Un vídeo muy gracioso (o tal vez no) Sábado, 31 Mayo, 2008
Posted by aliycia in Anti-tabaco.3 comments
Se puede estar a favor o en contra, pero que esto es verdad, no lo puede negar nadie.
Bravo por la nueva campaña de la UE. Una forma divertida de decir verdades como puños.
Tengo visitas Viernes, 30 Mayo, 2008
Posted by aliycia in Cáncer, Desordenada, Familiar, Hermana.add a comment
Mi hermano “shico” y mi cuñada están de camino. Vienen de Madrid. Llegarán a la hora de la cena.
Toca abastecer el frigo y adecentar la casa. Quitar los calcetines del cesto de las revistas. Los chupes de debajo de mi cama. Las telarañas de los rincones poco transitados. Que en mi familia somos todos muy “comunicativos” y si a mi madre le llegan ciertos chivatazos…
Hay que armarse de valor y ordenar de una vez las decenas de juguetes y discos que mis niños tienen desperdigados por toda la casa (“Mamá, escribe que yo también he ordenao,” me apunta Alex tirándome de la ropa, mientras tecleo estas líneas).
Hay que cambiar las toalllas y traer de la despensa unos rollos de papel higiénico extra. Dejar el fregadero sin un plato sucio y el suelo, impecable… Cuando llegue mi marío del trabajo,se cree que se ha equivocao de casa… jajajaja…
Después, toca poner sábanas limpias en el cuarto de los invitados. Y unas toallas, de las más buenecitas, bien dobladitas sobre la cama.
Un ritual que antecede a un reencuentro muy esperado. Con el que fue, durante muchos años, mi ojito derecho. Mi hermano Santi. Mi chiqui.
Que para todos sea un estupendo fin de semana.
(Y Junio, al caer. Por fin…)
Reinventando. Reinventándome Martes, 27 Mayo, 2008
Posted by aliycia in Noctámbula, PC-adicta.3 comments
Yo soy de esas personas que intentan subrayar los cambios que se producen en su vida con ropa nueva o un corte de pelo diferente. De esas que, cuando necesitan recuperar la armonía interior, empiezan cambiando los muebles de sitio.
No es algo planificado en la mayor parte de los casos. Se trata de una necesidad repentina e irrefrenable de reinventar todo lo que te rodea, de darle un aire nuevo. Y de hacer lo mismo contigo.
En este momento estoy en una fase de transición en mi vida personal y, sobre todo, profesional. Y, como era de esperar, ya he comenzado con la fiebre de los cambios. Por ejemplo, el del color de mi pelo. Atrás queda el rubio ceniza, rescatado de la infancia y a juego con el cabello de mi hijo. Me he rebautizado como pelirroja. Y soy tan blanca y pecosa que parece natural. Me veo diferente. Me siento diferente.
Hoy le ha tocado al blog. He pintado sus paredes y lo he ordenado un poco. Aquí está el resultado. Espero que os guste. Se agradecen los comentarios y sugerencias.
PD: Para Rous, que se queja de que no le dedico ningún post, aquí va el recuerdo de uno de los abrazos más bonitos que me han dado en mi vida. Sucedió hace poco menos de un año. En Sevilla.
Tres de la mañana Lunes, 26 Mayo, 2008
Posted by aliycia in Optimista, PC-adicta, Profesora, Trabajadora.3 comments
Casi me duermo encima del teclado, pero acabo de finalizar la primera de las tres partes de mi Curso de Formación Online para Tutores de Español; la teórica.
Han sido ocho semanas complicadillas, aunque nada comparado con lo que se me viene encima a partir del día 5, cuando empiece el Curso de Pedagogía para Formadores. Cuatro horas diarias durante mes y medio. Y los niños. Y las clases. Y la casa…
Tiempo habrá de agobiarse. Hoy estoy contenta porque comienzan las prácticas tutoriales.
Porque ya me queda menos para poder sacar adelante uno de mis sueños.
Un ratito a solas Domingo, 25 Mayo, 2008
Posted by aliycia in Esposa, PC-adicta, Payasita, Trabajadora.2 comments
Hacía semanas que mi marido y yo intentábamos en vano conseguir estar un ratito a solas, sin interrupciones. Cuando la niña se quedaba entretenida viendo un vídeo, el niño se ponía flamenco; cuando el niño se dormía, la niña parecía un buho con ganas de juerga.
Y así un día tras otro. Ya no sabíamos que hacer. ¡Qué desesperación!
Hoy el nerviosismo era ya extremo viendo que pasaba un fin de semana más y ¡nada! Pero esta tarde se produjo el milagro. Inés cayó rendida a la hora de la siesta y Alex jugaba tranquilamente en su cuarto. Una oportunidad de oro. ¡A aprovecharla!
- Al cuarto del ordenador, ¡ya!- Me dijeron sus ojos
- ¡Voy en un instante! – Le contesté yo con un gesto.
Fui corriendo a coger mis cosas. Mientras encajaba la puerta, él se colocó en posición. Y nos liamos una hora pim-pam, pim-pam, pim-pam. Todo salió a pedir de boca. Ni me lo creo.
Lo conseguimos. We are the champions. Que viva la Península Ibérica y olé. Por fin. Qué a gusto nos hemos quedado… Qué peso nos hemos quitado de encima…
Ya nos veíamos como el año pasado, angustiaítos, entregando la declaración de la renta por internet escasos minutos antes de que acabara el plazo.
Primavera en mi jardín Sábado, 24 Mayo, 2008
Posted by aliycia in Ecologista.3 comments
Llueve. Sale el sol. Llueve. Sale el sol. Y aunque no tengo tiempo para cuidarlo, mi jardín se llena de flores.
En medio de nuestro proyecto de césped, una amapola rosa hace que vuele mi imaginación.
Me parece estar oyendo los comentarios de sus compañeras más conservadoras:
- Mira esa desvergonzada. ¿Pero quién se habrá creído que es, dando la nota con un cáliz tan fuera de tono?
Sus padres intentarán convencerla de que “Una amapola como Dios manda tiene que tener sus sépalos bien rojos con una manchita negra”.
La mayoría la verá como un bicho raro. Las más transgresoras, como una líder.
Pero habrá una de ellas, una sola, a la que, al descubrirla, se le erizarán el pedúnculo (de hasta 25 cm) y todos sus pelitos. Desde entonces, para ella, las demás serán solo hierba. Ninguna otra logrará hacer vibrar así sus estambres. Aquella flor se convertirá en la estrella de sus fantasías polinizadoras.
Dedicado a Maricarmen.
Se me olvidó la música Viernes, 23 Mayo, 2008
Posted by aliycia in Cantarina.3 comments
Pero ahí va. La B.S.O del post anterior. Dedicada a maggie.
YouTube – No Es Serio Este Cementerio (Mecano)
¡Qué cutrecillos eran los vídeos de nuestra juventud! ¿verdad? Para la coreografía del estribillo no hay palabras. Y Ana Torroja casi se descojona al principio, cuando dice lo de los doce cipreses. ¡Podrían haber hecho otra toma! ¿no?, jajajaja… Seriedá, mujé, seriedá…
Decoración funeraria y estrategias frente a la muerte Martes, 20 Mayo, 2008
Posted by aliycia in Espiritual, Ser humano.11 comments
Decenas de coches a las puertas de casa. Esta es una zona de adosados bastante tranquila. Cuando hay tanto movimiento, mala señal. El cementerio está aquí al lado y debe de haber muerto un niño, un adolescente o una madre joven. Cuando quien fallece es un viejecito, el cortejo fúnebre es bastante reducido y pasa casi desapercibido. Me alegro de no conocer a mucha gente en el pueblo. Sería doloroso y no tendría excusa para asistir al entierro.
Por lo demás, vivir junto a un camposanto no es nada dramático. La vida y la muerte se entretejen en todas partes, aunque la sociedad occidental se niegue a aceptar la evidencia. Hoy pocas personas admiten que morirse es de lo más natural; suele verse como un accidente. ¿De qué se ha muerto fulanito?, te preguntan. Se le cruzó un loco al volante. O una enfermedad que los ineptos de los médicos no supieron atajar a tiempo (y van a pagar por ello).
Precisamente, gracias a la medicina, hoy el porcentaje de niños, jóvenes y mujeres en edad fértil que fallece en el “Primer Mundo” es tan bajo, que nos hemos desacostumbrado a lo que era el pan nuestro de cada día hasta hace muy poco. Si alguien se muere con más de 80, lo consideramos natural. Si ronda los 60, comentamos “Era tan joven aún“. Una vida truncada cuando no se han superado los 20 es un drama insuperable para la mayor parte de las familias. Enterrar a un recién nacido y, aún peor, a un hijo con el que hayamos convivido, nos parece una aberración, algo contra-natura. La realidad es que, no tener que hacerlo, es un privilegio muy reciente y al alcance de pocos, por el que tenemos que dar las gracias todos los días.
Pero no quiero ponerme dramática. Los cementerios pueden ser lugares llenos de vida. Puede parecer una perogrullada, pero en ellos, no siempre se está enterrando a gente. Ese es el momento más dramático de su existencia y su función primera, claro, pero en el trasiego cotidiano, sin embargo, no domina, precisamente, la tristeza. En todo caso, una dulce añoranza.
De él forman parte esas viudas que se mantienen fieles a su marido más allá de la muerte. La inspección del estado de su tumba y la renovación de las flores, forma parte de su rutina, como ir al super o preparar el almuerzo. Tan normal es ya para ellas que les sirve de excusa para hacer algo de vida social. Algo muy saludable para quienes sucumben a la presión del entorno y no consiguen rehacer sus vidas normalmente. Conozco un caso, incluso, de un viudo y una viuda que sólo se ven (y cortejan sutilmente) cuando van a arreglar las tumbas de sus consortes fallecidos. No se atreverían a citarse fuera de los muros del cementerio, como una pareja normal de personas solteras. De hecho, hacen todo lo posible por coincidir, pero sin que nadie lo note y pueda sospechar que se trata de una cita. Ese ratito cómplice, mientras retiran las flores secas o limpian las lápidas, les alegra la cara y es su principal motivo para seguir viviendo.
Las visitantes habituales, tengan allí a quien tengan, aprovechan la ocasión para saludarse y charlar un ratito con sus compañeras. Cuando se falta varios días hay mucho cotilleo acumulado y lo mejor es acercarse luego a la cafetería para ponerse al tanto de las novedades.
Aunque siempre hay las que viven solas y prefieren seguir así. Se las reconoce por la mirada. Rebosa tristeza. Caminan, comen y duermen, poco, de manera mecánica. Para ellas, la vida es, desde hace tiempo, una simple cuenta atrás. Hasta el día del reencuentro. O del descanso.
Tienen mucho en común con las madres que enterraron su alegría cuando se les murió un hijo. (¿Por qué hay una palabra para el hijo que pierde a la madre, huérfano, y no hay una para la madre que pierde a un hijo?).
Muchas de estas mujeres se enganchan al tema de la decoración fúnebre y acaban estableciendo una especie de competición extraña para ver quién consigue mantener la sepultura o el nicho más bonito, más florido, más limpio. Hay hobbies para todos los gustos y lo importante es mantener la mente entretenida. La prueba definiva se celebra el Día de los Difuntos. Ahí se esmeran al máximo y llegan a gastarse sus ahorros en flores, sabiendo que la audiencia se multiplicará exponencialmente y que el aspecto final de las tumbas de sus seres queridos será objeto de comentarios de admiración o de crítica, que irán de boca en boca hasta el año siguiente.
Volviendo al entierro de hoy, una muerte siempre es triste y, más aún, si nos parece precoz; cada cual ha de encontrar recursos en su interior para hacerle frente. Yo hace unos años encontré los míos. No los busqué, salieron a mi encuentro cuando aún trabajaba como arqueóloga. Ya os lo conté hace tiempo. Estaba excavando en un cementerio paleocristiano y lo esotérico se cruzó en mi camino. Me hice muchas preguntas. Busqué respuestas fuera y dentro de mí. Y llegué a una conclusión: Es comprensible ponerse triste, porque a nadie le gusta dejar de ver a un ser querido. Pero nunca se trata de un adiós, sino de un hasta luego. Para el fallecido, es, incluso, un momento feliz; porque se libera de las limitaciones materiales y porque, al otro lado, están esperándolo con los brazos abiertos personas que lo quieren y de las que llevaba tiempo separado.
Y el consuelo que me dio esa convicción, que no pretendo imponer a nadie, es mi receta milagrosa para ese duro trance, que he pasado y tendré que pasar bastantes veces. Ley de vida.
Un cementerio no es, ni más, ni menos, que una caja de recuerdos; y nuestro cuerpo, tan sólo un disfraz con fecha de caducidad. Yo, esta vez, voy de madre y profesora. Una gran responsabilidad. Pero también una forma de perdurar más allá de la muerte física. Porque nadie muere del todo si sigue vivo en el corazón de otra persona.
Ser solidarios, ayudar, amar a los demás, enseñarles a ser mejores. Dejar huella en quienes nos rodean. Esa es la única forma de rozar la inmortalidad.
We are the champions Lunes, 19 Mayo, 2008
Posted by aliycia in Bética, Cantarina, Optimista, Ser humano.2 comments
¿Del Madrí, yo? ¡Te quí’yá! Lo que pasa es que esa canción de Queen me encanta y cualquier excusa es buena para cantarla a voz en grito. Como hicimos en mi luna de miel, en la República Dominicana. O en el karaoke de mi academia, el sábado pasado: profesoras, alumnos, padres, maridos, novios, hijos y hasta la jefa.
Fútbol aparte, creo que es una canción terapéutica. Al menos, la traducción libre que yo hago mentalmente de la letra. Ideal para momentos de bajón y para soltar adrenalina tras un gran esfuerzo, al acabar la tarea. Para elevar nuestras vibraciones y sentirnos especiales.
Hemos pagado nuestras deudas una y otra vez.
Hemos cumplido condena sin haber cometido ningún crimen.
Cometimos algunos errores y nos lanzaron arena a la cara.
Pero hemos salido airosos. Y vamos a seguir adelante.
Somos unos campeones, amigos míos.
Y seguiremos luchando hasta el final.
Somos unos campeones, ¡unos campeones!
¿Perder el tiempo sintiéndonos perdedores? ¡Nunca!
¡Somos los Campeones del Mundo¡
Vamos, ¿quién se anima?
PD: Ah, y felicidades de todos modos a los madridistas, ¿eh? Que este es un blog de buen rollito…
Las mujeres, ¿las de la intuición? Sábado, 17 Mayo, 2008
Posted by aliycia in Bailona, Espiritual, Madre, Mujer.add a comment
Por mi madre (Aprovecho para enviarle un beso. ¡Hola, mamá, estoy en la internet!) que cuando cogí ese plato tan bonito para ponerle la tostada a Alejandro, tuve una especie de flash en que lo vi partido. Una hora después está en el cubo de la basura, hecho pedazos.
Mi hijo se pilló un rebote, se metió debajo de la mesa y tiró del mantel. Y crash, pataplón, chimpón. Era imprevisible. Nunca le había puesto ese plato y era la primera vez que él hacía algo así.
Creo que empiezo a entender… ¿Por qué le hacemos tan poco caso a nuestra intuición?
¡Fiesta! ¡Fiesta! Sábado, 17 Mayo, 2008
Posted by aliycia in Me lo estoy pensando.7 comments
Hoy es el día del Spring Bazaar en la academia donde trabajo. Una fiesta donde habrá abundante comida casera (pasteles, sobre todo) y juegos (karaoke, pintura facial, juegos tradicionales, películas, concursos…). Todo el dinero que se recaude va para una ONG local.
Como el 90 % de las profesoras de la empresa son nativas de lengua inglesa, casi todo está pensado para sus alumnos. Yo formo parte de la minoría “alternativa” y mi compañera de fatigas es la profesora de alemán, con la que hago muy buenas migas. El italiano cayó hace tiempo; el francés, este año.
Yo sé que muchos me ven como una Antoñita la Fantástica, pero estoy convencida de que la ratio de estudiantes por idioma va a empezar a cambiar a partir del próximo curso. A mi favor.
Que el español es un idioma en expansión no lo digo yo. Es evidente. Que es la segunda o, en muchos casos, la primera necesidad, en cuanto a conocimientos de lenguas extranjeras, por parte de los portugueses, también es evidente. Si aquí, a diferencia de Lisboa, las academias no están a rebosar de estudiantes de español, es por falta de una publicidad adecuada en los canales debidos y por la no existencia de un reciclaje por parte del profesorado para adaptarse a la nueva tipología del alumnado.
Pero aquí estoy yo. No soy ni más, ni menos que nadie. Pero el simple hecho de no llevar veinte años metida en el asunto hace que enfrente la tarea con un entusiasmo y una frescura que muchos ya perdieron hace tiempo. No tengo rutinas, no me siento obligada a hacer las cosas como siempre se han hecho (ni siquiera tengo muy claro cómo se han hecho) y me paso la vida dando o materializando ideas, que los otros consideran muy originales, cuando simplemente lo que hago es traer a este campo experiencias que he tenido en mi anterior vida profesional.
Acabo de llegar; he tenido que invertir un par de años en probar, experimentar, informarme del estado de las cosas y de hacia dónde van. El embarazo y el deseo de ser yo quien cuidara a Inés durante su primer año, lo ralentizó todo, está claro. Pero ella empezará pronto a ir a la guardería. Y yo ya comienzo a sentirme madura para iniciar un proyecto de consolidación de la enseñanza de español en la zona donde vivo, comenzando en preescolar y acabando en los más altos ejecutivos. Tengo una gran ventaja a mi favor. He hecho mis averiguaciones y no tengo apenas competencia. Sólo una o dos profesoras, de las cuales, una es portuguesa. Eso le da acceso directo a las escuelas públicas, que privilegian al profesor de español cuya lengua materna sea el portugués (!!), ya que le exigen que haya hecho el bachillerato en esa lengua. Yo, personalmente, preferiría que mis hijos aprendieran una lengua extranjera con un nativo (que también supiera la lengua local, en todo caso). Estoy segura de que muchos de esos padres también. Pero me gustan los desafíos y esa prohibición, me pone. Tengo que leerme la letra pequeña. No comprendo que en una Europa donde hay libre circulación, yo no pueda dar clases de español y un portugués, sí. Sobre todo, cuando tengo aquí reconocida, convalidada, mi licenciatura. Me parece discriminatorio y si hay algún resquicio en la ley por donde me pueda colar, lo buscaré. Entretanto, hay muchas escuelas privadas, cuyo lema es “¿la pública ofrece eso? Pues nosotros, más y mejor”. Y yo soy más (alta y pesada que las portuguesas) y mejor (más divertida, actualizada, innovadora…). Made in Spain, joé! jajajaja… (cuando me pongo a automotivarme, no tengo agüela… ¡Cómo me paso!)
Resumindo e concluíndo, como dice siempre mi suegro, que hoy voy a calzarme mi mejor sonrisa y voy a armarme de artillería pesada (tapitas, juegos de ordenador, mucha labia…) para seducir a los nenes de inglés y a sus papás (sobre todo a sus papás), para convencerles de que necesitan hablar español como necesitan respirar. Que si quieren ir de vacaciones a la Costa del Sol y quedar como reyes, si quieren que el niño estudie Medicina en Madrid o hacerse ricos haciendo negocios con las empresas del vecino, aquí me tienen: la mujer de sus vidas, una especie de genia de la lámpara (una genia genial) dispuesta a hacer realidad todos esos deseos (los decentes; bueno… los solteros de buen ver y de más de 30, que se pongan aparte que luego lo negociamos… jajajaja).
Pero voy a dejarme de cháchara, que mirad las horas que son y aún no he pelado las patatas para la tortilla, ni me he puesto manos a la obra con la sangría…
Antes de irme, os invito a un brindis virtual: Por los soñadores, para que ningún aguafiestas les haga dudar de sus sueños. Porque creer es poder. Chin-chin.
Inés: Diez meses Viernes, 16 Mayo, 2008
Posted by aliycia in Madre, Me lo estoy pensando.2 comments
¿Qué les estamos enseñando con nuestro ejemplo? Viernes, 16 Mayo, 2008
Posted by aliycia in Espiritual, Madre, Ser humano.add a comment
Lista de tareas para hoy Jueves, 15 Mayo, 2008
Posted by aliycia in Me lo estoy pensando.1 comment so far
- Almuerzos, meriendas, juegos y mimos para un bebé y un niño de cuatro años (que hoy no ha ido al cole).
- Ordenar la casa, hacer camas, doblar ropa, cambiar pañales, ayudar en los deberes…
- Declaración de la renta por internet (urgente: plazo a punto de finalizar).
- Planificación de la clase de Español Inicial de esta tarde; una de las últimas.
- Hacer una lista de lo que voy a llevar (tapas, sangría, decoración, concursos, vídeos…) a la fiesta internacional (portugués-inglés-alemán-español) que vamos a celebrar este sábado en la academia.
- Tema 7 de mi curso on-line: Los enfoques metodológicos de la enseñanza en línea.
- Volver a ser una niña gateando, gesticulando exageradamente y riéndome panza arriba en la alfombra por cualquier tontería.
- Recargar las pilas viendo, escuchando, oliendo la lluvia que cae en el jardín.
De luto Miércoles, 14 Mayo, 2008
Posted by aliycia in Espiritual, Ser humano.add a comment
Imagina que tienes que salir de la ciudad unos días cuestiones de trabajo. Mientras estás fuera, alguien te dice que nunca más verás a tu pareja ni a tus hijos, ni a tus padres, hermanos, abuelos, primos, tíos… No sólo eso. No volverás a cruzarte con tus vecinos, ni con las señoras que siempre encontrabas en la panadería o en el supermercado. Todos tus compañeros de clase, desde la guardería hasta la facultad, desaparecidos. Tus señoritas, tus profesores, incluido el que te enseñó a conducir. Aquel chófer tan simpático de la línea de autobuses que tomabas cada día para ir a tus clases, los de todas las líneas. La gente que paseaba por las calles, los niños que jugaban en la plaza, los viejecitos que jugaban a la petanca o al dominó… Es más, ya no existe tu casa, ni tu barrio. Tu ciudad se ha convertido en un enorme cementerio.
Veinte mil muertos en China. Que no serán veinte mil. Podrán ser mil novecientos noventa y nueve, o veinte mil siete… O treinta mil uno. Porque aquí el redondeo de las cifras supone ignorar a personas tan valiosas y dignas de amor y compasión como tú y como yo.
Todo esto, en un día en que nos desgarra por dentro la muerte absurda y cruel de un guardia civil, esposo, hijo, padre, y no tenemos palabras para consolar a su familia.
Creo en lo que creo y sé que la muerte es sólo una transición, un viaje a otra parte, al lugar donde podemos ser nosotros mismos, sin limitaciones; pero, precisamente, porque el paso por este planeta es temporal y opcional, hoy me me pregunto a qué se agarrarán los supervivientes de ese terremoto para seguir aquí cuando la esperanza de encontrar a algún ser querido vivo se haya volatilizado.
También sé que en las grandes tragedias aflora lo mejor de las personas. Comprendo que tanta muerte y tanto dolor tiene sentido, un fin último. No es casual que tantas personas hayan abandonado este planeta a la vez. En cualquier caso, yo, que no soy de rezar, escribo estas líneas como forma de homenaje a los fallecidos y como mensaje de apoyo a aquellos a los que les ha tocado enterrar a los muertos, reconstruir lo destruido y reconstruirse por dentro.
Todos los seres humanos somos uno. Aunque nos separen miles de kilómetros, nuestra lengua o cultura.
Siempre me he sentido ciudadana del mundo. Hoy soy española y china a la vez. Y estoy de luto.
Junio, el deseado Martes, 13 Mayo, 2008
Posted by aliycia in Cáncer, Espiritual, Madre, Me lo estoy pensando, Mujer, Optimista, Profesora, Trabajadora.2 comments
No sé si a alguien más le pasa, pero hay un mes (junio, el de mi cumpleaños) en el que problemas arrastrados desde mucho atrás se resuelven. Regalitos de cumple aparte, en junio he sacado notas brillantes, desmesuradas para lo que había estudiado; en junio me han concedido becas o subvenciones y he recibido cheques muy esperados. Es mi mes de la suerte. Perfecto para poner en marcha nuevos proyectos y, sobre todo, para culminarlos brillantemente.
No hago nada especial para que todo vaya sobre ruedas en esas semanas; es así y punto: conozco a personas clave en mi vida y todo se alinea, se suaviza, se endereza. Piezas hasta entonces dispares o planes incompatibles, de repente, encajan. Por eso, siempre espero la llegada de ese mes como agua de “mayo”
En realidad, hoy sé que mi propio convencimiento de que son unas fechas en las que todo me va a ir bien es lo que provoca, en gran medida, que así sea. El optimismo y la fe en nosotros mismos y en nuestra suerte atrae experiencias y personas positivas. Por eso, esto que cuento nunca podrá ser compartido por quien no cree en su propio poder de reescribir el guión de su vida cuando y como quiera. No pretendo convencer a nadie. Cada cual tiene sus metas y ha de seguir su propio camino para alcanzarlas, o para replanteárselas. Es posible que lleguemos a los mismos sitios en el futuro. ¿Quién sabe?
De momento, ya me han confirmado que el curso que tanto necesito para aspirar a mejores puestos y honorarios, retrasado varias veces desde principios de año y que iba a empezar (“seguro, seguro”) esta semana, al final se ha pasado al 5 de junio. Tiene lógica. Las clases de español inicial que doy martes y jueves acaban justo la semana antes. Así que no tendré que cambiar el horario, ni nada. Acabo mi trabajo como profesora y me cambio al papel de alumna.
Casualidad de las casualidades, el curso finaliza precisamente el día del Carmen, un año después de la llegada de Inés a mi vida (tras una fecundación, un embarazo y un parto puntualmente relatados en este blog y el precedente). Habrá mucho que celebrar. El primer cumpleaños de mi nena (¡FIESTA EN EL JARDÍN!) y el CAP de la mamá, algo muy valorado en Portugal y que marca la diferencia entre el profesor amateur y el profesional. Un título que le dará la patada definitiva a mi vida anterior y a esos infelices que se referían a mí como la fracasada que tiró a la basura su carrera al quedarse preñada y que estaba condenada a convertirse en una “vulgar mari”. ¡Qué penita de gente! ¡ADEMÁS, QUE LAS MARIS SOMOS FANTÁSTICAS E IMPRESCINDIBLES! Sin nosotras, dejando a un lado nuestras necesidades, cuando hace falta, para ocuparnos de la casa, los hijos, los ancianos, qué sería del mundo… ¡QUE VIVAN LAS MARIS!
¡Y QUE VIVA EL MES DE JUNIO! ¡QUE EMPIECE YA, QUE EL PÚBLICO SE VA…!
Peregrinar, crecer y ser feliz Domingo, 11 Mayo, 2008
Posted by aliycia in Me lo estoy pensando.3 comments
Como cada año, miles de peregrinos se dirigen a Fátima formando una fila india, verde fosforescente, intermitente, pero interminable. Los veo pasar desde mi coche, sudando o calados hasta los huesos, solos o en grupo, riéndo o rezando, poniéndome en aprietos cuando se olvidan de lo peligroso que es salirse del arcén e invadir la carretera en medio de una curva.
Mi vida se ha vuelto también un repetitivo peregrinar a los mismos sitios: al jardín de infancia, cada día; a mis clases, martes y jueves; a la bebeteca, una vez a la semana… A partir de la medianoche, cuando todos duermen, si aún me quedan fuerzas, me dedico a estudiar el tema semanal de mi curso para ser tutora a distancia de Español como lengua extranjera.
De vez en cuando, consigo hacer algo diferente y salir de la rutina. Escaparme a Lisboa, al Cervantes, al Consulado. O ir, como ayer, a un curso de formación en Psicomotricidad, Psicopedagogía y Primeros auxilios para niños.
Estoy claramente en una fase de preparación, inversión, plantación. Confío en empezar a obtener resultados, beneficios, frutos, a partir del otoño. Aún me queda la prueba principal. La formación de formadores, un mes y medio intensivo, diario y presencial, cuya fecha de inicio se ha retrasado varias veces, pero que por fin parece que me ocupará el mes de junio y la primera quincena de julio.
En medio de este ir y venir, con Paulo cada vez más como mi aliado, nuestros hijos siguen creciendo y sorprendiéndonos cada día.
Las muestras de afecto de Inés son cada vez más claras y compensadoras. Te abraza, te besa, agita todo su cuerpo de alegría al verte, ronronea pegada a tu cuerpo. Le llena de satisfacción saber que la entiendes cuando te llama porque tiene un problema (pañal sucio, resbalón en la cama, chupe en el suelo) o te intenta decir algo en su lenguaje primitivo (gruñido con brazos abiertos= “cógeme, estoy harta de estar aquí sentada en el carrito”). Tanto o más como verse capaz de levantarse y mantenerse en pie solita, agarrada a algo. Duerme más y esas horas extra de descanso han marcado la diferencia. El sueño permite procesar el enorme volumen de información nueva que le llega a un bebé cada día. Al despertar siempre hay novedades. Reacciona a cosas que antes le eran indiferentes o hace aquello que tantas veces le habíamos pedido sin éxito. Como pronunciar cierta palabra o tocar las palmas. Una de las mejores cosas de esta fase es su creciente habilidad para interactuar con los otros; podría pasarme el día viéndola jugar conmigo o con su hermano y provocando su risa. ¿Hay algo más bonito y contagioso que la carcajada de un bebé?
Alejandro se va haciendo mayor. Es autodidacta, como sus papás. Él solito ha empezado a escribir y a decir unas cosas en inglés. Está en esa fase en que los niños te machacan las neuronas con su insistente “Mamá, ¿por qu é…?”. Es agotador, pero necesario; hay que tener paciencia e intentar responderle lo mejor posible. Esta semana ha dado un salto a la hora de plasmar su mundo interior a través del dibujo. Interesantísimo. Ello, unido a su creciente capacidad de verbalizar o teatralizar (en forma de juego imaginario) sus sentimientos, han hecho que le conozca mejor que nunca. Son nuevas ventanas que se abren para contemplar su alma y formas de liberar esas partes oscuras que antes se transformaban en rabietas y violencia. ¡Me siento tan orgullosa de mi hijo, de su evolución! Lo admiro como se admira a un héroe. Es mi héroe pequeñito.
Creo haberlo comentado aquí alguna vez. Puedo ser la mujer más maternal del mundo, pero no tengo ningún sentido de posesión en relación a mis hijos. Veo a Alex y a Inés como seres aparte que están a mi cuidado. Una especie de alumnos de los que soy su tutora hasta que vuelen solos y a los que siempre estaré conectada por el afecto generado en ese proceso. Cada pasito que dan es, en parte, resultado de mis esfuerzos, pero, sobre todo, una muestra de las capacidades y cualidades de esas personitas que han puesto a mi cargo y que, inicialmente, eran unas completas desconocidas para mí. Tras una fase inicial de improvisación sobre la marcha, empiezo a recibir pistas claras sobre mejor camino a seguir si quiero cumplir mi objetivo principal: que den lo mejor de sí mismos, que desarrollen cuantas más potencialidades, mejor. Eso los hará más flexibles, podrán encajar en cualquier ambiente y adaptarse a los cambios que la vida siempre conlleva, positivos y negativos. Mi objetivo último es que sean, simple y llanamente, personas independientes y felices. Lo mismo que mis padres me enseñaron a ser. El amor que recibo a cambio de esta tarea compensa con creces los sacrificios que conlleva y es uno de los indicadores de que lo estoy haciendo bien.
Eso es estupendo, porque el trabajo bien hecho produce satisfacción, la satisfacción, felicidad; y si hay algo que distingue a las personas felices de las infelices (sesudos estudios psicológicos lo demuestran) es que las primeras suelen reflejar el modelo positivo con el que han crecido: normalmente sus padres (u otras personas próximas) eran personas que conseguían mantenerse optimistas incluso en las peores circunstancias.
La felicidad se aprende. Por eso, toda madre ha de tener una línea de trabajo paralela a la del cuidado de sus hijos: la del cuidado de sí misma. Es un reto constante (sobre todo, cuando tu pareja es más del tipo “me vengo abajo por ná y menos”), pero en ello estamos. En una fase buena. No me quejo. Aunque como siempre, quiero más. Sin ansiedad, victimismo, ni sentimiento de carencia. Como un paso más, una meta factible a corto plazo. Para mí y los míos. ¿Por qué conformarse con lo bueno conocido si hay mucho más y mejor por conocer?
"En esta vida hay que morir varias veces para después renacer. Y las crisis, aunque atemorizan, nos sirven para cancelar una época e inaugurar otra".
Eugenio Trias, filósofo.