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Una victoria y un adiós Lunes, 30 Junio, 2008

Posted by aliycia in Buena amiga, Espiritual, Familiar, Ser humano.
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Ésta no era la entrada que tenía preparada. Era una bastante más divertida. Un canto a la selección que ha hecho memorable el día de mi 39º cumpleaños.

Pero mientras tanta gente sale a la calle para celebrar la victoria europea, yo sólo tengo ganas de sentarme en silencio y tararear mentalmente una de Silvio:

Hoy mi deber era cantarle a la patria
alzar la bandera, sumarme a la plaza
hoy era un momento más bien optimista
un renacimiento, un sol de conquista…

Esta mañana, un mensaje de maggie me ha vuelto la alegría del revés: su madre acababa de fallecer. Y aunque las dos creemos en lo que creemos y sabemos que ésta era la escapada más rápida e indolora de la situación en la que se encontraba, cuesta mucho conformarse con lo sucedido. Se te rebela la sangre por un adiós tan prematuro y repentino.

Por ella, que ha perdido a una de sus dos mejores amigas. Por ese nieto que no recordará a su abuela. Por esas nietas que la echarán tánto de menos.

Ojalá el vacío que ha dejado con su marcha se llene pronto de dulces recuerdos.

Ojalá esta noche se le aparezca a maggie en sueños y le susurre al oído que no se preocupe, que todo está bien, que sea feliz. Que ella estará siempre al otro lado, ayudándola, inspirándola, esperándola paciente, para volver a fundirse las dos en un gran abrazo, dentro de muchos, muchos años.

Mensaje urgente Domingo, 29 Junio, 2008

Posted by aliycia in Cáncer.
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Se busca colaborador con una gran capacidad pulmonar. Sólo hoy.

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Asalto a la felicidad en cuatro capítulos Viernes, 27 Junio, 2008

Posted by aliycia in Buena amiga, Esposa, Mujer, Optimista, Ser humano.
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Carla, la chica que me ayuda dos tardes a la semana echándome un cable con Inés, la ropa y la casa, lleva unos días enferma. Tiene muchos problemas económicos y de pareja. Demasiado sobre sus hombros. El corazón le ha dado un aviso y ha tenido que hacer un alto para descansar y recuperarse. Un lujo que los pobres no se pueden permitir. Si no van a trabajar, no cobran. E incluso pierden clientes, como es su caso. Si encima, lo que tienes en casa es la fuente de tus ataques de ansiedad, puede ser peor el remedio que la enfermedad.

El caso es que hoy se ha reincorporado al trabajo, viniendo a mi casa. Porque es algo que no le cuesta, me dice. Porque llega aquí y yo consigo contagiarle mi optimismo, hacerle recuperar su autoconfianza y sentirse querida y valorada.

Ni que decir tiene, que todo eso me hace muy feliz. No soy clasista y nunca la trataré como a una criada. Es una mujer como yo, algo más joven, que se gana la vida dignamente y que no hace otra cosa porque no ha tenido la oportunidad de estudiar.

El drama la acompaña. Ha visto a su madre maltratada, lo ha sido ella también. El único AMOR con mayúsculas, incondicional, que ha conocido es el que le une a su hija, pocos meses mayor que Alex, pero ya también en contacto con cosas que espero que mi hijo nunca presencie. Como ver a su madre insultada y ninguneada por quien después la agobia con sms’s cargados de “perdonas” y “te quieros”. “Por lo menos, este no me pega”, dice ella. “Y a ratitos hasta es bueno conmigo, me paga las facturas y me evita tener que hacer varios quilómetros diarios, bajo la lluvia o un sol de justicia, para llevar a mi hija al cole o ir a trabajar”.

Yo la estoy animando para que haga un curso por las noches que le dé un título, mejore su situación profesional y económica y que, en cuanto pueda, mande a ese chupóptero a tomar por el culo, con todas las letras. Porque está asistiendo a los primeros capítulos de una novela cuyo violento final ya conoce. Lo ha visto dos veces. ¿Cuántas más necesita para comprender que aunque cambie el protagonista, la trama es la misma?. Él ya no se conforma con las palabras, que, de por sí, ya la machacan. Ha empezado a empujarla cuando bebe o se fuma algo y se le cruzan los cables. Y el chantaje económico y emocional es tan evidente que hace falta ser ciego para no verlo. Y va en aumento. Porque tiene que ver con las propias inseguridades del tipo, que se crece haciendo que su pareja se sienta inferior. Que se pasa la vida presumiendo de sus pocas cualidades, siendo miles sus defectos. Que sabe camelársela con regalos y pequeñas dosis de un extraño amor. 

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Lo he dicho muchas veces. Me siento una afortunada por la familia tan maravillosa que tengo, por la inteligencia que Dios me ha dado, por la oportunidad que he tenido de cultivarla y convertirme en una mujer con ideas propias, respeto por sí misma y buen juicio a la hora de elegir pareja.  Además tengo dones como el de la fertilidad, el de aprender fácilmente otra lenguas (= apertura mental), el de encontrar belleza en los sitios más insospechados y sacar a flote lo mejor de las personas. Por todo eso y por otras muchas cosas, me siento en deuda permanente con la vida y considero una frivolidad ir por las esquinas llorando por lo que no tengo y quisiera tener, por no poder permitirme lo que tiene mi vecino.

Soy pesada repitiendo esto: si no valoro lo que tengo, la fortuna que se me ha entregado, ¿cómo podré atraer más? Si me concentro en lo feo que hay en mi vida, me será difícil concebir la posibilidad de un cambio para mejor. Atraeré más de lo mismo. Y basta ver a Carla: ha tenido siempre tanto miedo de atraer a hombres que la trataran como su padre trataba a su madre, que ha acabado tres veces en brazos de tíos así. Tal vez porque no conoce otro modelo de amor de pareja y es el que acaba buscando, sin quererlo.

Y ahí es donde yo la puedo ayudar. Ojalá, porqueno se me ocurre mejor manera de sacarle verdadero partido a una experiencia positiva que valerse de ella para ayudar a otras personas a encontrar su propia felicidad. ¡Me he sentido tan bien al ver a Carla aparecer esta mañana, aún cansada, vapuleada por la vida, pero con una frase en los labios: “vengo aquí porque sé que es la mejor medicina para lo que tengo”!

Como me honra también que en el curso me hayan calificado como muy buena compañera “a pesar de ser española”, jajajaja (cabroncetes). O que mis compañeras de trabajo, víctimas de mi incapacidad durante este curso para ir a su ritmo, me digan que no me sienta así, porque yo les aporto luces sobre el camino a seguir, porque las inspiro y las motivo.

Todo muy bonito, si no fuera por aquello del dicho: En casa de herrero…

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Ayer mi marido y yo tuvimos una fuerte discusión. Todas las herramientas que uso de forma instintiva para ponerme en el lugar de los demás, ganarme su cariño y comprensión y crear conexiones indisolubles, son inútiles con él, cuando se pone así. Cuando se viene abajo y se pone nervioso, dice cosas que él sabe que no son verdad. Estoy convencida de eso. Si no lo estuviera, no se lo permitiría. Pero es que lo conozco demasiado bien como para no comprender y perdonar. Sé que estamos pasando una fase muy complicada. Sé que la falta de dinero durante tanto tiempo, la bajada notable de nivel de vida, económico, social… son pruebas duras para quien basaba su fuerza, su orgullo, en todo eso. Pero es que esa podría ser su lección pendiente, el tema que no acaba de aprobar y que le impide seguir adelante. No hundirse, conseguir mantenerse feliz al margen de la buena o mala racha económica, darle valor a lo que verdaderamente lo tiene.

Siento compasión, pena, cuando veo que él, como tanta gente (como tú, amiga, que lo estás pasando tan mal y prefieres callar) decide cerrarse, en lugar de pedir ayuda y apoyarse en otros seres humanos. ¿De qué sirve el sufrimiento en solitario? No soporto la frase esa de “es que no quería que nadie se preocupase por mí” o la de “Para qué contarte nada; demasiados problemas tienes ya”. Si la vida fuera siempre de color rosa, seguiríamos siendo niños de preescolar en cuanto a madurez (en el ¡Hola! se ve tanta gente así… eternos pobres niños ricos…)

¿Por qué mi marido no ve que, pese a todos mis defectos (muchos), pocas mujeres podrían entenderle como yo lo hago? ¿Qué experiencias lo han marcado de tal manera que no consigue abrirse a mí más que en contadas ocasiones? ¿Tiene miedo de que lo vea frágil, llorando? ¿Es porque su modelo de familia implica que el jefe de la casa debe ser un hombre fuerte y no quiere admitir que no consigue resolver todos los problemas solo? ¿Es porque no quiere admitir hasta qué punto su bajón de categoría profesional e ingresos mensuales le está afectando? ¿Sera porque, en el fondo, me culpa de ello? Sería un buen punto de partida para un diálogo profundo, necesario, urgente. Pensé que podríamos sobrellevar la situación hasta que me reincorporara al trabajo y empezara a aliviara la presión (hipoteca, coche, médicos…) que cae en estos momentos sobre sus hombros. Parece que no. Que tenemos que hacer algo y hacerlo ya.

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Mañana vienen mis padres y se quedarán con nosotros hasta que acabe mi curso. No podrían hacerme un mejor regalo de cumpleaños. Paulo y yo necesitamos poder dormir y tener algún rato para nosotros, hacer algo más que trabajar, cuidar de nuestros hijos y mirar el saldo negativo de nuestra cuenta. Algo más que cruzarnos unos segundos en la puerta; frustrados, cansados, agobiados por las cosas que dejamos sin hacer, sin alternativas que nos podamos costear.  Con una larga lista de quejas escrita mentalmente en los momentos más duros y soltadas a bocajarro a la menor oportunidad. Sin restos ya de la química y el espíritu de equipo reavivados en el último (y ya olvidado) momento a solas.

Pero junio es mi mes y todo se va a empezar a resolver antes de que acabe. Porque tanto mi marido, como yo, a diferencia de lo que él siente, tenemos una legión de ángeles de la guarda dispuestos a ayudarnos a salir adelante: familia, amigos, vecinos, compañeros de trabajo… Aparte de los del Más Allá, cuya presencia siento en los momentos clave.

Su pesimismo deforma el estado de las cosas. Su escasa sociabilidad detiene a quien estaría dispuesto a dar un paso adelante. Pero aquí estoy yo, más cabezota que él. Y cuando digo que no me rindo fácilmente es porque es así: porque estoy dispuesta a probarlo TODO antes de tirar la toalla. Claro está que cuento con armamento pesado: una colección completa de gafas de ver bonito, un bote de disolvente de corazones de piedra, un plan de recuperación de la felicidad en cómodos plazos y esas supersonrisas capaces de doblegar hasta al peor enemigo de mi marido: su terrible mal humor.

Treinta y nueve menos tres Jueves, 26 Junio, 2008

Posted by aliycia in Cáncer.
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El 29 de junio es el 180º día del año del Calendario Gregoriano, 181º en los años bisiestos. Se celebra el día de San Pedro y San Pablo.

En 1969, mientras la mua venía al mundo “después de los dolores” que diría Chiquito, pobrecita mi madre, una mona llamada Bonny era lanzada al espacio, tres semanas antes de que el hombre llegara, por fin, a la Luna (o eso dicen…). En Nueva York, la comunidad gay se estaba enfrentando por primera vez a la homofobia policial. El dia anterior, el 28, quedaría marcado en el calendario como el del orgullo gay.

Otras personas ilustres nacieron el mismo día que yo. Entre ellas, destaco las siguentes:

Antoine de Saint-Exupéry (1900), autor de El Principito. Un buen amigo me regaló una edición especial del libro cuando cumplí 30 años y, hasta hoy, no me había dado cuenta de ese detalle. ¿Lo sabría mi amigo? Qué detallazo… (Nueve años he tardado en descubrirlo. Qué despiste… Qué vergüenza…)

Manuel Altolaguirre (1905), gran poeta andaluz, del que rescato unos versos:

Estoy solo y no sé quiénes
están sintiendo mi ausencia.
El teléfono me dice
el nombre de quien me espera
y dejo el cuarto vacío
igual que un cuerpo que sueña.
Cuando yo no esté, otras voces
circularán por las venas
de alambre, brotando dentro
de un corazón sin respuestas.
¡Qué voces desfallecidas
encontraré cuando vuelva!
Tejerán un aire espeso,
enmudecerán sin fuerza
y no sabré quién llamó
y no sabré quién me espera.
Sólo estaré sin aquellos
que estén sintiendo mi ausencia

Rubens (1577), genial pintor, uno de cuyos principales aportes a la humanidad fueron sus cuadros mata-complejos femeninos. Algo indoloro y más rápido, barato y efectivo que una liposucción. Basta una ojeada a sus mujeres y mi celulitis se transforma ante mis ojos en un poquito de grasilla de ná.

María de Aragón y Castilla (1482), hija de los Reyes Católicos, que acabaría casándose con un portugués (como yo) y convirtiéndose así en reina de Portugal (porque ahora es una república, que si no…)

Shakespeare eligió el 29 de junio para el nacimiento de la apasionada Julieta Capuleto. ¡Tenía que ser cáncer! Descubrí la coincidencia cuando tenía una edad similar a la de ella, lo que me conectó para siempre con la historia. Poco después aparecería mi Romeo. Por suerte, a mi padre, el cabreo se le pasó rápido, jajaja…

El día en que cumplí 36 años, falleció una de mis actrices preferidas del Hollywood clásico: Katharine Hepburn, una mujer única, inolvidable al lado de Cary Grant en “La fiera de mi niña”: “Baby…”

Y el año pasado, mientras soplaba las 37 treinta y ocho velas (un tres y un 7 ocho, en realidad), en Sevilla, con una barriga de 9 meses, la Apple presentaba al público un nuevo prodigio tecnológico: el iPhone. 

Está claro que esto último lo comento por si algún generoso quiere quedar como un rey y le faltan ideas… Que ya se sabe, “quien no llora, no mama…” Y si cuela, ¿eh?, ¿eh?…

Personal recycling is fun Miércoles, 25 Junio, 2008

Posted by aliycia in Independiente, Optimista, Profesora, Ser humano, Soñadora, Trabajadora.
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Como ya he comentado con anterioridad, el objetivo del curso de 110 horas que estoy haciendo por las tardes-noches es obtener un título oficial que me abrirá muchas puertas. Durante cinco años estaré acreditada como formadora profesional de adultos. Podré impartir cursos reconocidos por el Instituto de Empleo. Pasado ese plazo, cada tres años, creo, tendré que ir haciendo unos cursillos más breves, de actualización de conocimientos, para poder renovar la licencia.

Lo curioso es que eso, que para muchos podría ser un coñazo, a mí se me antoja uno de los grandes alicientes de mi nueva carrera. El reciclaje periódico obligatorio. Porque estoy aprendiendo tanto en este curso (admirable formador), desarrollándome tanto como ser individual (no ya sólo como madre o esposa) y disfrutando tanto de la compañía (adulta y de ambos sexos, para variar), que ya sé que lo voy a echar mucho de menos cuando se acabe. Por eso, cualquier otro cursillo que surja en el futuro será siempre bienvenido.

Más allá del contenido teórico de estas clases, de tipo pedagógico, lo más interesante es el trabajo práctico, en grupo o por parejas; los debates, las mini-representaciones teatrales y todo tipo de técnicas para aprender a aprender y para aprender a transferir nuestro saber hacer. Bueno, eso, y los veinte minutillos de relax en la cafetería, sin niños gritando: “Mamáaaaaaaa, la Inés se está comiendo la revista nueva que has compradoooooo“.

Después de tres semanas (cuatro horas de convivencia diarias) empiezan a ser evidentes los primeros signos de afinidad entre algunos de los catorce participantes, formador incluido. Me gusta la sensación, porque a mi edad, mucha gente ha dejado hace tiempo de hacer amigos nuevos. Es como si ya hubiera pasado el plazo límite para ocuparnos de ese asunto y tuviéramos que conformarnos con lo logrado hasta la fecha, para poder centrarnos en nuestros hijos y evitar tentaciones que pudieran destruir nuestra pareja. 

No es nada extraño el éxito de los chats entre adultos. Engancha poder conversar, de nuevo, con personas próximas a nosotros en edad o mentalidad, como cuando aún éramos estudiantes. Enganchan las experiencias vitales y profesionales, tan variadas, de mis compañeros, la labia de unos, el humor de otros, las opiniones cercanas o no a las mías y hasta la apariencia física de los más agraciados (tanto hombres, como mujeres, dicho sea de paso).

Me siento pletórica, integrada, en el lugar adecuado y en el momento oportuno. A pesar del desastre económico que es para nosotros, ahora mismo, que yo me pase uno o dos meses sin cobrar nada de nada, todo a mi alrededor me ayuda a mantenerme optimisma, convencida de que es una fase dura, pero necesaria para dar un salto significativo en todos los sentidos: financiero, profesional, sentimental y familiar.

No paro de tropezarme con ofertas de trabajo plenamente compatibles con mis clases habituales, a las que no quiero renunciar. Compatibles, incluso, con mi prioridad nº 1: la vida familiar. Plazas para tutores de español a distancia, autores de contenidos para plataformas de e-learning, traductores freelancer… Me siento fuerte cuando pienso que, dentro de poco, mi CV encajará a la perfección en esos perfiles tan buscados. Es algo que le da sentido a todo lo vivido hasta ahora. A mi crisis personal y vocacional. A las elecciones y renuncias dictadas por un corazón inicialmente incomprendido, pero que ha logrado ganarse, día a día, mi plena confianza. Le da la razón a mi intuición, al impulso que me empujó a iniciar una lenta pero rotunda metamorfosis interna. Le da credibilidad a  mi convencimiento de que se acerca la hora de empezar a recoger los frutos de tantos sacrificios.

Nunca olvido una cara Martes, 24 Junio, 2008

Posted by aliycia in Buena amiga, Olvidadiza.
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Pues no. Nunca olvido una cara.

Pero sí todo el resto. Nombres, números de teléfono, lugar de trabajo, sitio y circunstancias donde conocí a la persona… Por culpa de eso, no son pocas las veces en que acabo envuelta en situaciones de lo más embarazoso. He vivido escenas patéticas, desencadenadas por un sencillo “Aliciaaaa, ¡cuánto tiempo! Te acuerdas de mí, ¿no?”

Este mes, me he pasado días enteros  intentando recordar de qué conocía a uno de mis compañeros de curso, cuya cara me resultaba tremendamente familiar. Moreno canoso, guapetón, no demasiado alto ni en forma (ni falta que le hace), conversación inteligente, simpático, seguro, cultivado, algo misterioso… Mucho que ver con mi tipo; era normal que me hubiera fijado en él. Pero dónde, porque hasta me pareció reconocer su nombre cuando lo oí por primera vez…

Tras devanarme inútilmente los sesos busqué ayuda para poder resolver el misterio. Otra compañera, también de la tierra y, al parecer, muy bien informada, me dijo que el tal trabajaba en una pequeña oficina situada en una calle por la que paso habitualmente. Cerca de allí había una cafetería a la que voy desde hace años. “Le conoceré de verlo por allí“, pensé. Aunque lo del nombre me seguía escamando…

Ayer me tocó estar sentada a su lado, para hacer un trabajo en grupo. Cuando la tarea estuvo finalizada, comenzamos a conversar sobre cosas intrascendentes. Fue entonces cuando un comentario suyo me abrió los ojos. De golpe y porrazo.

Sentí como un cortocircuito, una sacudida cerebral. No sólo le reconocí sin ningún tipo de duda. Es que se me vino encima una avalancha de detalles sobre su vida personal y profesional difícil de contener. Algunos de los datos, demasiado íntimos.

Si él supiera lo que yo sé…“, pensé.

Y todo porque me relacioné durante algún tiempo con una mujer con la que tuvo una complicada historia de amor (un mal bicho, ella, dicho sea de paso).

Por motivos que no vienen al caso, esa mujer le contó todo, con pelos y señales, a una amiga común. Con ella se desahogó también él, más tarde, entre lágrimas, cuando las situación se volvió digna de una telenovela. Mi amiga recurrió a mí en busca de orientación, ya que había agotado su colección personal de buenos consejos y aquella pareja le había planteado preguntas a las que nunca se había imaginado que tendría que responder.

Imposible olvidar aquello.

O casi. No comprendo como estuve a punto de hacerlo.

Una noche inolvidable Lunes, 23 Junio, 2008

Posted by aliycia in Emigrante.
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Lo dejé todo para no faltar a la cita.

Me dirigí al lugar previsto, a la hora prevista.

Al principio, me mantuve de pie, haciendo como si no pasara nada, disimulando un nerviosismo, que iba in crescendo.

Cuando ya no podía más, me senté en el sillón y me dejé llevar por la emoción del momento.

Acabé tumbada, disfrutando, saltando, sufriendo, gritando.

El final se hizo esperar, pero fue orgásmico.

Ciao, ciao, bambini… Que ya nos tocaba, joé!

ESPAÑA! ESPAÑA!

Y es que no hay nada que estimule más el sentimiento patriótico, que vivir en tierra extraña. Quien lo ha probado, lo sabe.

Vuelve "el hombre" Viernes, 20 Junio, 2008

Posted by aliycia in Amiga, Carnal, Fiel / Infiel, Mujer.
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Hoy le he visto. Más maduro. Mucho más canoso. Con esa barriguita incipiente de la que se queja, medio en serio, medio en broma. Guapo a rabiar, como siempre. Tan masculino y tan tierno a la vez.

Diez años después de nuestra única e inolvidable cita, su efecto en mí sigue siendo el mismo. No sé si comérmelo (virtualmente) a besos o empezar a quitarme la ropa.

Por no hablar de esta sonrisa tonta que tengo ahora en la cara y que me durará el resto del día.

(Qué bueno saber que existes. Qué suerte, cada encuentro, aunque sea fugaz. Cuídate. Te quiero.)

Inés: Once meses Martes, 17 Junio, 2008

Posted by aliycia in Madre, Optimista, Trabajadora.
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P6050056Mi niña está a punto de cumplir un año. Este “mes-versario” me pilla en muy baja forma. Hoy mi cuerpo me ha pasado factura por los excesos de las últimas semanas. Por el apenas dormir y el comer poco (o mucho) y mal. Por suerte, he tenido ayuda para poder hacer una parada, dormir y recuperarme. Mañana vuelvo a la lucha diaria, al cuidado de mis hijos, a la preparación de los cursos de verano, a las clases para formadores y las prácticas de tutora online… P6150106

Inés evoluciona a pasos agigantados. Este mes aprendió a gatear y, desde entonces, no ha parado de explorar la casa. Es increíble la cantidad de energía que se concentra en un cuerpo tan pequeñito.     

Se parece a su madre en que es muy independiente. A veces, parece gritar “¡Mamá, déjame, que yo ya sé!” Menudo genio, cuando se enfada (en eso sale al padre, jejejeje… aparte del evidente parecido físico, claro). También parece que va a ser bailona. No recuerdo que su hermano se moviera al ritmo de la música como ella. Y nadie le ha enseñado a hacerlo.P5170013

Una de las sorpresas de este mes ha sido la confirmación de que tiene el pelo rizado. Una novedad en mi familia, donde más bien hay bebés pelones y con el pelo lacio. Y va más adelantada que Alex en lo de los dientes. Ya van cuatro, que aprovecha bien, ya que come casi de todo, con pericia y placer (me encantan sus “mmmm…” cuando algo le gusta especialmente).    

Por lo demás, se la ve a punto de empezar a hablar, a punto de echarse a andar, a punto de comer sola, a punto de usar el orinal… En definitiva, desde mi punto de vista, casi lista para ir a la guardería. Algo que será difícil y, a la vez, positivo; para las dos. Estoy esperando que me confirmen si tiene plaza en septiembre. A ver si, para esas fechas, pueP6010038do empezar a trabajar en serio y salimos de la ruina de una vez… Este mes, una vez más, hemos tocado fondo. Pero aquí seguimos, capeando el temporal, luchando contra el desánimo, animada, en mi caso, por el futuro prometedor que se ve, ya cerquita, en el horizonte.

Estoy convencida de que mi situación va a ser mucho mejor dentro de un año. Todas las piezas están encajando para que así sea. Y a vosotros os pongo por testigos de esta afirmación (aquí tendría que ir un corte de la banda sonora de Lo que el viento se llevó, y mi silueta, cada vez más lejos, recortada sobre un dramático fondo de cielo encendido, al estilo Vivien Leigh. Pero esto es lo que hay).

  17viento 

Ocho y media de la mañana Miércoles, 4 Junio, 2008

Posted by aliycia in Mujer.
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Tras la tempestad, llega la calma. Ayer puse a prueba mis límites físicos y psicológicos. Con la conciencia tranquila por haber hecho todo lo que estaba en mi mano, de la mejor manera posible, esta noche he dormido como un bebé. Profunda y prolongadamente. Me siento nueva. Preparada para lo que venga.

Estoy en la cocina. El sol de la mañana se cuela por las rendijas de la persiana. Paulo ya se ha ido a trabajar. Los niños aún duermen. Es maravilloso tener este ratito sólo para mí. Desconectar de todo. Prepararme un café, sin prisas. Una buena tostada. Escuchar el silencio, sólo interrumpido por el suave teclear del portátil. 

Me asomo a los periódicos online para ver qué ha pasado en el mundo mientras yo vivía centrada en el mío, desconectada de lo demás. Leo que Obama será el candidato demócrata. Lo tuve claro desde que vi sus primeras entrevistas en los talk shows americanos. Tiene algo, no sé cómo describirlo. Me gusta.

Leo que se ha aprobado el registro de pederastas. Hace cosa de un mes y medio, fui a Correos y le envié al padre de Mari Luz mi apoyo a la campaña que lideraba. Es un primer gran paso que salvará a muchos niños. De la muerte y de la muerte en vida.

Leo que, para el fin de semana, se esperan 20 grados en esta zona. En Sevilla, treinta y cuatro. TREINTA Y CUATROOOOO?? Por mi mente pasan, como un flash, un montón de imágenes rescatadas de mis recuerdos:

Os juro que si ahora enciendo la tele y me ponen el otro anuncio de la campaña, el de “A que ahora te gustaría estar en Andalucía?”, me echo a llorar…  La Junta debería poner al principio un mensajito de esos avisando de que el contenido de las imágenes puede herir la sensibilidad… DE LOS EMIGRANTES!!!