Por la calle, con un par Miércoles, 16 Abril, 2008
Posted by aliycia in Mujer, Payasita.trackback
Pues no sé. No sé si será por la primavera, que la sangre altera. O porque, al ser fértil de nuevo, mis iguales de sexo masculino se han transformado, a mis ojos, en atractivos machos fecundadores (toquemos madera, que yo ya he cumplíoooo…!!). Lo que sé es que, después de casi los nueve meses de posparto pasando olímpicamente del tema (pobrecito, mi marío), de repente, mi cuerpo se ha convertido en una pura efervescencia hormonal.
Y si, para colmo, resulta que el del butano tiene un buen culo, el cliente que me encargó la traducción tiene una voz y un estilazo que te mueres y, cuando paso por el cine local, resulta que me veo allí plantado un pedazo de póster con la cara de George Clooney, pues pa qué contaros? Una no sabe para donde mirar…
Y todo esto coincide con un momento clave en mi vida. Acabo de dejar atrás los ochenta y tantos (quilos, no me da vergüenza confesarlo). El trabajo en aumento, ir corriendo a todas partes, hacer pesas cogiendo en brazos a mis hijos (9 y 17 kg) y apenas tener tiempo para comer, son la fórmula de mi éxito (que no tengo ni dinero, ni tiempo, ni niñera, para ir a un gimnasio como Dios manda). No pesaba tan “poco” desde que me quedé embarazada de Alejandro, en abril del 2003. De hecho, llegué las dos veces al paritorio con más de noventa kg.
Ahora me miro al espejo y, aunque sigo usando una talla XL, comienzo, al fin, a reconocerme. Ya me parezco más a la mujer que siento en mi interior. Una mujer llena de vida que, en este momento, parece ir por la vida pidiendo guerra.
Y todo, porque esos años me han dejado un bonito recuerdo en mi cuerpo: el paso de la 95 a la 105 (dejemos el peliagudo tema de la ley de la gravedad aparte). Una abundancia pectoral que se nota más ahora que la ropa se aligera y que mi barriga empieza a ser cosa del pasado. Para evitar que se convierta en un reclamo no deseado, me visto de negro, poco escotada, y hasta me cuelgo un aviso del pecho: éstas dos ya están pilladas…
Pues nada. Parece que tanto recato atrae más miradas aún… Será por el morbo de lo prohibido? No lo entiendo… ;P
"En esta vida hay que morir varias veces para después renacer. Y las crisis, aunque atemorizan, nos sirven para cancelar una época e inaugurar otra".
Eugenio Trias, filósofo.
Lo de tus hormonas revueltas no es novedad, sos una mujer muy hormonosa y sanita (está muy bien eso de andar mirando lindos culos, la naturaleza hizo belleza y está muy bien apreciarla)
Lo que no entiendo es… ¿te aumentó la talla de las tetas? ¿Están más grandes? Porque que yo sepa, no aumentan. Aumentan, sí, pero mientras amamantás, y después vuelven a su estado original. Será que querías que te aumentaran… es para tomar nota, eh? jeje… Qué buena cosa, Ali!
Mi experiencia es que, durante el embarazo, te crecen. Y en el postparto, además, se te ponen duras como piedras y, dicho sea de paso, con los pezones oscuros y como chupes (ilusión que dura poco). Cuando la leche desaparece, lo que ha dado de sí, nunca vuelve al punto inicial. Pierdes firmeza, te salen estrías… pero te quedas con más volumen que al principio. No es siempre así?
Supongo que depende de tu piel, de con qué edad te quedaras embarazada, el tiempo que dieras el pecho… qué sé yo…
De lo único de lo que yo puedo dar fe es de que, a mí, ya no me caben en mis sujetadores de antes. Me rebosan, vamos. Lo que puede ser bueno o malo, depende de como se mire. Hay más lencería bonita y barata en tallas pequeñas. Y si fuera deportista, no me haría gracia este cambio.
Sea como sea, yo no tenía ni complejos, ni deseos de tener más. La cosa ha venido así y bienvenida sea.
Un beso hormonoso y sanito, jajajaja…
Eso, eso, lo describiste con precisión. Pero me parece que sí vuelven al estado original (salvando decaimiento… )
Tengo gripe, no quiero pensar mucho, así que me quedo con esto: te queda perfecto ese tamaño de tetas que se ve en la foto. Joya, chiche bombón. =)
Besos… (de lejos, pa no apestar)
JAJAJAJAJA, Mari… Me parto con el tema de conversación, los detalles en los que entramos y lo claras que somos para llamar al pan, pan, y al vino, vino. Eufemismos, pa qué? jajajaja…
Desde luego, las mujeres, cómo somos… Qué importa que haya un océano por medio!!
Lo realmente importante en este momento es que te cuides mucho, mucho. Te mandaré oleaditas de calor a medida que el tiempo mejore. Porque hoy, la primavera viene nublada y pasada por agua. Ya se sabe: En abril, lluvias mil. Y el agua hace mucha falta.
6 de la tarde. Dentro de media hora me largo al trabajo. Inés duerme y la casa está casi organizada. Biennnnn…
Los hombres están al llegar. Besos a mogollón (no problem: antivírus recién actualizado).
ah, pues a mí la naturaleza me ha timado entonces. Te aseguro que después de amamantar dos bebés mis tetas volvieron a su tamaño inicial: talla 85. eso sí, sin estrias y sin decaimientos (dado el tamaño, el decaimiento es prácticamente imposible…). Ya te contaré qué pasa con el tercero (todavía disfruta de la leche de su mamá, aún no sé qué pasará). Sería un detalle por parte del universo dejarme la talla 95 (porfi, porfi!!).
Maggie, yo tengo mi tamaño de antes de amamantar, también (85) y sin estrías, pero con decaimiento. Es que son tetas perezosas, como la dueña… jeje
Estoy mejor, estoy mejor… cof cof, achís achís! =)