03.24.08
Domingo de Resurrección
Lo encontré inerte. Había perdido su voz, su luz. Pero yo lo tomé entre mis manos y, haciendo uso de ancestrales conocimientos, intenté que su alma se iluminase de nuevo.
Entonces, le dije:
- Conéctate, ¡anda!
Y él se conectó.
Y así fue como el prehistórico módem 56K de mi hermano volvió a la vida. Y yo, a Internet.
Era Domingo. Domingo de Resurrección.

Maricarmen dicho,
Lunes, 24 Marzo, 2008 en 5:51 pm
jajajaja
Haciéndole reiki al módem…
Besos, locuela.
epoptek dicho,
Lunes, 24 Marzo, 2008 en 9:02 pm
y al tercer día se conectó!