Comentarios atrasados Jueves, 28 Febrero, 2008
Posted by aliycia in Amiga, Fiel.add a comment
Estoy en el trabajo, a bordo de mi reluciente portátil wi-fi. Tengo un ratito libre y he pensado usarlo para responder a algunos de vuestros comentarios. Cositas que se me quedaron en el tintero por falta de tiempo. Así, a bote pronto, me acuerdo de lo siguiente:
- Koti: no, no soy de esas madres que hacen deliciosos pasteles con galletas. Pero estoy casada con un excelente repostero (y voraz degustador de sus creacciones). Para el cumple de Alex preparó un bizcocho enorme con frutas y canela para chuparse los dedos. En cuanto al cambio de look bloguero, es algo que me entretiene un montón. A ver si tengo un ratito e inauguramos la primavera con nueva imagen. Nos leemos!
- Mari: Lo mismito que dijo mi padre al ver la foto. “Parece una galleguiña” jajajaja… Se supone que iba de hippie, pero no encontré una peluca con rizos, tipo Jacksons Five, de su tamaño, jajajaja…
- Rous: Te visualizo ya liberada de ese fardo y gozando del dinerito de la venta. Te veo muy feliz. Renovada. Segura de ti misma. Tú, de nuevo.
- Illakin: Quiero ver esa foto!!!
- MAGB: Cómo que dos no discuten si uno no quiere? eh? Seguro que no eres capaz de decirme eso en la calle? A que no tienes güevos?? (qué?, ni así te provoco, a que no??? jajaja… jooo, es que no discutir nada-nada, a veces es de lo más irritante… y de las discusiones surgen cosas nuevas, te replanteas tus ideas… puede ser muy sano… en fin… genio y figura…)
- Filipe: No te escondas, que te veo; jejejeje…
(CONTINUARÁ. BESOS)
En obras Miércoles, 27 Febrero, 2008
Posted by aliycia in PC-adicta.2 comments
No sé cuánto tardaré en renovar el pisito. A esto le hacía falta ya un cambio. Tengo muchas plantillas nuevas que quiero probar. Dejo esta, de momento, para tapar los andamios.
Disculpen las molestias.
El debate de los co-ho-ne. Resultados refinitivos. Miércoles, 27 Febrero, 2008
Posted by aliycia in Bética, De izquierdas.1 comment so far
Coincido con el genial Forges. Que si Zapatero, que si Rajoy, blablabla, blablabla…Tanto sondeo pa’ qué? Cuánto tiempo y dinero perdido! Está claro quien gana siempre en ese tipo de enfrentamientos, incluso cuando ninguno de los dos está brillante: el mío, sea uno u otro. Diga lo que diga. Haga lo que haga.
Nuestros sentidos no son imparciales y nos hacen ver a nuestro candidato como el más guapo, el más listo, el más honrado, el más ocurrente. Y al otro, como todo lo contrario. Basta oír los relatos a posteriori del debate en la SER y la COPE, es un poner. Diametralmente opuestos. Alguien esperaba otra cosa?
No se me olvida aquella vez en que, una, bética de toda la vida, cometió la locura de asistir a un derby Sevilla-Betis en una casa donde todos los demás apoyaban al eterno rival. Gritábamos a la vez, sólo que ellos poniendo a parir al árbitro, y yo al jugador. Y viceversa. Era como si estuviéramos viendo dos partidos diferentes. Los estábamos viendo.
Así que cuando escucho los resultados de los sondeos, se me viene a la mente la frase lapidaria de uno de mis profesores de la facultad:
Hay mentiras, grandes mentiras y estadísticas.
Lo único que indican es el porcentaje de simpatizantes de uno u otro candidato consultados. Y confirman, de paso, la ideología mayoritaria del medio que lo divulga y de su público. Claro como el agua.
Por supuesto, este blog, que nunca ha ido de imparcial, puede confirmar, y confirma, la victoria APLASTANTE de ZP. Un 100% de sus autores (currantes y usuarios de bonobús) consideran que el presidente fue más convincente al sonreír y su forma de mover las cejas para subrayar su discurso fue arrebatadoramente sexy. En cuanto a sus palabras concretas, pues bueno… la verdad es que fue difícil entenderlas debido a una inoportuna sucesión de interferencias sonoras (“Mamáaaaa, he hecho cacaaaaaa; límpiameeeeee“, “Ba-ba-ba, taaaaaa-taaaaa, prrrrrfffff…”). Pero, vamos, que sí, que ganó. Eso, seguro.
Perdonad, es que sigo reunida Martes, 26 Febrero, 2008
Posted by aliycia in Familiar, Madre.3 comments
Día del Orgullo G Miércoles, 20 Febrero, 2008
Posted by aliycia in Esposa, Mujer, Optimista.6 comments
Buenas… 8:13 de la mañana en mi cocina. Los niños duermen y Paulo se ha ido a trabajar. Un ratito libre para mí. ALUCINANTEEEEE…
He pensado aprovechar la excusa de mi aniversario para ponerme guapa, que me tengo muy olvidada. Quiero sentirme una apetitosa “sobremesa” en esa cena.
Necesito buen corte de pelo y ropa nueva. Y ahí está el problema.
Un probador es uno de los antros que más miedo le dan a alguien con sobrepeso. Tu autoestima habitual se viene abajo cuando el espejo te devuelve la cruda realidad. Cuando compruebas que tu culo no cabe ni siquiera en esos pantalones XXL. Cuando sólo te sirve una o ninguna de las únicas tres prendas que te han gustado y de las que, cosa rara, se supone que había tu talla.
Necesito prepararme psicológicamente para el trago. Mi plan de ataque consiste en reprogramar mi mente y estimular de mil formas mi amor por este cuerpo maravilloso de mujer que Dios me ha dado.
De momento, me voy a desayunar el pack “Beautiful”. Comenzando por una racioncita de esto y otra esto. El ego me va a reventar por las costuras.
Queda declarado el día de hoy como Dia del Orgullo G (de gordi).
Esas tres santas horitas Viernes, 15 Febrero, 2008
Posted by aliycia in Esposa, Familiar, Madre, Mujer, Noctámbula, Profesora, Protestona.6 comments
Dos veces por semana, durante tres horas, ésta que os escribe consigue dejar aparcada su vida de madre y esposa y vuelve a ser, en el buen sentido de la expresión, ”una (sin satélites malhumorados, traviesos o llorones), grande (“mañana” empiezo la dieta) y, sobre todo, LIBREEEEEEEEE…”
Lo que gano con tan intenso horario de trabajo, se me va en impuestos y gasolina, pero, y lo que me ahorro de psiquiatra, eh? Porque, Dios Pío, qué gustito pa’ mis orejas poder deslizarme a todo trapo por la carretera, mientras escucho MI música A TODO VOLUMEEEENNNN. Cómo disfruto de ese ratito al volante de mi buga negro, ya de noche, de camino a la academia! Poder cantar y desafinar a gusto sin “poblema”. No tener que soportar esas emisoras rancias que tanto le gustan a Paulo. Ni el zapeo compulsivo de Alex, un iTunes con patas, siempre queriendo imponer sus gustos desde el banco de atrás (“Mamá, ponme la 7, la 12 y, luego la 2, dos veces“). Por no mencionar el alivio que da poder poner lo que quieras, lo alto que quieras, sin miedo de provocar un grave trauma psicológico al bebé que llevas durmiendo en su sillita.
En esas tres horitas, no sólo me libero de las responsabilidades habituales. También tengo la oportunidad de dedicarme a algo que me apasiona: la enseñanza. Soy profundamente feliz por haber encontrado mi vocación y poder ejercerla. Me lo paso pipa encontrándome con mis alumnos, ayudándolos a aprender, compartiendo con ellos mis conocimientos, mi cultura, la lengua que amo. Y es una bendición hacerlo en una empresa donde jefas y empleadas son mucho más que eso, son amigas y forman entre todas (maridos, novios e hijos incluidos) una gran familia multicultural a la que le gusta reunirse, un grupo fantástico de seres humanos donde el cariño y la preocupación por el otro circulan en todos los sentidos.
Recordadme todo esto cuando me leáis quejándome de mi marido, que vuela literalmente desde Lisboa cada martes y cada jueves para llegar a casa media hora antes del inicio de mis clases. A él le cae la difícil tarea de convencer a unos niños desconsolados de que su madre no se ha ido para siempre. De hacerles la cena con una banda sonora de gritos y llanto, de recoger la comida que tiran al suelo y de intentar, en vano, tenerlos duchados y acostados antes de que yo regrese. Lo más duro de todo debe de ser, estoy segura, el ver que, cuando su esfuerzo ha dado fruto y ha logrado conquistarlos por enésima vez, basta que entre yo por la puerta, para que él vuelva a ser tratado como el malo de la película, el sucedáneo, el lobo mau. Eso, y ver que, una noche más, sus hijos monopolizan el tiempo de su compañera. El ser relegado al tercer lugar en mi lista de prioridades. El dormirse solo y el despertarse, tantas veces, con intrusos entre su cuerpo y el mío.
El esperado cambio "interior" Viernes, 8 Febrero, 2008
Posted by aliycia in Carnal, Esposa, Fiel / Infiel, Mujer, Optimista, Romántica.1 comment so far
Me pasé mi segundo embarazo jurando que, en cuanto me librara de la barriga, tiraría a la basura la colección de bragas anti-libido, desparejadas, con la gomita rota, dadas de sí o demasiado apretadas y de un color indefinible, que había ido acumulando desde que tuve a mi primer hijo. Por no hablar de los sostenes, que se habían quedado pequeños, feos y poco “sujetadores” para unos pechos transformados por la maternidad.
Necesitaba espacio en mis cajones (y en mi vida) para la nueva y apetitosa colección de lencería con la que fantaseaba, cuya factura le pensaba pasar sin ningún cargo de conciencia a mi marido, últimamente rebajado a la condición de ex-amante. Después de todo, él sería el principal beneficiario de mi repentino deseo de volver a pasearme por la casa ligerita de ropa, sintiéndome sensual pese a los quilitos de más. Para él sería el festín envuelto en esos primorosos encajes, lacitos, bordados y transparencias.
Por fin, este martes, aprovechando el fin inminente de la lactancia y sus exigencias, decidí acercarme a cierta tienda de Lisboa donde miman a las chicas XL y allí cumplí mi palabra. Qué mejor manera de celebrar el Carnaval que comprando tan pecaminosa mercancía? Porque uno de los objetivos de tal renovación era, está claro, volver a pecar lo antes posible. O mejor dicho, estimular mi deseo de pecar, hormonalmente anulado desde que entré en la sala de partos, hace seis meses y medio. Y mantener vivo ese libidinoso estado de espíritu Cuaresma adentro. Que a una le gusta defender sus ideas apasionadamente, anticlericalismo incluido, y lo de llevarle la contraria a la Iglesia, como que me pone.
Aaaaay, qué gustito me da abrir ahora mi armario e invertir algunos minutos en decidir qué sensual combinación de prendas voy a ponerme… Porque todas son bonitas y cómodas; todas de mi talla y de un color que me va; todas candidatas a atraer miradas masculinas, de forma inocente y casual o pícara y premeditada. Genio y figura, hasta la sepultura. Definitivamente, I’m back!
En un cajón pequeñito conservo las “braguitas” (es un decir) supervivientes de la quema. Porque hay ocasiones para todo. Lo importante es saber que la Alicia que las usaba a diario, despreocupada por su apariencia, demasiado cansada para el sexo y centrada exclusivamente en su papel de madre, por fin ha comenzado a perder terreno. Es la segunda vez que paso por esto. Conozco ya el proceso. Por eso no me he preocupado demasiado por el enfriamiento temporal, post-parto, de mi relación de pareja. Lo que sí deseaba era que durara menos que la otra vez. Fue un año muy difícil. Parece que habrá suerte, se quedará en la mitad, aunque nada está claro aún. En general, no nos hemos distanciado tanto; el reparto de tareas ha estado más equilibrado. Pero quedan aun muchas pequeñas cosas por reconstruir, actualizar o reinventar entre nosotros. Ahora que se acerca nuestro aniversario, tenemos una ocasión única para tener un encuentro romántico, reconectar y continuar evolucionando juntos.
La primavera se acerca y viene a echarnos un cable. La sangre comienza a circular más deprisa y el sol en la piel despierta instintos dormidos. Mi vientre no tardará en dar muestras de hambre atrasada y pedirá guerra. Volveré solita a esa trinchera de la que nunca debí salir. Aquella donde me espera Paulo para luchar por lo mismo que yo, por nuestro amor, del modo más animal y, a la vez, más humano que existe: el cuerpo a cuerpo.
Tic, tac Jueves, 7 Febrero, 2008
Posted by aliycia in Ecologista, Esposa, Protestona, Romántica.5 comments
Ayer decidí llevar mi reloj de pulsera y el de Paulo a una relojería. Son dos modelos similares de Swatch, en versión masculina y femenina, que nos regalamos mutuamente poco antes de casarnos. Están hechos de aluminio. Me fascinan los objetos plateados. Tan sólo la historia de su compra, por separado, daría material para un par de artículos en este blog.
Desde que nos acostumbramos a usar el móvil para consultar la hora, apenas los habíamos usado. Los dos se habían acabado parando. Se me ocurrió que ponerlos a punto sería una bonita forma de expresarle a Paulo mi deseo de recuperar el romanticismo y los sentimientos de cuando éramos novios. La gente pobre tiene que hacer uso de la imaginación cuando se acerca el día de los enamorados… Nuestro sexto aniversario de boda está también al caer.
Mi gozo en un pozo. Mi reloj tenía solución. Barata. Dos euros. Una pila nueva y listo. Pero el de Paulo, por lo visto, estaba KO. Lo más ridículo de todo era que no había forma de repararlo. Según me dijeron, los relojes Swatch no tienen arreglo. Si están en garantía, la casa te da otro nuevo y punto. No era el caso, así que nada que hacer. Era imposible abrirlo, no había piezas de sustitución. Un objeto tan bonito, ya sólo servía para tirarlo a la basura.
Dos reflexiones:
1) De repente, me acordé del reloj de oro de mi madrina. Se lo compró su tía en Roma cuando ella era una cría. Y ya hace varios años que superó los setenta. Hubo que cambiarle la ruedecilla para darle cuerda, que se gastó con el tiempo, pero sigue funcionando. En qué mundo consumista y contaminante vivimos, en que, hasta un reloj de metal se ha convertido en un objeto sin valor, no reciclable y de usar y tirar?
2) Volviendo al simbolismo romántico, qué debo entender? Que Paulo y yo estamos condenados a vivir cada uno a su ritmo? Que la sincronización de nuestras vidas es imposible? Que cuando yo haga tic, él siempre hará tac? Hay que joderse! Menos mal que a una le va la marcha…
Ya me he acostumbrado a ese pulso constante entre nosotros, por todo y por nada. He llegado a la conclusión de que discutir con pasión por aquello en lo que cada uno cree no es tan malo. Es un síntoma de que, pese a ser pareja, seguimos siendo seres individuales, fieles a sus convicciones. Que, con frecuencia, chocan, es un hecho. A veces, cansado. A veces, frustrante. Pero, por otra parte, esa supervivencia de nuestra individualidad es algo sano, que defiendo y en lo que creo. Es más, pretendo estimularlo. Porque no fue de de la madre agobiada y esposa célibe en que me he convertido, de quien se enamoró mi marido. Fue de Alicia, la mujer sensual e independiente, con ideas propias, que, cuando surge la oportunidad, y la necesidad de tomar una decisión es una de sus oportunidades preferidas, asoma la cabeza dejando claro que sigue viva, que sigue aquí.
Lo malo sería depender permanentemente del otro, no ser capaz de dar un paso sin consultarle. O pasar de él, que nos diera igual su opinión. Así siendo, que vengan nuevos retos, nuevas disputas para ver quien gana. Y que la victoria no sea siempre del mismo, para, así, mantener engrasada la máquina de la convivencia. A nuestros ENORMES EGOS hay que recordarles, de vez en cuando, el bonito arte de ceder por el bien común.
Hablando de relojes… qué tarde, no? Y mi clase de hoy, sin preparar… Besos para todos.
Beeee… Viernes, 1 Febrero, 2008
Posted by aliycia in Familiar, Hija, Madre.4 comments
Parece que fue ayer cuando mi padre me cantaba:
Me gusta cuando bala la ovejita: “beee…”
y cuando le responde el corderito: “baaa…”
Me sabe a musiquilla celestial ese dulce balar.
Me gustan en las fiestas del lugar
los cohetes que al subir hacen: “xiuuu…”
hacen “pum” y hacen “pam”
los demás a mi plin, a mi plin los demás.
Hoy soy yo quien tararea esa vieja canción. A mi ovejita Inés.
Feliz Carnaval
"En esta vida hay que morir varias veces para después renacer. Y las crisis, aunque atemorizan, nos sirven para cancelar una época e inaugurar otra".
Eugenio Trias, filósofo.