Postdata 1: Tener que elegir es jodido Jueves, 31 Julio, 2008
Posted by aliycia in Amada, Apasionada, Fiel / Infiel, Idealista, Mujer, Romántica, Sincera, Soñadora.6 comments
Me gustaría volver a viejas encrucijadas y poder elegir varias opciones a la vez. Vivir varias vidas paralelas sin interferencias, sin hacerle daño a nadie. Ser la mujer de todos los hombres que amé y aún amo. También de aquellos que van a enamorarme en los años venideros. Vivir en ciudades diferentes, siguiendo una de mis varias vocaciones. Darles a cada uno de esos hombres todo lo bueno que sólo él consigue que aflore en mí. Envolverlos en un amor inmenso, personalizado, hecho a mano, a medida. Darles hijos preciosos y sanos, con sus ojos, su risa y su forma de ser.
Ser la MUJER de sus vidas y llegar por caminos diferentes al mismo destino: la felicidad absoluta.
Si quieres que algo suceda… Toma las riendas Miércoles, 30 Julio, 2008
Posted by aliycia in Independiente.4 comments
Amor a la portuguesa Martes, 29 Julio, 2008
Posted by aliycia in Cantarina, Emigrante, Esposa.6 comments
Shhh... Silêncio, que se vai a cantar o fado.
Só nós dois / Sólo nosotros dos
Autor: Joaquim Pimentel / Intérprete: Adélia Pedrosa
Só nós dois é que sabemos / Sólo nosotros dos sabemos O quanto nos queremos bem /Lo mucho que nos queremos Só nós dois é que sabemos /Sólo nosotros dos lo sabemos Só nós dois e mais ninguém / Sólo nosotros dos y nadie más Só nós dois avaliamos / Sólo nosotros dos valoramos Este amor, forte, profundo... / Este amor, fuerte, profundo Quando o amor acontece / Cuando el amor aparece Não pede licença ao mundo /No le pide permiso al mundo Anda, abraça-me... beija-me /Anda, abrázame... bésame Encosta o teu peito ao meu /Acerca tu pecho al mío Esqueça o que vai na rua /Olvida que vas por la calle Vem ser meu, eu serei tua /Ven a ser mío, yo seré tuya Que falem não nos interessa /Lo que hablen no nos interesa O mundo não nos importa / El mundo no nos importa O nosso mundo começa / Nuestro mundo comienza Ca; dentro da nossa porta. / Aquí, puertas adentro Só nós dois é que sabemos / Sólo nosotros dos sabemos O calor dos nossos beijos / El calor de nuestros besos Só nós dois é que sofremos / Sólo nosotros dos sufrimos As torturas dos desejos / La tortura de los deseos Vamos viver o presente /Vamos a vivir el presente Tal-qual a vida nos dá / Tal como la vida lo da O que reserva o futuro / Lo que el futuro reserva Só Deus sabe o que será. /Sólo Dios lo sabrá
Si quieres que algo suceda… ¡mueve el culo! Martes, 29 Julio, 2008
Posted by aliycia in Carnal, Creativa, Desordenada, Esposa, Madre, Romántica.13 comments
Las dos menos veinte. Inés duerme en su cuna, rodeada de desorden. Aprovechando que los chicos están fuera, he empezado a hacer cambios en varias habitaciones y me he quedado a medias. Cambios de muebles, de distribución, de funcionalidad. Siempre me pasa, para cambiar por dentro, antes tengo que cambiar el espacio que me rodea. Pero en esta ocasión, no lo hago sólo por mí.
Mi marido no lo sabe (espero que no lea esto), pero a partir de este fin de semana, los niños dormirán en el mismo cuarto, al otro lado del pasillo. Necesitamos tener un espacio sólo nuestro, un punto de (re)encuentro de la pareja que es el motor de esta familia.
Como no hay dinero para escapadas, he decidido decorar nuestro dormitorio como si fuera la romántica habitación de un hotelito con encanto. Con las limitaciones lógicas que te imponen el escaso presupuesto y el tener una hija que gatea y se pone de pie, que puede destrozarte en un plis plas lo que tengas en la mesilla y, encima, hacerse daño. ¡La imaginación al poder!
Se trata de un dormitorio bastante amplio, tipo suite, con un pequeño cuarto de baño. He comprado unas cortinas nuevas, unos cojines sedosos, unas toallas bien mullidas, unas velas y algunos detalles dorados, a juego con el cuadro de Klimt que hay sobre el cabecero de la cama. He pensado completar el conjunto con unas fotos bien elegidas y una botellitas con gel de baño y aceite. El resto, tiene que ser reciclado. Incluida la música y la llave de la puerta (dispositivo de seguridad anti-Alex).
Espero que Paulo regrese, el sábado, cuando ya no haya luz natural, para que el impacto sea mayor y para que esté más cerca el momento de disfrutar de nuestra noche de hotel para dos y sólo dos.
Sólo falta saber cómo vamos a conseguir que nuestros hijos se duerman enseguida, nos dejen cenar y conversar de nuestras cosas con una copa de buen vino en la mano y, cuando nos retiremos a nuestros aposentos, no se les ocurra llamarnos para chupes, monstruos, pipís y cacas hasta, por lo menos, las dos o las tres de la mañana…
Oh, melancolía Lunes, 28 Julio, 2008
Posted by aliycia in Amada, Romántica, Soñadora.1 comment so far
Es curioso como hay años completos de tu vida que permanecen en el baúl de los recuerdos durante una década sin que pienses en ellos y luego van, un día, y comienzan a aflorar de nuevo, de la mano de una imagen, una canción, un olor o unas palabras…
¿Cómo? ¿Qúe quieres que te explique lo de “siempre estoy contigo (más de lo que tú crees)”?; pues te lo explico. No ha habído ni un día, o si los ha habido han sido muy pocos, en que no me vengas a la mente. Preguntándome como estarás, en qué estarás liada ahora, “Con lo tarde que es, seguro que está delante del ordenador, a ver si lo apaga de una puñetera vez”, qué música escuchas en el coche, “Seguro que le gusta el nuevo disco de Sabina y Serrat”, qué cantidad de plantas tienes en el jardín…
Cuando te estaba escribiendo lo de “Siempre estoy contigo…” me estaba acordando de una historia (…) que decía algo así: “Se tarda en olvidar a un amor el doble del tiempo que estuviste con él.” Y me decía a mí mismo “Pues a mí me faltan aún 14 años…”
Hace calor. Mucho calor. Pero, oh, melancolía, por una vez quisiera que hubiera amanecido un día nublado, con un refrescante chirimiri y un maravilloso olor a tierra mojada embargándolo todo: el jardín, la casa y mi alma.
Y fantasear con volver a los diecisiete…
Sola en la madrugada Domingo, 27 Julio, 2008
Posted by aliycia in Madre, Noctámbula, Optimista.5 comments
Las 3:45. Mis hijos y mi marido duermen. Dentro de cuatro horas, Paulo partirá de nuevo hacia Gibraltar, por trabajo. Esta vez serán cuatro o cinco días y se llevará a Alejandro, para que pase unos días en Sevilla con los abuelos.
Acabo de terminar de preparar las cosas de mi hijo. Secado y planchado de última hora. La ropa más fresca de su armario para hacer frente a los cuarenta y tantos de mi tierra. Medicinas para la alergia y la cartilla europea del médico. Unos coches de carreras y su dvd nuevo de Noddie.
Como siempre que hago una maleta, mi mente trabaja a cien por hora, previendo todo tipo de circunstancias e intentando adelantarme a ellas: esto, por si llueve; esto, por si las sandalias nuevas le hacen una ampolla; esto, por si se hace pis por la noche… Y todo, ocupando el mínimo espacio posible. Un arte que se aprende con la práctica. Y a mí, me sobra.
Yo también planeo salir de estas cuatro paredes dentro de poco. Iniciaré una aventura para la que llevo dos años preparándome. Fecha de partida: 2 de Septiembre (sólo ida).
Magia de andar por casa Viernes, 25 Julio, 2008
Posted by aliycia in Esposa, Familiar, Madre.4 comments
Receta para transformar un miércoles veraniego insulso, de cole y curro, en un día inolvidable.
Mi hijo dijo las palabras mágicas, mientras veía en la tele a un montón de gente “normal” disfrutando del verano:
- Mamá, ¿a qué hora abren la playa? ¿qué día se puede ir? ¿podemos ir nosotros alguna vez?
Tuve que salir corriendo y marcar el número del teléfono rojo:
- Paulo, nuestro hijo va a acabar traumatizado si no nos tomamos aunque sólo sea un día de vacaciones…
- Vale, prepara las cosas. Hoy intentaré salir a las 5. A las 6 paso por casa y nos vamos a la playa.
La costa está a una hora. Sólo pillamos el final de la tarde. La mayor parte de los veraneantes ya se habían ido. El agua estaba demasiado fría para Inés y yo casi no me pude despegar de ella, intentando evitar que se comiese la arena y todo lo que encontrase en ella.
Eché de menos poder dar un largo paseo por la orilla y bañarme en agua del mar después de dos años (el año pasado estaba embarazadísima y era peligroso; y luego, la nena era muy pequeña para exponerla a tanto sol). Me hubiera gustado aprovechar aquel ratito para reconectar con Paulo y agradecerle aquel regalo inesperado.
Pero el objetivo nº 1 fue cumplido. Mi hijo disfrutó a lo grande corriendo para que no le pillaran las olas. Hizo castillos de arena. Se sintió feliz hasta no poder más.
Para rematar el día, nos trajimos, de recuerdo, unas fotografías preciosas.
Tienes un email Viernes, 25 Julio, 2008
Posted by aliycia in Esposa, Madre, PC-adicta.3 comments
15:00. ¡Tin ton! (el Messenger): Ha recibido un mensaje nuevo de Paulo. A ver qué quiere. Seguro que es para decirme que va a llegar tarde. De nuevo.
Acabo de ver tu email de ayer (En él le decía que le había dedicado el post del día y le había contado de qué iba. Por el derecho a réplica y para provocarle. Parte de mi estrategia. No tengo claro con qué frecuencia me lee).
¿Cuál era la dirección, que no me acuerdo? (Mi gozo en un pozo. Qué pasota es… Decididamente, sólo me lee cuando le aviso de que he puesto fotos, como los niños con los tebeos… Y eso, porque le suelo mandar el link.)
TQM
PD: hsen?
15:03 Mi respuesta.
http://aliycia.wordpress.com/
hsen???? Qué?
15:10. ¡Tin ton!: Ha recibido un mensaje nuevo de Paulo.
Estás fatal.
¿Hay sexo esta noche? (Hay que joderse…)
15:13 Mi respuesta.
ddnhydctpcet
15:20.¡Tin ton!: Ha recibido un mensaje nuevo de Paulo
Vale. Ya veo que no. Estoy muy ocupado de todas formas. Oye, ¿tienes el horario de blablabla… ? Lo necesito. Me lo buscas, ¿por favor? (Cambia de tema, qué mosqueón es y qué pronto tira la toalla, ayyyy… )
15:23 Mi respuesta.
“Depende de nuestros hijos y de como te portes conmigo esta tarde”
El horario es blablabla… Si quieres más información, llama a este número. De nada.
¡Besos, Casanova!
Alicia
15:30. ¡Plin!: Has recibido un email de Paulo.
OK (¡Con lo que me gusta a mí un tío con labia!)
Ah, tengo una avería de última hora. Voy a salir un poco más tarde (LO SABÍAAAAA…)
EPÍLOGO:
23:00. Milagro. La casa en silencio. Por fin se han dormido los niños. Parecía misión imposible. ¿Problemas?
a) El primero que se ha quedado grogui es “mi vecino”, el de la propuesta indecente. Al final, llegó a una buena hora, pero, como se puede ver, pa’ ná’. Perro ladrador…
b) Mi lugar en la cama está ocupado… Por mi hijo, que en pleno síndrome del príncipe destronado y al estar mis brazos y mi atención ocupados con la hermana, se ha quedado fritito esperándome en mi dormitorio, embelesado por el olor a mamá de mi almohada.
c) Inés tiene un sueño muy superficial. Hasta las dos o las tres de la mañana puede despertarse varias veces, basta el más mínimo ruido.
Conclusión: que paso de despertar a nadie. Ni al niño para llevarlo a su cuarto, ni a mi marido para hacer cosas para las que no ha habido ni el más mínimo precalentamiento, ni a la niña, con las voces de protesta de uno y de otro por haberlos despertado. Encima. Vamos, que PASOOOO…
Prefiero aprovechar esta rarísima oportunidad de disfrutar de algunos de mis placeres solitarios:
– Acercarme a la blogosfera y escribir algo digno de ser publicado.
– Poner al día el correo.
– Ver capítulos pendientes de House.
– Tumbarme en la cama de mi despacho con el mando a distancia y hacer zapping por los canales del cable.
– Disfrutar sin complejos de un buen talk show femenino, una serie de forenses o vídeos musicales de los tiempos en que mi novio informático, cuando me quería escribir un mensaje, lo hacía a a mano y lo echaba en un buzón.
– Dormir
Qué paz… Qué sosiego… Ninguna interrupción en la última hora y pico… No tener que acunar, que dar agua, que llevar a hacer pipí, que cambiar un pañal, que tapar, que cantar una nana, que buscar un chupe a oscuras… Para una madre con niños pequeños y marido trabajoso, para alguien que llega al final del día agotada y que es posteriormente sometida, noche tras noche, a la tortura de que te despierten una y otra vez en cuanto coges el sueño… ni polvo, ni ná, os lo aseguro. ¡Si esto sigue así, voy a recordar esta noche como la más orgásmica que he vivido en mucho tiempo!
La prueba de fuego: me voy a la camita, a ver si me dejan dormir.
DSPT (= Dulces sueños para todos)
ACTUALIZACIÓN:
1:32. Me estaba durmiendo. Inés llora. Ya empezamos…
Y todo, por una palabra Miércoles, 23 Julio, 2008
Posted by aliycia in Carnal, Esposa, Mujer.8 comments
Quien me conoce sabe que no soy de las que se quedan de brazos cruzados cuando surge un problema. Ayer, después de describir el estado de mi relación de pareja, me dije: Vale, y ahora, ¿qué puedo hacer?
Aprovechando que Paulo estaba al teclado, en su trabajo, le propuse un juego. Le pedí que nos intercambiásemos mensajes con una sola palabra: una característica que nos guste mucho del otro. Una de esas que nos hicieron enamorarnos y que siguen ahí, pese a la ceguera que provocan la rutina, los problemas, la falta de intimidad, etc.
Y alucina vecina. Yo esperaba que pusiera lo típico: inteligente, simpática, paciente, alegre, optimista… Pero va mi “marío” y lo primero que pone es “sexy“. ¿SEXY? Con lo poquito que consumamos, me quedé a cuadros, lo juro.
Además, es que la cosa viene de lejos. Él y yo nos conocimos en un chat, por pura casualidad. Yo sólo chateaba en español, pero un amigo me pidió que le dijera cuál era el mejor chat portugués y estuve probando varios. Paulo y yo cruzamos un par de frases, pero en cuanto supo dónde vivía, tal como toda su familia materna, me pidió el teléfono y empezó a llamarme para que nos viéramos. Por entonces, yo estaba en un buen momento profesional y personal. Sola por voluntad propia, tras un año y pico de lo más intenso. Después haber superado dos rupturas muy difíciles, sólo me apetecía ser libre como el viento y hacer lo que me viniera en gana. Pero el chico insistía tanto y parecía tan inofensivo, que acepté su invitación para almorzar cuando pasase por el pueblo.
Nunca me había citado con un portugués (alguno me tiró los tejos pero, o estaba comprometido, o era demasiado joven para mi gusto). No acudí al encuentro con esas mariposas en el estómago de las anteriores citas post-chat, con hombres que me atraían y con los que tenía alguna expectativa amorosa y/o sexual. No me arreglé especialmente, no preparé el escenario para dejar huella (mi ropa, mi casa, el restaurante elegido…); de hecho, no quería hacerlo.
El almuerzo fue como con un amigo o un compañero de trabajo. Charlamos, dimos un paseo, le enseñé el lugar donde trabajaba, las excavaciones, el laboratorio. Él me habló de su trabajo, de la familia, de lo que había hecho en sus días de vacaciones en el Algarbe. Al final, fuimos hasta su coche (un Opel, por supuesto) y sacó del maletero, para mí, una velita en un vaso de cerámica que aún conservo. Fue un detalle bonito y sencillo. Nos despedimos cordialmente, con dos besos y un “hasta otra”. Y punto.
Pero al día siguiente, llegó su mail. En él me decía, entre otras cosas, que le había parecido muy “sexy”. Casi me caí de espaldas.
Yo era consciente de mi capacidad de seducir con las palabras. En los chats era la reina. Me llevaba al privado a quien quería. Y si un hombre me interesaba de verdad, lo iba envolviendo en palabras seductoras hasta hacerle suplicarme una cita. Antes tenía que pasar la prueba de fuego: le enviaba una foto mía y observaba su reacción. Yo me quiero mucho, pero soy realista: mi imagen nunca iba a estar a la altura de esa supermujer que los hombres imaginaban leyéndome. No sólo por mi sobrepeso y porque no soy un bellezón, sino también porque ahí había mucho de sus propias fantasías, ajenas a la Alicia verdadera. No quería asistir en vivo y en directo a su decepción. No quería ver a nadie salir corriendo al ver mi cuerpo, mi cara o mi sonrisa reales.
Aclaro: es que yo nunca había ligado en las discotecas, la calle, los bares… Nunca, antes de descubrir los chats, me habían pedido una cita sin que lo hubiera previsto. En parte, sería porque yo no era muy consciente de mi sensualidad, no sé. Y porque no mostraba ningún interés en conocer a nadie. Nunca he sido de rolletes. Aparte, muchas veces salía con mi novio. Estuvimos juntos casi doce años. Vamos, que debía de tener un “no disponible” impreso en la frente, jejeje… Aunque eso, entonces, claro, no lo veía. Aunque no era una chica acomplejada, siempre le achacaba a mi físico mi (supuesto) poco éxito entre el sexo masculino. (Años más tarde descubrí que sí había enamorado a alguien, en persona, sin saberlo…)
En resumen, que después de romper con mi novio-de-toda-la-vida (maravilloso, al que aún quiero mucho) y hasta conocer a Paulo, hoy mi marido, cuando una de esas citas de mi puesta al día amorosa acababa en besos y ellos me decían lo sensual que era, la explicación que yo me daba a mí misma era que la hipnosis había funcionado, una vez más. Que quien así hablaba lo hacía tras sufrir un largo proceso de manipulación mental en que el yo, despacito, día a día, lo había ido enganchando a mí sin que se diera cuenta, haciendo uso de mis dos mejores armas de seducción: la inteligencia racional y emocional. Mi sex-appeal siempre ha estado en mi cerebro. Y no hay escote que muestre eso a la primera, pensaba yo.
El caso es que Paulo y yo apenas habíamos hablado antes de nuestro primer encuentro. Nunca quise seducirlo, ni por la red, ni en persona. Y estaba tan acostumbrada a ser yo la que daba el primer paso o, mejor, la que lo preparaba todo para que el otro, ya elegido por mí, diera ese primer paso, que aquel calificativo de “sexy” me resultó sorprendente e, incluso, un poco intimidante. Yo, gustarle a alguien así, a la primera, en bruto, sin adornos, sin preparación, sin la habitual tarea de exposición dosificada de mi interior para nublarle la vista en cuanto a las carencias (o los excesos) exteriores…
Aquella palabrita EXIGÍA una explicación. Tuve que citarme de nuevo con aquel ingeniero tan extraño para entender qué había pasado. Necesitaba saber POR QUÉ me había calificado así y no de otro modo, aludiendo a algo que saltara más a la vista o que coincidiera más con mi visión de mí misma.
Se puede decir que mi matrimonio y mis hijos son el fruto imprevisto de aquella extrañeza mía.
Lo curioso del asunto es que, nueve años después, cuando pasan días en que mi marido apenas sale de su oscuro mundo para decirme algo agradable y darme un beso de verdad, cuando pasan semanas en que ni me roza, cuando mi cuerpo ha ido a peor, por los embarazos… él tiene que elegir una palabra para describirme y va y dice lo mismito que entonces: “sexy“.
Esperemos que, esta vez, la extrañeza que de nuevo provoca en mí y el deseo imperioso de una explicación, sólo den como fruto un reenamoramiento, porque esa dichosa palabrita es casi tan peligrosa como la que me dijo cuando, en nuestra segunda cita, le pregunté, inocentemente, qué le apetecía que hiciéramos. Su respuesta me dejó temblando por dentro. Aún me estremece.
- Todo.
Llegó, venció y se me fue. Martes, 22 Julio, 2008
Posted by aliycia in Esposa.7 comments
Regresó de España el pasado viernes. Con un brillo nuevo. Más delgado. Más bronceado. Simpático. Comunicativo. Divertido. Fue una tarde-noche memorable. Con los niños, primero. Y, luego, a solas, en nuestro cuarto. Hacía tiempo que no le deseaba tanto.
Pero llegó el día siguiente. Y el otro. Y el otro… Y él fue volviendo a sus viejas rutinas. Y yo, a sentirme sola de nuevo. O a sentirlo solo a él. Alejándose de lo mejor que tiene, rodeándose de murallas y rechazándonos.
Pena me da, que, una, se sobra y se basta. Y conmigo van mis niños, siempre. Para mí son lo primero y ellos lo saben. Por eso, él sabrá… (lo peor es que no lo sabe, no es consciente del mal que se hace, de todo lo que puede perder).
Hoy lunes, la gran ciudad me lo ha devuelto más gris que nunca. De nuevo irascible, insensible, pesimista, cerrado, criticón, insolidario, derrotista, frío, malhumorado… Los problemas del trabajo, el no llegar a fin de mes, lo poco que duerme (comparado con quién?? no será conmigo…). Eso dice él. Yo tengo otra teoría. Se siente rebajado. Humillado. Cobrando tan poco. Haciendo trabajo físico. Usando transportes públicos. Todo sanísimo, creo yo: para sus humos, para su salud y para su bolsillo. Pero claro, esa es una de las muchas cosas en que pensamos diferente.
Hoy duermo en otro cuarto. No nos hemos peleado. Excusas, tengo unas cuantas. Que si poder traerme la niña a la cama (pegada a la pared), si se despierta pronto, para dormir un poco más. Que si el colchón es mejor que el de la cama de matrimonio, que me deja la espalda hecha polvo… Que si oír mejor al niño… Que si no molestarle con mis ronquidos (Le estalla una bomba al lado y ni se entera… Si la niña se desgañita llorando, ni se inmuta…. Pero le molestan mis ronquidos… Por la frecuencia, dice él…. Joder…. Sordera rara la suya!!!) .
El motivo real: instinto de conservación. De mi manera de ser. De mi alegría. De mi optimismo. De mis sueños.
Tengo que protegerme. El mal rollo es terriblemente contagioso y hoy estoy muy cansada para presentar batalla. Otro día.
Bienvenidos al reino independiente de mi casa Viernes, 18 Julio, 2008
Posted by aliycia in Madre.1 comment so far
- Mamá, nuestra princesa es muy bonita, ¿verdad?
- Preciosa. Pero también tú, mi príncipe de Beukelaer… con esa piel tan blanca y ese pelo dorado…
- ¡YO NO SOY UN PRÍNCIPE!
- Ah, ¿no?… Entonces, ¿ qué eres?
- Yo soy… ¡EL REY!
- No, pitufo, no…. El rey es tu padre.
- ¡¡¡NO, NO Y NO!!!… ¡YO SOY EL REY Y TÚ ERES LA REINA!
- Cariño, que te quede claro, tú puedes ser el rey si quieres… Pero si tú eres el rey, entonces, tu padre, es EL EMPERADOR…
Y así intenta una hacerle entender a mi niño que, una cosa es que el Complejo de Edipo le haga ver a Paulo como un rival y a mí, como cosa suya y no del padre, pero de ahí a tomarlo por el pito del sereno o desterrarlo del reino….
La jerarquía es la jerarquía y el que manda aquí, es quien tiene que mandar, y no un enanín rebelde de 4 años, siempre aprovechando la más mínima oportunidad para intentar hacerse con el poder.
Más tarde o más temprano se dará cuenta de la realidad: que Portugal es un país republicano y que, en esta casa, la mua es quien decide lo que tiene que hacer el rey, la princesa y hasta el emperador, si hace falta.
Olha, que coisa mais linda! Miércoles, 16 Julio, 2008
Posted by aliycia in Madre.10 comments
16 de Julio. Día del Carmen. 00:25 españolas; una hora menos em Portugal. Mi niña acaba de cumplir un añito y está para comérsela. A punto de echarse andar, a punto de hablar, besucona, bailona y comilona. Noctámbula e independiente. Amorosa y simpática. Sana, lista, guapa. Todo un carácter cuando quiere algo o se enfada. Una morenaza con el pelo ondulado, con la risa “cuatridental” más contagiosa del mundo.
Dicen que una imagen vale más que mil palabras, pero nunca reflejaría ni una mínima parte de lo que han sido estos doce meses. Por eso, aquí va una pequeña selección de momentos especiales. (Las autoridades sanitarias advierten. Diabéticos abstenerse).
Sangre de mis venas, carne de mi carne Martes, 15 Julio, 2008
Posted by aliycia in Mujer.7 comments
Entro en el cuarto de baño. Desabrocho mis vaqueros y me los bajo un poco. Lo suficiente para poder colar mi mano por la entrepierna, retirar ligeramente las braguitas y tirar con pericia de la cuerda.
“Cinco horas y sólo esto -pienso en silencio mientras observo la punta ensangrentada- Paso de ponerme otro. Esto está prácticamente acabado. Al menos, por este mes.”
Enrollo el tampón en un poco de papel higiénico, piso el pedal del cubo de la basura y hago canasta. Veinticinco años de experiencia.
Tuve mi primera regla en junio de 1983, cuando estaba a punto de cumplir los catorce. Una de mis mejores amigas llevaba ya tres o cuatro años menstruando. Mi vecina, un año mayor, también se me adelantó. Según he oído, a esa tardanza le debo, en parte, mi metro setenta. Cuando te venía la regla, dejabas de crecer. Alguien nos debería haber avisado… Nos habríamos ahorrado tanta prisa y tanta espera desesperada.
En mi entorno, el tema era medio tabú. Siempre se hablaba de él en voz baja. En medio de tanto secretismo, era inevitable que se colasen mitos y supersticiones tan absurdas, como las que nos llegarían, algo más tarde, acerca de la primera vez y la virginidad.
Con trece años, cada visita al único cuarto de baño femenino del cole, en grupos de 6 o 7, charlando sin parar mientras te tocaba el turno de usar el vater, el espejo o el lavabo, se transformaba en el momento estrella para las chicas que ya habían alcanzado el ansiado estatus de “mujer”. Fui parte del público de esos workshops improvisados, en que “las expertas” le quitaban importancia a aquella escandalosa y extraña hemorragia mensual y nos enseñaban a colocarnos correctamente una compresa.
A esa edad, en éste, como en otros tantos temas, el grupo era tu fuente principal de conocimiento y el “servicio de las niñas”, el lugar preferido para compartir lo leído, visto u oído sobre cualquier tema de dos rombos. Con toda la inocencia del mundo, no se me entienda mal. A diferencia de lo que sucedía en otras clases, en la mía no había chicas demasiado adelantadas en lo del amor y el sexo. Con 12 o 13 años, hablábamos sólo de oídas y era difícil informarse sobre temas de adultos en la era pre-internet.
Vuelve a mí el recuerdo de la sangre tiñendo de rojo el algodón blanquísimo del Tampax. En mi mente, esa sangre se transforma en un río que mana entre mis piernas. Doy otro salto en el tiempo. Me veo a mí misma hace un año. Había roto aguas el día anterior y comenzaba un largo, doloroso y sangriento calvario de más de doce horas.
Es increíble que mi sexo haya vuelto a la normalidad de la regla mensual tras dos embarazos, una cesárea y una episiotomía y tantos meses de falta de uso por cuestiones hormonales, cansancio y desgana. Me sorprende especialmente que la brutalidad y el dolor indescriptible de los tactos no me hayan hecho gritar a los cuatro vientos que ni loca se me ocurriría volver a pasar por aquello. Sería lo más normal después de un día entero reprimiendo las ganas de gritar, con la vagina en carne viva, sintiendo lo mismo que si alguien te la estuviera arañando de arriba abajo, con saña y unas uñas afiladísimas; como si te la estuvieran rajando despacito, con el filo de varias navajas a la vez: como si te estuvieran frotando sus paredes, sin piedad, con un estropajo de aluminio empapado en vinagre. Aquello sí que era sangrar…
Sé que me voy a pasar las siguientes 24 horas mirando el reloj, repasando mentalmente las estaciones de aquella penitencia final, tan temida como deseada. Una agonía con happy end y premio olvidatraumas y curalotodo. Una experiencia por la que, a pesar de los pesares, me alegro de haber pasado. Me sirvió para ponerme a prueba y conocer mis límites. Para vivir una de las experiencias más hermosas e intensas que me ha podido proporcionar la vida. Tener por fin en mis brazos a la hija con la que había soñado meses antes de que fuera concebida.
El plan B Miércoles, 9 Julio, 2008
Posted by aliycia in Espiritual, Optimista, Ser humano.10 comments
He tenido que llegar a esta edad para darme cuenta. No es nada nuevo, pero nunca lo había visto tan claro. Gente que no me conoce casi de nada, lo nota enseguida y me lo hace saber.
Es un don. Mi don. O uno de ellos. Venía en el pack, con otros, en compañía de un buen puñado de defectos. Es una habilidad, en parte heredada (de mi madre) y en parte aprendida (con ella y otras personas positivas; y a base de tropiezos). Es el secreto para no hundirse. La vacuna contra la depresión. La receta de mi alegría, pese a las contrariedades. Se trata de tener siempre un plan B.
Mucha gente basa su felicidad en lograr:
- el amor de una cierta persona
- tener un hijo
- ganar la lotería
- aprobar una oposición
- usar una talla 38
- ser famoso
- trabajar en determinado sitio
- etc.
Todo eso está bien. Es importantísimo saber lo que se quiere. Es el primer paso para conseguirlo. Pero tiene que haber una alternativa, otro plan por si las cosas no salen como deseábamos. Y no hablo de un premio de consolación hecho a base de los restos del naufragio, sino de algo nuevo, fruto de una sana preparación mental para el día E (y no D), si es que llegaba: un colchón salvavidas capaz de amortiguar la caída, relativizándola y aprendiendo con ella, e impulsarnos inmediatamente hacia una nueva meta.
Basar tu vida en un solo objetivo, sea cual sea, es una actitud muy arriesgada, que pone en peligro tu estabilidad mental y física. Es una muestra de poca fe en tu capacidad de adaptarte a los cambios, de encontrar más y mejor, de evolucionar y ansiar cosas diferentes. Es arrinconar en el desván una herramienta mágica que consigue reparar lo irreparable: nuestra fuerza interior, la fuente verdadera de la felicidad, el baúl que contiene todos los recursos para hacerle frente cualquier contrariedad y transformarla en peldaño.
Esa herramienta es la llave maestra que, cuando una puerta se cierra, no te deja un minuto a oscuras. Enseguida te abre otra… y otra… y otra…
Se busca Martes, 8 Julio, 2008
Posted by aliycia in Amiga, Bailona, Desordenada, Esposa, Familiar, Madre, Profesora, Trabajadora, Ávida lectora.2 comments
Urgentísimo. Pack diario de 24 horas extra.
Para poner al día el trabajo, disfrutar un ratito con mis niños, tener la casa impecable, escaparme a la playa con mi familia, asistir a mis clases y poder quedarme a tomar algo con mis compañeros, leerme tres o cuatro libros, dar varios cursos intensivos, salir de marcha con mis amigas, ver los capítulos que me he perdido de House, ir a la pelu y, last but not least, salir a cenar con mi marido y regalarnos, por fin, una buena sobremesa.
Ah, el pack, imprescindible: gratis y con gastos pagados. (Vamos, que lo tengo crudo…)
Anexo: Recuerdo, muy poco turístico, de la escapada a Lisboa. Al gusto de mi peque-acompañante, claro.
No estoy Jueves, 3 Julio, 2008
Posted by aliycia in Mujer.7 comments
Si me buscáis, me encontraréis en Lisboa. El día se presenta soleado y con una temperatura veraniega agradable. Óptimo!
Pero me voy ya, que pierdo el tren.
PD: ¿Algún encargo?
Citas de Julio Miércoles, 2 Julio, 2008
Posted by aliycia in Creativa, PC-adicta, Profesora.7 comments
En abril se me ocurrió la idea de crear un boletín mensual, en español, con ayuda del Publisher, para la academia donde trabajo. En él, presento frases, curiosidades y acontecimientos históricos relativos al mes corriente. Se coloca en el tablón de anuncios de la entrada para que, quien está esperando el comienzo de sus clase o la salida de algún alumno, se entretenga y aprenda algo de “castelhano“. Mis compañeras acogieron mi iniciativa con entusiasmo y mi “¿Qué pasa?” tuvo enseguida versiones paralelas en inglés “What’s up?” y alemán “Was ist los?”
La nueva edición del “Departamento de Español” (formado por la que viste y calza, y punto) ya debería estar a disposición del público, pero me he retrasado un poco por “problemas de agenda” (vulgar excusa que, así expresada, te hace quedar como una reina).
Hoy tengo, por fin, un ratito libre para lanzarme a la búsqueda de material digno de publicación, aventura en la que siempre voy de la mano de mis dos amiguitos del alma: San Yahoo! y mi adorado Google.
El caso es que, buscando citas alusivas al mes de julio, me he tropezado con dos, de “Julio” Cortázar, con las que me identifico plenamente. La primera, es una receta que he tenido que aplicar en más de una ocasión. Y hay que tener “güevos”, aviso. Se la quiero regalar a Joaki, que buscaba un buen consejo para poder salir del atolladero sentimental en que se encuentra:
Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo.
En cuanto a la segunda, no diré nada, pero me encantaría leer vuestros comentarios:
Ven a dormir conmigo. No haremos el amor, él nos hará.
Champiñones… Champiñones… oe oe oeeee Martes, 1 Julio, 2008
Posted by aliycia in Emigrante, Española, Optimista, Payasita.add a comment
Puntazo de Reina. Es bonito estallar de felicidad, sacar pecho y poder reírnos y comportarnos como críos, aunque sea por un par de días.
Que sí, que sí… que es sólo fútbol. Opio del pueblo, dirán algunos. Yo lo que sé es que no se hace frente a los problemas igual, yendo cabizbajo y en plan pesimista (o hablando de crisis a todas horas), que felices hasta la médula y con una sonrisa de oreja a oreja en la cara (y el optimismo y la fe en nosotros mismos por bandera).
PD: Hoy tiramos la casa por “La ventana”. Aquí va otro “camarero”, de regalo:
- ¡Camareroooo!
- ¿Quéee?
- ¡Camareroooo!
- ¿Quéeee?
- ¡Una de queso, lechuga, arroz y verdura!
- ¿¿Una de queso, lechuga, arroz y verdura??
- Quesos… Lechuga… Qué derroche de arroz… Cuánta verdura…
"En esta vida hay que morir varias veces para después renacer. Y las crisis, aunque atemorizan, nos sirven para cancelar una época e inaugurar otra".
Eugenio Trias, filósofo.