SOY UNA BOCAZAS “SEKSUARL” Martes, 5 Mayo, 2009
Posted by aliycia in Bocazas, Madre, Profesora, Sincera.trackback
Hora del baño. Bañera para dos. Inés, ya en el agua. Alex preparándose. El día ha sido largo. Se ha quedado conmigo en casa y la cantidad de preguntas por hora ha sido especialmente alta. Pero ninguna como las que se avecinan.
- Mamá, estas cositas de aquí, blanditas… cómo se llaman?
Opto por el nombre técnico:
- Se llaman testículos. (Aquí, “tomatinhos”). Son como dos bolitas.
- Aahh…
Continúo como si nada.
- Y… para qué sirven?
Y AHÍ, viene mi metedura de pata. En lugar de darle una explicación que encaje como una pieza más en el puzzle de la “Educación sexual para Alex”, construido poco a poco, adecuándose a su edad, doy un paso más. Y lo pago caro.
- En esas bolitas, cuando los niños ya son grandes, es donde están los bichitos que hacen que las mujeres tengan bebés.
Antes de acabar la frase, ya me estoy arrepintiendo de mis palabras. Preveo lo que viene a continuación:
- Y cómo pasan los bichitos a la barriga de la mamá?
Aunque sin convicción, hago un intento desesperado de mantener la versión oficial :
- Pasan… cuando los papás y las mamás se dan besitos.
Rápidamente, le doy un abrazo y cambio precipitadamente de conversación. Él, que dice que soy el amor de su vida y que quiere casarse conmigo, me da entonces un beso picarón. Yo le digo:
- Tranqui, que lo de los bichitos es cuando seas mayor… Y con tu novia, no con tu mamá… (de los preservativos, hablaremos otro día…)
Estoy preocupada. Hace unos meses, mi respuesta, aún colaba. Pero Alex es listo como el hambre. De momento, no ha dicho nada. Pronto empezará “Y cómo suben hasta la boca?” “Pasan por el estómago?” “Y por el corazón?” “Van por la sangre?” Me volverá loca hasta que ya no pueda más y explote y decida contarle la verdad. Algo que preferíría retrasar un poco. Que luego, los niños, en el cole, lo largan todo. No quiero que sepa más de la cuenta antes de tiempo. En lo de sexo, pero también en lo de la Navidad, el Pai Natal, los Reyes… Que se mantenga inocente mientras sea posible. Y que no sea él quien le abra los ojos a otros niños.
En fin… ya se me ocurrirá algo. Una versión a medio camino entre la vigente y la tenía preparada para los 8 o 9 años.
Ayyy… qué rápido crecen!
"En esta vida hay que morir varias veces para después renacer. Y las crisis, aunque atemorizan, nos sirven para cancelar una época e inaugurar otra".
Eugenio Trias, filósofo.
En esos casos, cuando lo veas venir, mejor decir:
“lo siento, no hago declaraciones, para cualquier duda, ruego o pregunta consulten con mis abogados”.
PD. Mamá, mamá ¿Qué es un abogado?
que digo yo … que seguro que no sabrá más de la cuenta antes de tiempo, que seguro que lo sabrá justo a tiempo y luego lo olvidará y lo volverá a recordar justo a tiempo … así más o menos funcionamos … y Alex, que es listo lo sabe, sino no preguntaría …. antes nos creíamos lo de las cigüe~as…. pero no por mucho tiempo.
y sigo diciendo…. que alguno tendrá que ser el primero en contarselo a los demás …..
pero claro, es que mi enanito aún no pregunta …de momento se contenta con jugar al esconder …. y se parte de risa cuando le pillo. A veces se esconde cerrando los ojos !!! .. jajajajaja
muchos besos desde esta cuidad con una temperatura ambiental tipo octubre …
Eso me recuerda un post reciente sobre el tema hijos y sexo que escribí. Sinceramente soy de la opinión de llamar a las cosas por su nombre y explicarlas con la mayor naturalidad adaptada a la edad del niño. Me recuerda un día en que mi hijo me hizo una pregunta muy directa sobre sexo y le respondí que cuando estuviera preparado hablariamos del tema. El muy listo, me dijo que si preguntaba era porque estaba preparado para escucharme… y realmente, aunque no dijo con esa intención, pensé que cuando uno pregunta es porque siente la curiosidad y necesita respuesta y por tanto se las doy hasta el punto que ellos las piden.
Muchos besos, Aly,
Yo creo que la inocencia no tiene nada que ver con saber la verdad de las cosas. La inocencia está en creer en lo que dices o le dicen. Y esa la perdemos precisamente y paradógicamente cuando descubrimos que los mayores y los que nos rodean nos mienten. Yo a mi hija nunca tuve reparos de decirle la verdad, desde pequeñita y al contrario de lo que te va a pasar a ti, inmediatamente lo olvidaba porque su inteligencia no encontraba en mis palabras mentiras que descubrir o encajar con encaje dentro de una lógica correcta. Y ahora con quince años hasta se hace la tonta delante de sus amigos y dice no saber lo que desde pequeñita sabe. Así que no temas la próxima vez que te surja la acasión.
No estoy de acuerdo, Amy. No se trata de mentir, se trata de ir desvelando la verdad poco a poco. En el momento adecuado. Es un error contarles más de lo que te piden, adelantarse.
Pienso ahora el la “terrible mentira” de los Reyes Magos. Mis padres supieron explicarme, llegado el momento, lo bonito que era que yo guardara el secreto, para que mi hermano más pequeño mantuviera esa ilusión tan bonita. Y fue precioso ver sus reacciones unos años más. Cuando él se hizo mayor, no nos acusó de mentirosos, sino que le gustó jugar a ser él mismo un Rey Mago para mis padres, cambiar de papeles. Mi madre sigue esperando ese día con la ilusión de una cría. Porque lo que nos regalamos no tiene demasiado valor económico, pero sí mucho de cariño, de sorpresa. De tiempo dedicado a esa persona para elegir el regalo perfecto (hacemos el amigo invisible: le regalamos sólo a una persona de la familia; niños aparte).
Sabes lo que no soporto yo? Ver a los niños con sus padres comprando regalos en Navidades. Puro consumismo, interés… Eso sí que es cargarse la inocencia.
Volviendo al sexo, nunca me verás hablarle a mi hijo de la cigüeña o cosas parecidas. Estuvo en mis ecografías. Sabe que él nació de cesárea y su hermana en un parto normal. Se lo he contado y le gusta que se lo cuente de nuevo, de vez en cuando.
Claro que no le cuento todo. Aún. Que le hablo embelleciendo la realidad. Pero tampoco le cuento todo cuando, por un descuido mío, ve alguna escena violenta en el telediario. Prefiero no informarle a las claras de que hay maltratadores, asesinos, violadores de niños, gente vil… Sólo lo justo para que tenga cuidado. Para qué entrar en detalles? Para que se vuelva un niño miedoso, para provocarle pesadillas? Si lo que ve es una escena de sexo, le doy una explicación que no se aleja de la verdad, pero que adapto a su edad, faltaría más.
Soy muy sincera. Pero soy madre y sé la cola psicológica que puede traer un trauma infantil. Todos hemos visto algo que no deberíamos haber visto, cuando éramos pequeños. Y que nunca logramos borrar, pasen los años que pasen. Si para evitar eso, tengo que enmascarar la verdad por unos años, dulcificarla, lo haré sin complejo alguno de culpa. Y no creo que me pase eso que dices (suena a amenaza). Estoy segura de que mis hijos serán lo suficientemente inteligentes como para comprender por qué lo hice, como yo comprendo por qué lo hicieron mis padres. Es más, se lo agradezco con toda mi alma.
No le tengo miedo a las preguntas de mis hijos. Sean las que sean. Le tengo miedo a los dos extremos: la sobreprotección, por un lado, y el tratar a los niños como adultos, cuando no lo son. Ni tan frágiles, ni tan capaces de entenderlo todo y que no les haga daño.
Por otra parte, una niña, no es un niño. Recuerdo que, en 4º de EGB había un chico en mi clase que hablaba del sexo de una forma sucia, por él supimos cosas que prefería no haber sabido de esa forma. Él no era consciente de ello, claro. Reproducía cosas que había visto y oído. Asociaba eso a la masculinidad. Cuando di el taller a niños de esa edad, había 3 o 4 así. Y otros, más inocentes, que entraban en esa onda para no ser tratados como unos “críos”. Debo preparar a mi hijo para que sepa enfrentarse a eso, responder adecuadamente o hacer como tu hija. Pero el contexto no será el mismo. La presión será mucho mayor por ser un chico.
Naturalidad y sentido común, es mi única receta al respective …
Ya sabes lo que se dice: “El sentido común es el menos común de los sentidos” ;D
Mujer Ali, tú has mentido sin duda, le has dicho que los bebés vienen porque dos personas que se aman se dan besitos. Y eso es una mentira.
Tú etiquetas como “mentira” a mi forma de explicarle a un niño de 5 años que un hijo debe ser deseado, fruto de un acto de amor, como lo fueron él y su hermana. A su edad, eso se traduce en que una pareja de adultos se abrace, se bese, se ame. Llegará el momento de hablarle de la fisiología del acto en sí y de explicarle que una mujer se puede quedar embarazada echando un polvo ocasional. También que hay formas de evitar que el sexo, que es algo positivo, tenga consecuencias indeseadas.
Te repito que la inocencia se pierde cuando descubres que los demás se han aprovechado de tu capacidad de creer para mentirte.
No se aplica a este caso. Creo que te estás dejando llevar por tu experiencia. La mía es muy diferente.
Y ahí has perdido toda inocencia, otro gallo nos cantaría si en vez de aprovechar esa inocencia de los niños para dar rienda suelta a nuestras propias fantasías y convertirlas durante el tiempo que dura el aislamiento social del niño en realidad, la aprovecháramos para contarles la verdad que ellos nos van pidiendo.
No sé que tiene que ver el aprovecharse de la inocencia de un niño, con ir contándole la verdad de modo dosificado, siendo consciente de que, al mismo tiempo, le estás transmitiendo tus valores. Otra cosa es que tus valores sean diferentes a los míos. Pero eso no significa que los míos sean peores, que es lo que transmiten tus palabras . Lo que no existe nunca es objetividad. Somos humanos, somos subjetivos. Si eres de izquierdas transmitirás una visión del mundo (sexo incluido) diferente que si eres conservador y practicante de la religión Católica, por ejemplo.
Como comprederás nunca conté a mi hija más de lo que ella me pidió, pero cuando evidentemente hay un momento en que ellos te preguntan sobre cómo vienen los niños y yo se lo expliqué sin mayor problema. Porque el sexo no tiene mayor problema.
No entiendo por qué piensas que yo pienso diferente en este punto
Tal cual se lo conté, tal cual lo olvidó porque era pequeña y realmente si no les mientes tampoco insisten en el tema porque se les escapa de las manos, pero sí que hubo algo que sembré verdad y confianza. Cada niño es un mundo. Mi unión con mi hijo es total. Soy su amor, su diosa, su mundo,
y te aseguro que NUNCA olvidará lo que le diga. Recuerda todo. Incluso cosas que le conté cuando empezaba a hablar. Su complejo de Edipo es tan grande que considera a su padre el enemigo. Quiere a su hermana, pero cuando es más feliz es cuando estamos los dos solos. Tiene en el frigorífico lo que él dice que es una multa a Paulo por haberme besado y donde se le prohibe dar o recibir amor de mi parte. Cómo voy a contarle con pelos y señales cómo “le hicimos”? Sería reconocer que su padre y yo tenemos una intimidad que él nunca va a tener con su madre. Es un niño muy inteligente y muy sensible. Todo se andará. Esta es una fase complicada. Llegará un momento en que se despegará y estará preparado para entender todo eso que tú le explicaste a tu hija, en un contexto completamente diferente
En cuanto a los reyes magos supongo que recordarás que yo no estoy nada de acuerdo con ese tipo de historias, yo al igual que mi madre (a su vez con mi abuela) me pasé esa época de mi vida intentando pillar a mis padres poniendo los regalos. Y a mi hija, ni se me ocurrió meterla en este rollito creador de ilusiones infantiles, precisamente por eso te digo que la inocencia no tiene nada que ver con estas mentiras, que mi hija ha sido una niña con una fantasía desbordante y ha mantenido siempre su ilusión infantil. Porque es la edad la que propicia todo esto y no nuestros inventos adultos.
Estás juzgando algo simplemente porque no crees en ello. Para mí es algo más profundo que para mucha gente. No asociado a un credo religioso, pero sí a unas creencias espirituales. Aparte, está la parte de rito familiar. Cada familia tiene los suyos. Nunca se me ocurriría condenar algo que tuvieran por costumbre hacer en tu casa y que para ti fuera un momento especial. Nosotros, ahora, como familia bilingüe y bicultural que somos, tenemos ritos a medio camino entre las tradiciones españolas y portuguesas. Y si a alguien le parecen una contaminación o una cosa sin sentido, paciencia. Nadie pide que se compartan. Son NUESTROS ritos, nuestras tradiciones. Y punto. Y si a mi hijo le ilusiona que le regalen un huevo de chocolate en Semana Santa o cree en el Pai Natal, no seré yo quien le destruya esa ilusión antes de tiempo.
Mi abuelo era ilusionista aficionado y una de las cosas más bonitas que me enseñó es a alejarme de las personas que sólo se preocupan por ver el truco y que, cuando lo conocen, disfrutan contándoselo a los demás. En mi casa había muchos libros de magia. Sé como se corta a una mujer en dos, pero nunca se me ocurriría contarlo, destruir eso tan bonito que es la ilusión, una mentira dirás tú, pero una mentira hermosa que no le hace daño a nadie, todo lo contrario.
Uyss Ali no he entendido muy bien a qué te refieres con eso de que yo he dicho algo que va a suceder como una amenaza. Creo que te refieres a que los niños pierden la inocencia cuando descubren que les han mentido. En fin la inocencia la perdemos todos cuando descubrimos que nos han mentido. Eso es así, no sólo en el caso de los reyes magos, sino en todos y cada uno de los aspectos de la vida, no sólo en el caso de lo que vivimos en casa con nuestros padres, sino con los amigos vamos perdiendo inocencia a medida que vamos redescubriéndolos, con los amores pasa igual, pero no creo que por ello interioricemos algo negativo sobre las personas que nos van haciendo perder la inocencia. No sé si me estoy explicando o lo estoy empeorando.
Sigo notándote extrañamente agresiva hablando de este tema. Y mira que nos conocemos hace tiempo. Supongo que se debe a tu experiencia vital, a cosas que te han pasado, que te hicieron daño y que yo, por suerte, no he vivido.
Yo he vivido siempre en un mundo tan bonito, tan de buenas personas, de transparencia, de realidad no negada, sino embellecida, que las poquitas veces que no ha sido así, me han hecho bastante daño. Supongo que sigo siendo bastante inocente. Voy por la vida sin protegerme, como si viviera en un País de las Maravillas. Veo lo positivo, pienso bien de las personas, aunque a veces me salgan rana. Y no sólo no pretendo cambiar, sino que haré lo posible por que mis hijos sean igual
Lo que sí tengo claro es que si al sexo intentamos rodearlo le damos ante el niño mayor importancia o una dimensión moral que yo no he querido darle en la educación que le he dado a mi hija. Moralina no. Ética y educación sexual, sí.
Y curiosamente ante mi objetividad ante el tema, mi hija sacaba temas morales sobre la cuestión y entonces sí que teníamos conversaciones sobre lo bueno y lo malo, con amor o sin amor, etc. La educación nunca puede (ni debe) ser objetiva. Esa sí que es una gran mentira. Es imposible. Lo que uno tiene que ser es consciente de sus principios y valores, para transmitirlos de forma coherente y no predicar una cosa y hacer otra. En lo del sexo, como en el resto.
Y hasta en algunas ocasiones ella misma preguntaba cosas que seguidamente después de preguntar, me decía mejor no me respondas ahora y al tiempo lo volvía a preguntar segura ya de que quería saberlo. Mi hijo nunca reaccionaría así. Nada que ver.
En cuanto a que los niños y niñas son diferentes, no estoy de acuerdo, lo que los cambia es la diferente educación que les damos por ser chicos o chicas, por lo menos en su comportamiento social, porque diferentes es obvio que somos. Yo he crecido con dos hermanos y toda mi escolarización y estudios superiores se han producido en un ambiente mixto y laico. Lo mismo sé hacerte un vestido que abrirte una zanja con un pico y una pala. Creo que tengo el ying y el yang bastante equilibrados. Y educaré a mis hijos como iguales, aunque con matices. Porque no se van a enfrentar a los mismos retos, ni al mismo tipo de presión de su entorno.
Los niños que hablan de sexo de forma guarra como apuntas, es simplemente porque en su casa no han tratado el tema con naturalidad y lo han convertido en algo prohibido ante sus ojos. O todo lo contrario. Sus padres creen que no les deben ocultar nada y les muestran “la realidad “(películas para adultos) antes de tiempo. Su interpretación, sin pasar por el filtro de la educación sexual pensada para su edad, es errónea.
Creo que hasta ahí llegamos todos. Adela en el post donde tenía la conversación con sus tres hijos refleja una escena que yo he tenido en casa con mi hija a lo largo de su educación.
De todas formas Ali yo sólo te cuento mi experiencia como madre, tú seguirás la tuya propia, la única correcta a seguir en todos los casos, es la que a cada madre le sale del corazón y ahí nunca te equivoques.
Yo me equivocaré muchas veces, pero así ganaré experiencia y seré mejor madre
No veas mis comentarios como consejos, no lo son, yo sólo te cuento mi experiencia y mis impresiones “pseudofilosóficas” sobre el comportamienteo humano.
Te agradezco que las compartas abiertamente conmigo. Aunque no coincidamos en muchas cosas, sí lo hacemos en lo principal. Este tema es de lo más natural y no debe mezclarse con ideologías de tipo religioso o moral. Y hay que ir respondiendo a las preguntas de nuestros hijos a medida que se producen.
A ver Ali no te he hablado con agresividad si así lo has percibido. Cuando hablo de mentira, me refiero a algo que no es verdad, no con el sentido peyorativo que conlleva esta palabra. Yo parto de la base que todos mentimos y la mayoría de las veces lo hacemos para evitarnos situaciones incómodas no para beneficiar a los demás. Si tú hubieras dicho a tu hijo que los hijos vienen al mundo porque dos personas se aman, pues eso en sí no es una mentira y posiblemente sí una forma de explicarle a alguien algo de una manera fácil. Pero si le dices a alguien que los niños vienen de darse besitos, es literalmente mentira porque como tú misma te diste cuenta después (lo curioso es que te defiendes de algo que tú ya percibiste como un error) luego Alex, que es pequeño pero no tonto, te vendría a preguntar cómo los bichitos salen de los testículos hasta llegar a la boca.
En cuanto a lo de los reyes magos, tú que has copiado mi párrafo, te darás cuenta que no juzgo a nadie, no digo en ninguna parte que los que siguen la tradición hacen mal o bien, sólo te digo lo que yo viví en la infancia y lo que transmití a mi hija. Como prueba a aquello que decías que no querías desmontarle tan pronto a tu hijo esta tradición por la pérdida de la inocencia que se produce. Y por eso te decía yo que la inocencia no se pierde ni se gana por este tipo de tradiciones, sino que se tiene porque lo da la edad, una enormes ganas de creer en lo que nos cuentan nuestros mayores. Conforme vamos creciendo comprobamos que sólo nos podemos creer parte de lo que nos dicen, o por lo menos es mejor comprobar las cosas, por el espíritu científico que todo individuo lleva dentro y supongo que porque descubrimos que la gente miente al igual que nosotros empezamos a hacerlo. Quizá percibas como algo peyorativo y juzgable la mentira, cuando yo la percibo como algo humano y sobre todo real que hacemos todos en mayor o menor medida, en cosas importantes y en cosas no tan importantes. Así que no sé donde ves mi condena a las tradiciones que yo no sigo, es más yo respeto profundamente a los niños que las viven a mi alrededor, nunca se me ha ocurrido contarles nada. Pero de ahí a que tu abuelo me considere que no soy de fiar (ya que eso sería yo para tu abuelo) pues va un trecho y sí que es una forma de juzgar mi postura. Porque a mi cuando veo un truco de magia sí que me surge la curiosidad de saber el truco, más que disfrutar de lo que veo y por supuesto se lo contaría a las personas que más cercan tengo, no a los hijos de nadie, pero seguramente a la mia sí. Ves eso sí que es juzgar y no lo que yo he hecho y sobre todo agresivo.
Pero te vuelvo a repetir no te tomes mis experiencias como consejos son más la contestación a las apreciaciones de valor que haces, para que veas que los posibles supuestos que explicas en tus post no dan a ciencia cierta las consecuencias que imaginas
Un beso.
Expuestas las dos posturas quedan. Aquí lo dejamos.
Me aburre repetirme.
Un beso.
Cariño yo no te he vuelto a reptir mi postura, simplemente me he defendido de algo que no he hecho, juzgar a nadie por lo que hace, tener agresividad hacia ti por tener un punto diferente, de los muchos que podemos tener y sobre todo defenderme “de no ser de fiar” por no coincidir con lo que tu abuelo considera ser una persona de bien. Y eso si te aburre o no te aburre, como tú comprederás sí que me podría molestar.
Pero en fin, yo por mi parte lo dejo aquí como tú.
Lo que quería decir es que, para contestarte, tendría que repetir mis argumentos y no creo que pueda aportar nada nuevo. Sólo echaría más leña en un fuego que no he pretendido en ningún momento encender. Y aburriría a las ovejas (por favor, el público presente, que no se dé por aludido… )
Tu argumentación me parece coherente y, por supuesto, merecedora de respeto. No he pretendido en ningún momento herirte, Amy, ni incomodarte, ni acusarte de nada, ni ofenderte.
Lo dejamos, vale? Perdona si te he molestado, sin querer. Un beso.