Cambia tú. Cambia el mundo. Martes, 30 Septiembre, 2008
Posted by aliycia in Apasionada, Consecuente, Espiritual, Idealista, Optimista.11 comments
Ayer, alguien a quien quiero mucho, me dijo que yo había cambiado. Que ya no salía a la calle queriendo cambiar el mundo, que me había vuelto conformista “como todos”. Sinceramente creo que no es así. Todo lo contrario. Lo que ha cambiado es mi estrategia.
Ya no me dejo la piel intentando que las personas sean como YO quiero que sean. Ya no me quejo de que esto o aquello es una mierda, porque eso sólo contribuye a que lo siga siendo. Ahora paso del calentamiento global y de las guerras. Escucho hablar de la caída de las bolsas como quien oye llover. Me he vuelto egoísta. El ombligo del mundo. Sólo me preocupo por mí, por mi bienestar, por mi felicidad. Porque soy una hormiguita incapaz de cambiarlo todo. En esa lucha inútil, consumo mi energía y no logro NADA.
Sigo siendo revolucionaria, por supuesto. Mucho más que antes. Pero ahora creo en la revolución interior. Porque los grandes cambios que afectan a miles de personas nacen siempre de una decisión individual. Y ahí es donde yo he decidido focalizar mis esfuerzos. En mis decisiones personales. Porque yo no soy poderosa, no soy un Bush o el dueño de una empresa farmacéutica, que tiene en sus manos la vida o la muerte de miles, millones de personas. Pero soy la mandamás de mi mundo. La que corta el bacalao. La que decide. Y mis más humildes decisiones pueden acabar teniendo tanta repercusión como la del presidente de los EEUU.
Lo llaman el efecto Mariposa. La interrelación de causa-efecto se da en todos los eventos de la vida. Un pequeño cambio puede generar grandes resultados o poéticamente: “el aleteo de una mariposa en Hong Kong puede desatar una tormenta en Nueva York”.
Y si todos comprendiéramos eso y viviéramos conscientes de ello, ahí tendríamos la madre de todas las revoluciones.
Haced locuras. Vivid Domingo, 28 Septiembre, 2008
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Si la pasión, si la locura no pasaran alguna vez por las almas… ¿Qué valdría la vida? Jacinto Benavente (1866-1954)
Placeres sencillos de una noche de viernes Sábado, 27 Septiembre, 2008
Posted by aliycia in Amada, Apasionada, Carnal, Esposa, Mujer.2 comments
Vista: 23:00. Su sonrisa al entrar por la puerta
Oído: Una conversación inusual
Tacto: Su piel tras la ducha
Olfato y gusto: Chocolate
Las matemáticas mienten Viernes, 26 Septiembre, 2008
Posted by aliycia in Amiga, PC-adicta, Sevillana.5 comments
Yo, mujer urbana de toda la vida, por motivos de trabajo, pasé la segunda mitad de los 90 viviendo en un pueblecito portugués de 3000 habitantes. Los primeros tiempos los pasé sin lavadora, sin teléfono, con una radio con FM que por las noches cogía Radio Nacional (aleluya) y una tele en blanco y negro que sólo pillaba una, por entonces para mí soporífera, cadena portuguesa. Llegó un momento en que, para sobrevivir mentalmente y no perder mi español, tuve que hacerme con uno de los primeros módems de la zona. Y pagar la Internet a precio de oro.
Mi habitación se convirtió en mi refugio; mi ordenador, en mi ventana al mundo: biblioteca, estación de correos, discoteca de ligue, diván de psiquiatra… Y así, desde 1997, he sido una ciudadana bastante activa en medio de esta inmensa red sin fronteras de personas interligadas. Ya no debería sorprenderme nada de lo que pasa como fruto de esa interactividad, libre, imprevisible y, a veces, mágica. Mucho menos, cuando ya lo he vivido anteriormente. Mi matrimonio es fruto de una de esas casualidades. Pero me sigue sorprendiendo. Me deja boquiabierta.
Fue una casualidad tropezarme en la red con una persona que vivía cerca de Lisboa, pero cuya familia materna era toda de ese pueblecito donde yo residía. Más aún, esa familia era originaria de mi ciudad. En el XVIII o XIX se habían visto obligados a salir de Sevilla por motivos que no me han quedado muy claros. Según ellos, eran nobles venidos a menos, descendientes de un tal Conde de Beltrán (la de bromas que le he hecho a Paulo en relación a eso…) pero vete a saber. Hubo quien dijo que su genética sevillana se despertó al verme. Pocos meses después de un primer e inocente almuerzo, me pedía que me casara con él.
Como esa, tengo muchas historias. Me he cruzado “casualmente” con personas a las que parecía conocer por dentro al detalle o haber amado toda la vida (tengo una teoría sobre ello desde que creo en la reencarnación: son reencuentros).
Ayer Internet volvió a sorprenderme. Hoy hace tres meses que alguien, a miles de quilómetros, encontró mi blog dentro de la densa trama de la blogosfera. Su objetivo inicial de pedirme consejo sobre sus problemas de pareja, fue dejado, con frecuencia, a un lado y hablamos de muchas cosas. La distancia se fue disolviendo poco a poco, a base de intercambiar risas y confidencias. Mismo origen, experiencias similares, puntos de vista coincidentes, parecido sentido del humor. Él dice que le he ayudado tanto como las pastillas que toma para superar este mal trago sentimental. Yo le digo que llevaba mucho tiempo sin reírme tanto, que ha sido él quien me ha activado la parte gansa, con lo saludable que es, y que eso también me ha hecho bien a mí. Siempre es bonito asistir y vivir el comienzo de una amistad.
Ya planeábamos tomarnos un café como algo posible, pero lejano (en tu país o en el mío?), cuando surgió el dato impredecible y que le da a esto esa naturaleza mágica de que hablaba: tenemos casa en Sevilla a 5 minutos a pie de distancia. Y por allí nos debemos de haber cruzado decenas de veces. Lo supe ayer y no salgo aún de mi asombro.
Para que luego vengan los matemáticos y te digan que las (vidas) paralelas nunca se cruzan…
Pide lo que quieras, da y espera Jueves, 25 Septiembre, 2008
Posted by aliycia in Afortunada, Amiga, Consecuente, Espiritual, Optimista.31 comments
Hay gente que pide, pide, pide. Ve un cochazo y piensa: Me lo pido! Ve una mansión y piensa: Quiero una igual! Desea el bien ajeno sin preguntarse qué tuvo que hacer el otro para conseguirlo. Envidia a quien tiene más que él; lo considera injusto y se lamenta: por qué yo no? Pero al entrar en la iglesia para rezar para que le toque el cuponazo, ignora a la señora que le pide limosna en la puerta.
Tanto das, tanto recibes.
La generosidad es una cualidad normalmente asociada a la abundancia. Cuando tenga tanto que me sobre, lo compartiré con los demás. Cuando me salga el gordo de la lotería, ayudaré a toda mi familia y daré una parte a los pobres. Esto está muy bien, pero y si nunca te sale? Y si tu sueldo apenas te deja llegar a fin de mes? Entonces estás perdonado? nadie te pedirá cuentas por no compartir, en tu situación? Nadie. Pero ciertas actitudes en la vida tienen un efecto boomerang. Si en tu vida hay racanería, la vida será rácana contigo. Si eres generoso, generosa.
Para acostumbrarnos a ser más desprendidos yo recomiendo que, cada vez que se reciba dinero, se dé una parte o se haga algo por alguien, como forma de agradecimiento a la vida, al destino, a los angelitos de la guarda, a Dios… como prefiráis verlo.
No es que yo sea un modelo perfecto de generosidad, pero desde el momento en que fui consciente de esta ley de oro, comencé a trabajar en ella y a intentar aplicarla siempre que me fuera posible.
Un ejemplo: me pasé muchos meses trabajando sólo tres horas a la semana, dando un curso anual de español. Mi sueldo mensual rondaba los 180 €. 62€ eran para la Seguridad Social. 18€ para Hacienda. Los 100 restantes eran para mis gastos personales: móvil, gasolina… y alguna que otra compra en el súper. Había que estirarlos mucho. Pese a ello, adopté la sana costumbre de, tras comprobar el aumento de mi saldo en el banco, dar las gracias al Universo por ese dinero que tanta falta me hacía e ingresar 10€ en la cuenta de Unicef. En esos meses recibí muchas sorpresas: cheques de descuento, saldo multiplicado en la tarjetita del súper, regalos de la familia dentro de un sobrecito… Que tenía que pagar el seguro del coche y no sabía cómo? Me surgía un curso intensivo. Que me había quedado sin tinta en la impresora? Una traducción y tinteros nuevos… Aunque fuera en pequeñas cantidades, el dinero nunca faltaba. Siempre había lo suficiente para llegar a fin de mes.
Desde entonces veo mi situación económica del siguiente modo: tengo una cuenta corriente en un banco celestial donde no está permitido acumular grandes fortunas. El dinero tiene que circular y así el saldo siempre será positivo, cundirá como por milagro. Cuando surge una emergencia, solicito mentalmente lo que necesito, doy por hecho que está en camino y, de un modo u otro, aparece. Aunque la situación sea difícil, tengo que intentar no agobiarme, confiar. Si no crees en ello no funciona, porque atraes lo que piensas. Si tu razón te dice: nunca voy a conseguir dinero así, es una tontería… entonces, es verdad, no pasará nada. Si tú piensas: Tengo 10 y necesito 50. Voy a darle 5 a esa persona que lo necesita más que yo… si lo haces de corazón… si tu generosidad es sincera y no te agarras a ese dinero que ya tienes, en espera de más, el milagro se acabará produciendo. Estoy convencida. Lo he probado un montón de veces. Y, de nuevo, estoy en ello.
Ayer supe que mi contrato es efectivo desde el pasado dia 15. Lo que quiere decir que cobraré algunos euros inesperados a fin de mes. En previsión de esa entrada de dinero, he planeado la salida de una parte, una inversión aparentemente a fondo perdido.
Carla, la chica que me ayuda 8 horitas a la semana en casa, está pasando, de nuevo, una mala racha. No para de llorar. Se ha quedado casi sin clientas. Tiene muchos problemas económicos y sentimentales. Se pasa la vida lamentándose de su mala suerte. Y dice echar mucho de menos el tiempo en que venía a casa y, además de echarme un cable, cuidaba de Inés. Su alegría, dar y recibir mimos de ella, le hacían bien.
Inés, por su parte, lleva unos días malusquilla y le hace la vida imposible a la educadora y las ayudantes en la guardería, porque llora mucho, no quiere dormir, tose, vomita, sólo quiere estar en brazos…
O sea, tenemos, por una parte, a alguien que necesita dinero, compañía y tener a alguien a quien mimar y, por otra, a alguien que necesita una paciente compañera de juegos, cuidados y mimos. Así que me he inventado una historia. He llamado a Carla, que iba a venir sólo por la tarde y le he pedido ayuda urgente. Que necesito que cuide de mi niña, porque yo tengo mucho lío, que yo le pago las horas, que no se preocupe. Así gana hoy el doble de lo que tenía pensado (salido de mi inesperado y bienvenido semi-sueldo) y encima, se siente útil, querida, valorada, que le hace mucha falta.
Así que hoy me toca delegar, hacer mutis por el foro y trabajar en la academia.
PD: Aceptarán entretanto los de la empresa de formación (diferente de mi academia) la exigencia que les hice de que me pagaran algo más por hora, como condición sine qua non (más o menos) para aceptar su propuesta para dar un curso de español comercial aquí, en el pueblo? Serían 100 € más que servirían para pagarle a Carla para que cuide a mis hijos mientras yo voy a dar las clases (18:30) y Paulo llega del trabajo (19:00; antes, a 140 km/h). Su trabajo ideal, dice ella, normalmente contratada como señora de la limpieza. Y menos estrés para nosotros, con lo que eso supone para la armonía familiar. Seguiremos informando.
Ella habló… y se hizo la luz Miércoles, 24 Septiembre, 2008
Posted by aliycia in Fiel, Independiente, PC-adicta, Profesora, Trabajadora.14 comments
Para rechazar no una, sino varias ofertas para trabajar cerquita y en lo que te gusta, cuando el saldo de tu cuenta no llega a 20 euros y son prestados, y así llevas muchos meses, hay que estar hecho de una madera especial. O tener la fe que yo tenía en la palabra que me dio mi jefa a finales de julio.
Hoy, por fin, esa promesa se ha materializado bajo la forma una propuesta que encaja a la perfección con mi personalidad, mi proyecto de vida y la felicidad de mi familia.
A los 39 años de edad estoy a punto de firmar el primer contrato de mi vida. Me la he pasado de becaria (ah, aquellos tiempos en que Hacienda y yo nos ignorábamos mutuamente) o autónoma (sufrida jornalera de la investigación y/o la enseñanza).
Si no fuera una chica fina y educada, diría a voz en grito que casi me corro ante la idea de cobrar todos los meses una cantidad fija, no importan las clases que dé, y, encima, recibir dos pagas extra, que pienso gozar hasta el último euro a la salud de tantos años de contención y vacaciones en casa.
De momento, se trata de un part-time, yo no pretendía otra cosa. Necesito tiempo para mí y para mis hijos. Y para trabajitos-extra (traducciones, mini-cursos en otras academias, etc.). Para estudiar, para pensar, para poder actualizar mi blog o ir al gimnasio. Lo bueno es que me hacen fija, tendré un horario flexible (yesss!!!) y, horas lectivas aparte, con el portátil de la empresa puedo trabajar desde donde quiera, mi casa, una biblioteca o la terracita de un bar con internet. Me han asignado una sala de aulas sólo para mí en el edificio nuevo, con mi propia pizarra interactiva y espacio y hardware suficiente como para montar allí mi despacho. Seré mi propia jefa en muchos aspectos y tomaré decisiones que también afectarán a la sucursal de Lisboa. Tendré formación gratis en Internet y software multimedia, temas que me apasionan, y espero acabar siendo quien lleve el el e-learning de la empresa, lo que me convertirá en un valor en alza en el mercado de trabajo, pese a mi “avanzada” edad.
Y aunque no llegue con todo eso a la categoría de mileurista, un privilegio aquí inalcanzable para muchos, yo me siento como si me hubiera tocado el premio gordo de la lotería. Se va a notar un montón en nuestro nivel de vida. Va a facilitarlo todo.
Aparte de que hay cosas que el dinero no puede pagar. Mis compañeras de inglés, por ejemplo, cobran 250 euros más de lo que me han ofrecido a mí, pero, a cambio, han renunciado a la vida familiar. Como tienen jornada completa, se pasan la vida en la academia, dando clase, casi no ven a sus hijos o sus parejas, y no saben lo que es tener tiempo libre.
En resumen, que TENGO que firmar ese contrato. Lo tengo claro. La única duda que me queda es si yo seré la parte contratante de la primera parte o la parte contratante de la segunda parte…
Ángeles de la guarda Lunes, 22 Septiembre, 2008
Posted by aliycia in Afortunada, Amada, Curiosa, Espiritual, Sevillana, Ávida lectora.15 comments
Cualquiera que tenga Internet, habrá vivido la experiencia de meterse en un buscador e ir saltando de enlace en enlace, sin saber bien a dónde iría a parar. Hoy me ha pasado eso al querer confirmar el día de la semana en que nací. Domingo. Ese dato me llevó a una página donde se decía que el protector de las personas nacidas en ese día, era el arcángel San Miguel. Mi curiosidad se activó y me puse a leer la definición de arcángel. Los arcángeles habrían sido seres humanos pertenecientes a una corriente evolutiva distinta de la nuestra, humanos en una encarnación previa de la Tierra, hoy dedicados a diferentes misiones. Leí que eran siete y que formaban la guardia celestial que rodea el trono de Dios.
Siete. Eso me hizo recordar algo escuchado en las pocas clases de religión que tuve en mi infancia: que al principio había ocho arcángeles, pero uno de ellos lideró (y perdió) una rebelión contra Dios. El ángel caído: Lucifer.
Me asaltó una vieja duda. En el Parque de Maria Luisa de Sevilla hay un conjunto escultórico dedicado a Bécquer donde aparece un ángel negro, tumbado y con el ala rota. Lo recuerdo perfectamente porque dibujé ese monumento, con todo detalle, cuando estaba en 1º de BUP. Por entonces se decía que ese ángel era la única escultura del mundo dedicada al demonio, pero yo nunca había entendido bien qué hacía ese personaje en medio de una alegoría sobre el amor.
Efestiviwonder. Ni era el demonio, ni hubiera sido la única representación escultórica suya en Europa, ni de España (al parecer, hay una en Madrid). El ángel caído, en este caso, era un Cupido con el ala rota, representando el amor herido, en contraposición al angelote que aparece al otro lado, lanzando sus flechas a las tres figuras femeninas que simbolizan los estados del amor.
De vuelta al Arcángel San Miguel, se le menciona en todas partes como el que le plantó cara a Lucifer y sus seguidores, un tercio de los ángeles, y dirigió el ejército que acabó venciéndolos y arrojándolos a los abismos. Miguel, el guerrero, el pacificador, simboliza la conciencia y la razón venciendo a las tinieblas, la posibilidad de llegar a la verdad si vencemos nuestros miedos.
Se concluye que debemos invocar a este Arcángel cuando queremos protección contra peligros físicos y todo tipo de maldad. Nos dará fuerzas para sobrellevar los tiempos difíciles y puede ayudarnos a superarnos a nosotros mismos. También nos apoyará cuando nos sintamos solos, tristes o necesitemos ayuda espiritual.
Boquiabierta me quedo. Curiosas las características del que se supone que es mi protector desde el día en que nací. Creer o no creer, that’s the question. Yo elijo creer y digo que, conmigo, está haciendo un gran trabajo.
Pero más curioso aún es que los dos hombres que llevan tantos años (10 y 22) preocupándose por mí, queriéndome y enseñándome a ser mejor persona, incluso en la distancia, compartan el mismo nombre, aunque en diferentes idiomas. El del arcángel.
¿Qué he hecho yo…? Miércoles, 17 Septiembre, 2008
Posted by aliycia in Amada, Buena amiga, Carnal, Idealista.16 comments
Hoy he asistido a un pequeño milagro: las tres vidas paralelas, de las que alguna vez he hablado, de repente, lograron entrecruzarse.
En medio de mi rutina familiar y laboral, se fueron colando reencuentros muy ansiados, confesiones sorprendentes y propuestas tentadoras.
A todas dije “sí”. Incluso a las indecentes.
Y me llovieron besos, risas, palabras dulces, entrega, caricias en la piel y en el corazón.
Hoy ha sido un día irrepetible, inolvidable. Me siento la mujer rarita más feliz del mundo.
Me voy a la cama (de nuevo) con una sonrisa de oreja a oreja y la cabecita en las nubes.
Y con la eterna duda: “¿Qué he hecho yo para merecer esta suerte, conocer a estos hombres que han crecido conmigo, que tanto me han dado y me dan, incluso cuando no están a mi lado, cuando no han sido los elegidos?”
Porque, insisto, eso es lo malo, lo injusto: que hay que elegir.
Vuelo 80>70>60 Lunes, 15 Septiembre, 2008
Posted by aliycia in Divertida, Optimista, Rellenita.10 comments
Buenos días, Señores Blogueros:
En nombre de Ali y Compañía les damos la bienvenida a bordo de este vuelo con destino a los 60. Les informamos que ya hemos conseguido dejar atrás los 80 y que continuamos nuestro viaje por los 70, sin pausa, pero sin prisa. La duración estimada del descenso será de entre doce y dieciocho meses. Esperamos que disfruten acompañándonos en esta aventura.
Les recordamos que, para evitar posibles interferencias en la débil voluntad de la comandante, no están permitidas las
referencias a comidas apetitosas e hipercalóricas. Los teléfonos móviles y el Messenger deberán permanecer desconectados si lo que se pretende es entablar una conversación en la que entren palabras como “talla 36″, “bikini”, “flacidez” o “celulitis”.
A quienes no se encuentren interesados en el informe de progreso de esta cuenta atrás, se les recuerda que este blog dispone de varias salidas de emergencia, debidamente señalizadas: en la parte superior, en la columna de la derecha y en la barra inferior. En caso de duda, les recomendamos la visita a la sección “Almas gemelas”.
Todo visitante decidido a participar activamente en esta aventura deberá tomar la precaución de abrocharse el cinturón e ir ajustándolo a medida que nos aproximemos a nuestro destino. Para más información, por favor, lean las entradas clasificadas en la categoría de “Rellenita”.
Muchas gracias por su atención.
Soy una cuentista Viernes, 12 Septiembre, 2008
Posted by aliycia in Creativa, Divertida, Madre, Trabajadora.6 comments
No sé si ya os lo he dicho, pero una de las cosas que más me repatean es la monotonía. Repetir siempre lo mismo, siempre lo mismo, siempre lo mismo…
Ya de pequeña, me gustaba ir cambiando el camino que hacía para llegar al cole. Estaba a sólo unos minutos, pero, unos días me iba por una acera, otros, por la otra; directamente hacia la avenida, o bien, dando un rodeo por la plaza y pasando junto al quiosco de las chucherías.
Y así intento hacer siempre con todo. Es más, sigo sintiendo cosquillitas en el estómago cuando soy consciente de que estoy haciendo algo nuevo, algo que nunca había probado o a lo que no me había atrevido. Últimamente me pasa mucho y es una buena señal. Me siento viva cuando logro escaparme de esa zona cómoda en que todos nos acabamos instalando, dejándonos llevar por lo de que más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer. La de la rutina.
La sensación de bienestar se puede producir simplemente por haberme arriesgado por fin a coger con el coche por esa calle que nunca he tenido ni idea de a dónde va. Por haberme comprometido a dar un curso de un tema que no he tocado nunca. Por haber sido capaz de dar un primer paso para entablar una amistad con un semidesconocido. O por haber dicho sí a algo que nunca me había planteado.
Hoy es uno de esos días en que he hecho algo por primera vez. Algo que buscaba hace tiempo, pero que nunca había cuajado. Esta vez, en lugar de ofrecerme y esperar que surgiera la ocasión, decidí probar de otra forma: Mire, quiero hacerlo y hacerlo ya, mañana mismo. Eso fue ayer. Y esta mañana ha ido como lo había imaginado. O mejor. Estupendamente.
Una vez más, queda, para mí comprobado que la sensación de éxito profesional de una persona no se mide en dinero o cosas materiales, sino en volumen de placer; el que obtiene realizando su trabajo. Pero es que, además, trabajar en lo que te gusta, puede y suele convertirse en un negocio de lo más rentable. Económica y psicológicamente.
Yo, ahora mismo, estoy contentísima, porque parece que ya le voy cogiendo el truco a esto de sacarle partido financiero a las cosas que me apasionan. Que haría (y hago) sin creerme todavía que, encima de que me lo paso pipa, me van a pagar por ello… Esta semana tengo sobre la mesa varias ofertas para dar clases, hacer traducciones y pasarme el día trasteando con ordenadores. Estoy que me salgo.
Volviendo a la experiencia de hoy, me hacía tanta ilusión y ha ido tan bien que voy a tener que actualizar mi currículum de nuevo. Finalmente me siento capaz de ejercer (también) de algo que siempre me he sentido por dentro: una rollista, una cuentista, una teatrera, una persona capaz de activar los sentimientos y la imaginación de los demás haciendo uso de las palabras.
Atrás queda mi largo periplo amateur. Esto ya va en serio. He tomado la alternativa en público y me siento genial. ¡Ya soy una cuentacuentos de verdad! Estoy deseando repetir. La ocasión surgirá, lo sé. Lo presiento.
De momento, me he estrenado ante una audiencia formada por niños de cuatro años de edad, con la versión portuguesa de uno de los cuentos preferidos de Alex, al que leo todas las noches antes de que se vaya a la cama (también a Inés; libros de una bebeteca cercana, de la que, por supuesto, mi peque ya tiene el carnet de “lectora”).
Se trata de una historia divertidísima, como todas las de Juan y su hermanita Tolola (incomprensible traducción “a la española” de “Charlie y Lola”, los nombres originales). En este caso, hay un tercer protagonista: un perrito llamado Chispas (“Sizzles”, para nosotros) “¿O son dos?” Muy recomendable, como toda la colección, la serie de dibujos animados y su pegadiza melodía.
Doña Inés, la "cabellera" andante Miércoles, 10 Septiembre, 2008
Posted by aliycia in Despistada, Divertida, Madre.7 comments
-¿Has visto mi hijo lo listo que es? Tiene 7 meses y ya anda. – “Pos” más listo es el mío, que tiene 16 años y aún lo tengo que llevar en brazos.
-¿Cómo está tu nene? – Hace ya más de tres meses que echó a andar.-¡Pues no tiene que estar ya lejos!
- Carlos, ¿puedes conjugar el verbo andar? – Yo… ando…tú…andas…él anda…nosotros… – Más deprisa. – Nosotros corremos, vosotros corréis, ellos corren…
Y este castigo, diréis vosotros, ¿a cuento de qué? De que, desde el pasado lunes 8 de Septiembre de 2008, mi niña no se limita a dar unos tímidos y temblorosos pasitos. Tras una semana rodeada de diez niños mayores que ella, se ha dicho a sí misma que es mucha mujer para seguir arrastrándose por el suelo, con la cara a la altura del culo de los demás. Así que ya es oficial: Inés ya anda. Con trece meses y pico, igual que el hermano. Comienza una nueva etapa. Y un nuevo calvario.
Cuando el niño empieza a dar sus primeros pasitos, de repente, se convierte en un auténtico suicida, debido a su afición por los deportes de riesgo. Una de las modalidades preferidas el el “esquinning”, que consiste en lanzarse de cabeza contra todas las esquinas. Por no hablar del “tresilling”, consistente en subirse al tresillo y tirarse de morros contra la mesa… Y el más peligroso: el “telefunking”, que básicamente consiste en correr hacia el televisor y empotrarse contra la pantalla. Sin ir más lejos, el otro día hubo un niño que se lanzó contra “Los desayunos de Antena 3″ y se comió tres churros de la presentadora. Bueno, con deciros que, para que no se hagan daño, los padres tienen que acolchar las mesas, las puertas y las esquinas de toda la casa. Al final, más que en una casa parece que viven en un psiquiátrico. – Oye, ¿por qué no acolchamos directamente al crío?, preguntó un papá – ¡Y una leche, dijo la madre, que yo he parido a un niño, no al muñeco de Michelín!
Pero volviendo a las manías suicidas, también les da por abrirlo todo: los cajones, las ventanas, la cabeza… Es tal el miedo que te da, que acabas poniendo cerrojos por todos lados: es más difícil salir de tu casa que escaparse de una prisión de alta seguridad.
¿Y la comida, qué? Otro peligro. Tú les intentas dar la papilla y el nene… que “pa’ tu padre” (o tu madre). Y , sin embargo, como dejes el jabón a su alcance estás perdido… Que digo yo, que los fabricantes deberían tener esto en cuenta y hacer potitos con sabor a lavavajillas: “Compota de Fairy”. Me imagino el eslogan… “Dos en uno: les alimenta y les lava el estómago”.
¿Y lo de meterse cosas en la nariz? Otro peligro. Me pregunto: ¿cómo puede nadie encontrar placer en meterse algo por la nariz…? Quitando a Maradona, claro… Me estoy refiriendo a meterse canicas, monedas… Bueno, es que lo de comerse monedas es una obsesión. Sólo falta que en los ojos les aparezcan las cerezas para ser una máquina tragaperras. Y luego lo llevas a urgencias, lo miran por los rayos X, y el médico te dice: “Usted no tiene un bebé, usted tiene el BBV”. Al final siempre te mandan que les des un laxante y que esperes a que lo expulse. Y tú todo el día persiguiéndolo con el orinal. Vamos que estás más pendiente de la devolución del niño que de la de Hacienda. Es en esa época cuando descubres que el dinero es una mierda. Y es que no puedes perderles un segundo de vista. Yo estoy tan bsesionado, que el otro día llegué al trabajo y le limpié las manos a mi jefe con una toallita. Aunque esto ha sido siempre igual, mi padre dice que, de pequeño, yo también me tragaba monedas, y aquí estoy. Y eso que las de mi época eran mucho más peligrosas: ¡salía Franco!”
El motivo de dejar esto por escrito es porque sé que, más tarde o más temprano, todo el mundo me lo va a preguntar: ¿con qué edad empezó a andar la niña? El pediatra, la educadora, las enfermeras, alguna tía lejana, las vecinas… Y yo, en esos casos, ante la duda, siempre hago lo mismo: vengo al blog y confirmo la fecha. Si no, ¿de qué me iba yo a acordar de cuándo les salió el primer diente o dejaron la teta mis hijos, con la mala cabeza que tengo? Si hasta tengo registrada la última noche en que me quedé “preñá”…
¡Y aún hay gente no me cree cuando digo que lo de tener un blog es terapéutico, entretenido, económico y muy práctico!
Desplegando las alas Miércoles, 10 Septiembre, 2008
Posted by aliycia in Madre, Mujer, Trabajadora.7 comments
Tres y media de la mañana. Y yo, trabajando. Llevo varios días a tope, poniéndome al día mientras mis niños están en el “cole” o en su cama. Preparándome para mi reincorporación al trabajo, estudiando para mi curso on-line, haciendo alguna que otra traducción y llevando mi casa, que no es poco.
Ya me iba a dormir cuando, de repente… ¡oh!… ¡SORPRESA!
¡OLE, OLE Y OLEEEEEE!
Acabo de recuperar de un plumazo unos cuantos años de mi vida futura, mi libertad, mi carrera, mi independencia económica, mi vida social y sexual.
Y nadie despierto a quien contárselo…
Así que aquí estoy, tecleando a los cuatro vientos que ya pasó el susto, que habría seguido adelante, pese a todo, si así lo hubiera dictado el destino; que habría querido con locura a ese posible bebé y lo hubiera dado todo por él; pero que le doy las gracias al Cielo por dejarlo para mejor ocasión y permitirme desplegar de nuevo las alas…
Las de mi Ausonia Noche.
Curiosidad Viernes, 5 Septiembre, 2008
Posted by aliycia in Buena amiga, Divertida, Protestona.5 comments
Cuando se alcanza un número redondo en el blog, ¿qué pasa? ¿WordPress te regala algo?, ¿se organiza una fiesta o qué? Lo digo por las 40.000 visitas, que están a punto de caer (gracias, gracias, gracias…)
Qué curioso, porque a ALGUIEN por ahí también le van a caer (nada más y nada menos que) 40 en un par de días, jejejeje…
Aquí van las velas. A soplaaaaaaaaaaar:
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
¿Ves? por eso te digo que dejes de una vez (de nuevo) el tabaco… Jo, qué tos… Ni 10 has apagaoooo….. Da igual ¡¡Felicidades!!
PD: Que digo yo, que pa’ celebrarlo te podrías afeitar esa HORRIBLE perilla que te hace parecer tan mayor, ¿no?… Como ves, hay gente que no cambia con los años… (en lo de pesá, digo… jajajaja)
Échale la culpa a mi ADN, cariño Jueves, 4 Septiembre, 2008
Posted by aliycia in Esposa, Mujer, Protestona.4 comments
Retiro lo dicho, chicas. Si te toca un chico con cierto gen, por lo visto no hay nada que hacer. Él no tiene la culpa. Es infiel porque la naturaleza lo ha hecho así.
Los genes abocan a dos de cada cinco hombres al fracaso matrimonial y al divorcio
Si su matrimonio o su relación sentimental ha fracasado puede que parte de la culpa sea de sus genes o los de su novio o marido. Así lo ha demostrado un estudio del Instituto Karolinska de Estocolmo que ha demostrado que la existencia o no de un determinado gen en el hombre puede llegar a ser un factor importante a la hora de determinar el éxito o el fracaso de sus relaciones sentimentales estables.
Según los investigadores, dos de cada cinco varones poseen este gen, que también parece condicionar la predisposición de los hombres para contraer matrimonio o vivir con su pareja sin pasar por la vicaría.
(…) es sorprendente por tratarse de la primera vez que la ciencia demuestra un vínculo directo entre los genes de un hombre y su aptitud para la monogamia o para las relaciones sentimentales estables.
Está claro que el estudio lo ha hecho un hombre, un tal Dr. Wallum, responsable de que “el estudio se haya centrado en varones” (no fuéramos a liarla). Supongo que el siguiente paso será buscar en las mujeres el gen que las predispone inevitablemente a desarrollar cuernos en la frente… ¡¡Manda güevos!!
Matrimonio, amor y sexo Miércoles, 3 Septiembre, 2008
Posted by aliycia in Esposa, Independiente, No celosa.23 comments
Hojeo un libro de Lauro Trevisan llamado “Como usar o seu poder para qualquer coisa”. Me detengo en un capítulo que invita a la reflexión y del que extraigo, traduzco y reinterpreto libremente algunas frases. Me encantaría leer algún comentario, a favor o en contra. Yo coincido con la visión del autor.
Debido a ciertos arcaísmos tradicionales, la mayoría de las personas considera el sexo como la base de la vida en pareja. Este equívoco tiene consecuencias desastrosas.
Primera: Si no hay sexo, no hay matrimonio. Resultado: separación. Segunda: El sexo fuera del matrimonio es motivo de divorcio. Hasta las leyes civiles caen en este error.No hay ninguna ceremonia matrimonial, religiosa o civil, que haga que los novios declaren: “Prometo hacer el amor sólo contigo el resto de mi vida”. Lo que los novios prometen es amarse toda la vida, en la salud y la enfermedad, en la riqueza y la pobreza.
El matrimonio es amor, el sexo es sexo. El matrimonio es un modo de vida, el sexo es algo circunstancial.
El matrimonio con amor y sexo es maravilloso, por supuesto. Ahí, el sexo implica la intimidad máxima, un enorme bienestar físico y psíquico, plenitud. Pero existe el matrimonio con sexo, el matrimonio sin sexo y el sexo sin matrimonio.
Y si dos lo quieren, los tres pueden funcionar.
Lo que no existe nunca es el matrimonio sin amor. Por eso, todo lo que va contra el amor, va contra el matrimonio: el odio, los celos, la agresividad, la falta de respeto, la violencia, la intolerancia, la frialdad, la falta de solidaridad, la desconfianza…
Otra de las creencias equivocadas, pero cultivada a lo largo del tiempo, es la de que el otro te pertenece. Muchos piensan que, al casarse, se vuelven propietarios del compañero. Esa mentalidad destruye el matrimonio, al haber poseedor y poseído, propietario y propiedad. El matrimonio no es una prisión o una jaula, aunque sea de oro.
En un matrimonio, los dos son seres individuales, independientes, dueños de sí mismos, protagonistas de su propia vida. Los dos. Lo que los une no es la posesión, sino el amor, que es libre por naturaleza. No existe amor si no existe libertad. La libertad es la condición básica para que el amor pueda crecer y desarrollarse. La libertad permite la existencia de espacios para la evolución, la creatividad, el crecimiento y la expasión del amor.
Si, con libertad, la vida conyugal se deteriora, es probable que hubiera acabado deteriorándose de todos modos, porque la libertad es un bien, no algo perjudicial en sí mismo.
Sé que este tema es muy polémico. Yo no tengo ningún sentido de la propiedad en relación a mi pareja (ni lo admito), por eso, consideraría absurdo que se me exigieran ciertas cosas. El ejemplo más clásico: la fidelidad sexual. Otra cosa es que yo, libremente, ame y me sienta amada y, por eso, evite caer en tentaciones que podrían herir a la persona a la que quiero.
En cuanto a lo que espero del otro, seré sincera: si mi marido está trabajando lejos de casa, me llama y me dice que ha tenido un día durísimo y que con gusto contrataría los servicios de una profesional, para que le diera un masaje “completo” y poder después dormir como un bebé, lo único que yo le diría es “Por mí, adelante. No hay problema”. Y seguiría haciendo lo que estaba haciendo hasta ese momento. Sería algo que no afectaría a mi amor por él o al que él tiene por mí. Sería sexo. Nada más. Y su cuerpo, sus reacciones químicas internas, sus sudores o sus gemidos no son propiedad mía. Son suyos y sólo suyos. Un encuentro sin consecuencias no mermaría la confianza que me merece, ni se cargaría mi seguridad como mujer, pese a que es probable que esa chica tuviera mejor cuerpo y fuera más joven que yo. No perdería el tiempo comiéndome el coco con eso, obsesionándome con mi celulitis o preguntándome si mis michelines le resultarían repulsivos después de aquello. Sería ridículo.
Lo que ya no me parecería bien, por ejemplo, es que le tirara los tejos a una amiga mía, ya fuera a escondidas o delante de mis narices, porque me estaría traicionando y faltándome al respeto. Pero admito que el matrimonio pueda funcionar entre personas más abiertas a las que le guste practicar el intercambio de parejas; siendo algo acordado, no impuesto, y no habiendo nada que ocultar, no considero que haya infidelidad, ni merma alguna del amor.
En fin, el tema daría para mucho y, pese a las apariencias, no es precisamente de mis preferidos. Me es algo ajeno.
Otra condición indispensable para que un matrimonio sea feliz, es que los dos se amen, ante todo, a sí mismos. Porque no le puedes dar al otro algo que no tienes. Lo mejor que puedes hacer por tu compañero es amarte plenamente: ser amor y emitir amor, ser feliz y contagiar tu felicidad.
Si te amas, si te mantienes alegre, no sufrirás depresiones. Si te consigues mantener feliz pese a las contrariedades, tu felicidad interior será el antídoto contra el odio, el resentimiento, la negatividad y el pesimismo que pueden ir surgiendo en el día a día.
Esto no es fácil. Muchas cosas nos alejan de ese estado ideal. Pero no hay que rendirse. También basta un gesto, algo bonito, un tema musical, un olor… para que nos elevemos de nuevo por encima de las miserias cotidianas y recuperemos la calma necesaria para poner el amor por delante de todo. Hay que intentar dar con la clave y no dejarnos ir abajo, no caer en la discusión de siempre, en la crítica, en la queja constante. Nuestra pareja pocas veces va a estar a la altura de ese ideal que casi todas tenemos en mente. Pero hay que elegir las batallas que queremos ganar para no desgastarnos sin conseguir nada. Las demás cosas en las que se pueda chocar, pues… paciencia.
La mejor estrategia: centrarnos en dar lo que queremos recibir y no verbalizar lo que nos diferencia, porque lo reforzaremos aún más (“un día me vas a dejar, lo sé”, “nunca me escuchas”, “somos tan diferentes que nunca nos entenderemos”…). La gente no suele ser consciente del poder de las palabras.
No le exijas amor al otro; exígetelo tú. El matrimonio no supone amar a uno, sino a dos.
En definitiva: Para que tu matrimonio funcione, lo mejor es que te ames tanto que reboses amor, generosidad, comprensión, buen humor, paciencia… Si el otro no responde del mismo modo, es porque no te ama, porque son otros los motivos que explican el que viva contigo: la costumbre, el miedo a la soledad o al qué dirán, los hijos, el deseo de no perder nivel de vida, el gusto por la comida casera, vete a saber.
Lo que hay que tener claro es que, si te ha demostrado una y otra vez que no te ama, da igual lo que tú desees, da igual que se comparta casa y cama o lo que digan los papeles: el matrimonio, la pareja, no existe. Y punto.
Como si la hubiera "parío" Martes, 2 Septiembre, 2008
Posted by aliycia in Madre.add a comment
Así pensaba yo que conocía a mi hija. La que me ha robado tantas horas de sueño, la que sólo yo conseguía, y con mucho esfuerzo, que se durmiera y me dejara al fin descansar un poquitín, o comer, o ir al baño..
La cuestión es la siguiente: En la clase de Inés hay doce críos…
Atención, pregunta: ¿Quién fue el PRIMER bebé en caer frito, que ni muñequito, ni nana, ni extraños, ni “bubú mamá” (=”mamá dónde estás“), ni ná?
Siestón del león directamente. Sin comentarios (porque no acabaría nunca).
Esto tiene algo bueno. Si lo único que me preocupaba de su adaptación a la guardería ha ido tan bien desde el primer día, ya es oficial:
SOY LIBREEEEEEEEE… (por lo menos, durante unas horitas al día, de lunes a viernes, once meses al año)
Dos de septiembre de dos mil ocho Martes, 2 Septiembre, 2008
Posted by aliycia in Madre, Optimista, Trabajadora.5 comments
Llegó el día esperado. Hoy mi hija ha ido por primera vez a la guardería, en el mismo jardín de infancia en el que Alex acaba de iniciar el segundo año de preescolar. Estoy sola en casa. Sin nadie en brazos o revolviéndolo todo; sin nadie bombardeándome con mil y una preguntas.
Llevo más de una hora intentando desconectar el dispositivo de alerta permanente que durante tantos meses ha estado trabajando 24 horas al día; ese que tanta tensión (mental y muscular) te provoca, pero que te permite adelantarte a una caída o velar el sueño de tus hijos incluso cuando parece que estás dormida.
Un día especial, porque no es sólo Inés quien comienza hoy una nueva aventura, llena de retos y oportunidades para crecer. También su madre, incapaz aún de centrarse en todo eso que estaba pendiente al margen de los niños, de la casa, de la familia. Poquito a poco…
No consigo quitarme de la cabeza uno de los momentos más emocionantes del día, cuando Inés se ha lanzado a dar sus primeros pasitos sola. Ella no lo sabe, pero esa muestra de valor la va a ayudar a ver el mundo desde una nueva perspectiva y a conseguir hacer cosas que ahora ni se imagina. Yo también me siento así, comenzando a dejar atrás la zona segura de lo conocido, para adentrarme en un terreno nuevo desde el punto de vista profesional que, aunque me asusta un poco, presiento que me va a traer la independencia económica y la satisfacción personal que busco hace tiempo.
Han sido muchos meses de preparación para este momento, pero al fin hemos llegado. No a la meta, sino al punto de partida. Con los ojos bien abiertos, con la capacidad de aprendizaje y de sorpresa intactas. Deseando meterle mano a las cosas (juguetes o cursos nuevos), salir de casa y hacer vida social (en el patio, en la academia). Con nuestros ratitos para descansar y recuperar fuerzas (siesta para dos; para ella, en la guarde, en una camita, nada de cunas, que eso es de “bebés”…; para mí, en casa, haciendo una pausa en medio del trabajo; ya ni me acuerdo de la última vez…).
Un buen día, este dos de septiembre. Un día importante. Un día inolvidable.
"En esta vida hay que morir varias veces para después renacer. Y las crisis, aunque atemorizan, nos sirven para cancelar una época e inaugurar otra".
Eugenio Trias, filósofo.