Hoy, toca limpieza Domingo, 26 Octubre, 2008
Posted by aliycia in Amada, Espiritual, Optimista, Ser humano.trackback
Esta semana he comenzado la rutinaria tarea de hacer limpieza en los armarios. Conviene hacerlo al menos un par de veces al año. Con el tiempo, he ido construyendo mi propio protocolo de actuación, basado en la experiencia. Hay una serie de reglas que sigo a rajatabla para obtener los mejores resultados. Al final, todo acaba clasificado dentro de uno de los siguientes grupos:
-
Para dar a instituciones de caridad (ropa pequeña de mis niños, ropa de adultos no usada en los últimos dos años)
-
Para guardar para alguien conocido (lo mismo, pero prendas especialmente bien conservadas, de calidad o con algo especial)
-
Para reparar (botones, cremalleras, dobladillos, manchas, agujeros…)
-
Para guardar para usarlo cuando cambie el tiempo de nuevo y haya que volver a hacer limpieza
-
Para guardar, porque puede ser necesario en el futuro (ropa de talla inadecuada; ropa de embarazada y ropita de bebé hecha a mano, para mí, toquemos madera, o para mis hermanos, si se deciden a hacerme tía…)
-
Para colgar y empezar a usar
Lo que sobra, es para tirarlo a la basura. Suele ser muy poco y tiene que estar más que justificado. Creo firmemente en el reciclaje y me pesa en la conciencia generar basura inútil. Roza lo inmoral.
Me siento satisfecha cuando, al final de todo ese proceso, el armario queda ordenadito y cuelgan de la barra un buen puñado de perchas vacías. Pronto estarán ocupadas por prendas nuevas, más acordes con nuestro nuevo cuerpo y con nuestra nueva forma de vernos. Cargadas de una energía electrizante y contagiosa que nos ayudará a reafirmar la evolución vivida desde la última revisión de nuestro vestuario.
Mientras compruebo el largo de los pantalones de Alex, para ver lo que ya se le han quedado pequeños y nunca volverá a usar, me elevo a un nivel superior de pensamiento y reflexiono sobre otro tipo de limpieza que debemos hacer periódicamente.
Conviene airear nuestra alma de vez en cuando. Examinar todo lo que hemos ido acumulando dentro, como paso previo y necesario para hacerle hueco a personas, sentimientos y experiencias nuevas, más acordes con quien realmente SOMOS hoy. Algo que exige precisamente eso, preguntarnos quiénes somos, porque no es raro que nos quedemos colgados de una idea de nosotros mismos ya caduca, cuando todo a nuestro alrededor nos grita que hemos cambiado. Es imposible que seamos felices si no le hacemos frente a la presión ambiental, o de la costumbre, y asumimos de una vez nuestro nuevo YO. Debemos actuar siempre de acuerdo con nuestra verdadera esencia.
A ti, que me lees, te invito a ponerte manos a la obra. A abrir de par en par las puertas de tu corazón y a empezar a sacar todo lo que haya dentro, sin miedo de lo que puedas encontrar.
-
Habrá ideas caducas, recuerdos dolorosos, prejuicios sin sentido, pasiones venidas a menos, amistades degradadas, temores irracionales, suciedad mental de todo tipo. Si consigues quitarles las telarañas a esos sentimientos y hacer que te hagan vibrar de nuevo, hazlo. Si no, a la basura, sin pensarlo.
-
Para dar, todo bueno que tengas en abundancia y quieras compartir: alegría, ganas de vivir, sentido del humor, cariño, optimismo… Naturalmente, puedes seleccionar lo mejorcito de todo eso y reservarlo para alguien especial.
-
Para reparar, para curar: cardenales en las ilusiones, arañones en la autoestima, sueños fracturados…
-
Para guardar para el futuro: proyectos que te ilusionen, deseos a los que te niegues a renunciar aunque aún no sean factibles.
-
Para pasearte por la calle desde ahora mismo y sentirte el ser más “atractivo” de la tierra, todo lo que te convierta en un imán de cosas y personas buenas y en un modelo a seguir. Ropa interior hecha de caricias de la gente que te quiere, vestidos y pantalones que se abracen a tu cuerpo y te hagan sentir calorcito humano, abrigos que mantengan tu corazón y tu sensualidad bien caliente, paraguas que eviten que te cale el chaparrón diario de pesimismo ajeno. Y todo, todo, hecho en ese tejido mágico que hace aflorar al exterior toda nuestra belleza interior: un tejido precioso, llamado AMOR.
"En esta vida hay que morir varias veces para después renacer. Y las crisis, aunque atemorizan, nos sirven para cancelar una época e inaugurar otra".
Eugenio Trias, filósofo.
……….Jo que bonito Ali, en especial, la segunda parte de tu post!!!!!!!!!!!, genial la comparación de ambas realidades entre tu armario exterior y tu “armario interior”…a limpiar…Ufffff….tengo mucho trabajo…entonces…
Un besito.
Ali, cuanta razón tienes. Y que bueno es hacer esa limpieza, que creo que debería ser constante ya que quien SOMOS no es una fotografía de un momento sino que estamos en una evolución constante y por tanto siempre hemos de estar mirándonos y renovándonos por dentro y aceptando que lo que ayer nos parecía beneficioso y bueno para nosostros hoy puede no serlo.
Un beso, felicidades por tus últimos post, deduzco que tu también te estás planteando algunas cosas sobre qué ideas y huecos quedan en tu armario y cuales nuevos introduces…
Adela
Efestiviguonder… estoy en fase de reestructuración interna tras el inicio, el mes pasado, de una nueva vida. La vuelta al trabajo, el disponer de dinero propio, de tiempo para mí, el cambio físico, el gustarme más, las personas que han entrado en mi vida, todo ha hecho que sea necesario revisar lo que tengo y hacerle hueco a lo nuevo que ha llegado y que está por llegar.
No creo que sea posible hacerlo constantemente, porque la vida se articula en fases donde hay una cierta estabilidad y lo que tienes te basta y te sobra, aunque haya que estar siempre alerta para no acumular demasiada basurilla, claro.
Los últimos posts me están saliendo casi de un tirón y sin pensar demasiado. Es como si me los dictasen, no sé como explicarlo. Todo tiene que ver con una serie de vivencias que, en vocabulario New Age, están elevando la vibración de mi pensamiento. En cuanto la idea surge en mi cabeza tengo que sentarme a teclearla lo antes posible. Y te aseguro que no siempre es fácil encontrar ese tiempecito libre.
Me entiendes muy bien, Adela. Siento una gran conexión entre nosotras.
Un beso grande.
Me gusta el post, la decisión tan importante de poner orden en las emociones, la actitud positiva de aprovechar las posibilidades y desechar lo negativo, entre otras razones por pesada carga gratuita.
Y dar el paso de abrir el corazón, de limpiar telarañas, de sentirlo de verdad, de vivir el presente.
Salud.
qué casualidad !!!!…llevo semanas pensando en hacer esos dos tipos de limpieza…el del armario más que nada,el del corazón, a veces basta con dejarlo abierto y se va limpiando solo…
Thanks por tus post
Besos
[...] esto, porque ahora mismito estoy congelada, Llegó el tiempo del jersey. También lo escribo porque he vuelto a leer el magnífico post de Ali. Y sí, conviene limpiar armarios. En ello ando y encantada de conocerme, gracias. [...]