai. Entretanto, aproveita qualquer oportunidade para fazer todo isso que depois se torna tao complicado. Eu fiz e nao estou nada arrependida. Fica um pouquinho de inveja, mas penso que no prazo de dois ou três anos estarei de volta às viagens (com mais bagagem e novos destinos, é claro). Grande abraço.
Mari, en esas estamos. Sólo quise desahogarme un poco antes de volver al autocontrol y los pensamientos positivos. Como la primera noticia que tuve de Inés fue aquella imagen de ella, recién nacida, en un sueño, en brazos de mi madre y rodeada de toda mi familia, meses antes de embarazarme, es como si estuviera viendo una peli de suspense, pero sin sufrir demasiado porque ya he visto el final: un final feliz. A eso me aferro cuando me entran los miedos. Pero me apunto tus consejos, pichona, jajajaja.
Mor, inevitable, pero impredecible… ese es el problema. De todos modos, si no paro en dos semanas, “me paren”, eso está claro. Así que, tranqui.
Muchos besos para todos y gracias por ayudarme a sobrellevar la espera.
Tu lo has dicho, en algo así da igual la experiencia previa o la tecnología a nuestro alcance… no hay nada garantizado. ¡suerte! (la semana q viene conocemos a nuestros niños, ya verás…)
Ali, yo sé cómo adelantar el parto. Ojo al dato, no tiene desperdicio.
Estaba yo hace casi tres años de la misma guisa tuya ahora, y en esto que esa noche me empiezo a notar rara, las contracciones eran raras, más que dolor tenía malestar, insisto, “raro”, y esas contracciones empezaron a ser más cíclicas, así que de madrugada nos fuimos al hospital a ver si era algo o no era nada. Total, que me “reconocen”, me dicen que no tengo nada dilatado, pero como sí tenía contracciones me dejan monitorizada toda la noche. El gine del turno de noche me deja encamada. El gine del turno de día, después de verme en la habitación (las contracciones habían desaparecido) me dice (insisto: OJO AL DATO): “usted no está de parto; lo que les pasa a las mujeres es que se miran tanto, están tan pendientes de las contracciones, que SE LAS ACABAN PROVOCANDO, lo tienen todo en la cabeza”. Me mordí la lengua, la compi de habitación y yo nos miramos cómplices, y cuando se fue nos tuvimos que carcajear, tanta carrera para que te digan semejante gilipollez. Pues cuando a la media hora escasa, y mientras esperaba que me trajeran el alta, se me “explosionó” (insisto, explosionó, eso no fue simplemente romperse) la bolsa de aguas, se me puso una sonrisa de oreja a oreja, loca de alegría, y le dije a mi compi de habitación: “si lo llego a saber, me obsesiono antes para provocarme antes las contracciones, oye”.
Y como lo que ahora necesitas es oir historias bonitas y partos buenos, te contaré que el mio fue natural, corto, bueno, con epidural que va genial, y mi marido conmigo todo el rato, que la episiotomía no dolió nada, sólo un poquito de molestias cuando se están curando los puntos.
Y como he leído este post después del último, decirte que vaya niño guapísimo que tienes.
Animo guapa, ya falta muy poquito!!!!!! Besotes.
Seguro que sí, maggie!!! Gracias por tu llamada. Me encanta que estemos viviendo esto juntas. Beso enorrrrme.
Illyakin, llevo unos cuantos gilipollas de esos últimamente. Suerte que también he dado con gente estupenda. Como la doctora de hoy (he estado ya en monitores), que fue la misma que me atendió en el parto de Alex (bendita coincidencia). Me siento en buenas manos. A lo mejor por eso no me pongo de parto. Porque estoy tranquilísima, sin trabajar, sin tener que ocuparme de la casa, sin tener que llevar a Alex al cole… Intentaré obsesionarme un poquito, a ver si convenzo a Inés de que aquí fuera se está mejor (pese a los cuarenta y tantos grados). Gracias por contarme tu experiencia. Dónde tengo que firmar para una así?? jajajaja… No, en serio, estoy convencida de que todo va a ir bien. Soy una persona optimista por naturaleza. Y tengo la suerte de tener buena suerte.
Esta mamá “babada” (que dicen los portu) también te agradece de corazón los piropos a mi niño. Yo también lo veo guapísimo, pero el mérito no es mío, que es una copia en rubio del papá.
Besos!!
PD: La doctora de hoy dice que, al final, sólo cumplo el domingo próximo, así que paciencia…