Carta a los Reyes Magos Viernes, 4 Enero, 2008
Posted by aliycia in Familiar, Payasita, Sincera.trackback
Queridos Reyes Magos:
Después de 38 años de relación, me conocéis de sobra. No me enrollo con lo de que quiero salud, dinero y amor para los míos, porque sabéis que ese es un deseo permanente. Ni saldré con lo de que con la familia y los dos niños preciosos, listos y saludables que tengo, me siento más que satisfecha y no me atrevo a pedir nada más. De sobra sabéis que no sé mentir. Siempre quiero más. Quiero ser feliz al máximo.
Este año he sido una niña bastante buena (con ratitos malos, como tol mundo, pero es que mi marío es un provocón…). Así que me dejaré de subterfugios e iré directamente al grano destacando cinco cositas entre mi larga lista de deseos:
1) Que a Paulo lo contraten en una de esas empresas cercanas a nuestra ciudad que se han interesado por él (Un puntazo inesperado, por cierto. Gracias, angelitos de la guarda!!)
2) Que el dinero entre por las más diversas vías en mi casa, mi trabajo incluido, que yo me ocuparé de darle un uso responsable. Sé que os extrañará este pedido, porque nunca he tenido mucho interés por el vil metal, pero es que estoy en una etapa de mi vida en que no tengo suficiente energía como para disolver todos los conflictos familiares generados por la escasez económica. Si las necesidades básicas están resueltas y además, puedo compartir nuestra abundancia con quienes nos rodean, todos seremos más felices.
3) Que, de la mano o no del dinero, se multiplique el tiempo de calidad vivido en familia.
4) Y, por qué no decirlo: que mi culo vuelva a parecerse al que conseguí alcanzar en el 2003, cuando tenía medios para pagarme aquellos masajes tan caros y que tanto bien me harían en este momento; porque después de meses volcada en mi embarazo y en mis hijos, me he visto en un vídeo y no me he reconocido. Yo no soy esa señora de las imágenes. Tengo que reencontrarme. Volver a ser por fuera la mujer que soy por dentro. Volver a tener algún tiempo para mí, para mimarme y recuperarme. Mi vida de pareja será la primera beneficiada, además de yo misma.
5) Ea, eso y que me hagan tía.
Y alguna otra cosa que os pediré en privado, que aquí, shhhhh… nos espían.
Sin nada más por el momento, se despide de Sus Majestades, vuestra siempre leal:
Alicia
PD: Que conste que lo del Papá Noel fue una concesión a la familia política, pero vamos, que no me trajo casi ná, el muy &%$!?%.
"En esta vida hay que morir varias veces para después renacer. Y las crisis, aunque atemorizan, nos sirven para cancelar una época e inaugurar otra".
Eugenio Trias, filósofo.
Seguro que te lo traen todo.
Dice Melchor: “Me alegra mucho que te hayas atrevido a pedir todo eso. La gente suele pedir poco, y nosotros somos muy respetuosos: si teníamos planeado hacerlos millonarios y sólo piden dinero para comprarse un par de zapatos, pues eso, les damos el par de zapatos. Es un gusto que alguien se atreva a pedir mucho. Para eso estamos, para dar.
En cuanto al pedido del empleo de tu señor esposo, me temo que eso le toca pedirlo a él. No te olvides que los deseos son pedidos por cada uno de nosotros! Lo de que te hagan tía, lo mismo. Ya, ya, que ellos también tienen esos mismos deseos. Pero se los cumpliremos a ellos, y no a vos.
En fin, seguí confiando en nosotros, no vamos a defraudarte.
Muchos saludos también de Gaspar y Baltasar, y míos a montones!
Y míos, también.
=D
Y yo que pensaba que a Melchor se le trataba de vos por ser rey, una de las tres Majestades de Oriente. Al final resulta que era argentino!! jajajajaja….
Eres genial, Mari.
Oye, y que lo mío ya ha empezado a llegar, eh? Gracias, generos@, jajajaja…
Muchos besos
…Siguiendo tus consejos que siempres son certeros, me he comprado el libro del “El Secreto”, ya te diré…Dime por mail, las fechas cuando tienes previsto bajarte a Sevilla….en Semana Santa….
queremos ir a verte a los portugales y nos adaptaremos a ella.
Un universo de besos.
Rocio.
[...] que han escrito mis alumnas del nivel A1: Rita, Sara, Alicia…. ¿Alicia? ¡Uy, si esta es mi carta del año pasado! Pues no sería mala idea revisarla, ya puestos, ver qué nota le ponemos a Sus Majestades, ¿no? [...]